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CARLOS MARIO GALLO MARTÍNEZ

CREO...

CREO...

Creo que con ternura, un corazón sin vida puede volver a latir.
 
Que hay un lugar en el corazón donde habita la esperanza y es en ese lugar de nuestro corazón,  donde encontramos el calor necesario,  para sufragar noches solitarias de recuerdos y desengaños.
 
Que la "casualidad" nos une a seres que atienden y fertilizan nuestra esperanza.
 
Que no debemos poner limitaciones a los sueños por realizar.
 
Que nos han enseñado a dar y no sabemos recibir con generosidad.
 
Que la paciencia es la que mantiene la esperanza.
 
Que nunca es tarde para arrepentirse y pedir perdón

Que al sentir una mirada... un corazón enamorado puede embriagarse.
 
Que sí... se puede aprender a confiar nuevamente.
 
Que yo no puedo enseñarte lo que no tengo... pero sí podemos intercambiar lo que sabemos.
 
Que hay que decir lo que se siente, hacer lo que se piense y dar lo que se tiene.
 
Que cuando un amigo se va es que ha realizado la función por la que estaba en nuestra vida.
 
Que la desconfianza nos hace no salir a la ventana para ver quién llama y respondemos "abriré mañana", para contestar lo mismo mañana.
 
Que es de sabios saber cuando hablar y cuando callar.
 
Que las palabras jamás se podrán recoger una vez que han salido de nuestra boca.
 
Que hay que pensar muy bien antes de hablar, calmarse cuando se esté airada o airado, resentido, y hablar sólo cuando se esté... en paz.
 
Creo que aún hay ESPERANZA...

Que si hacemos y vivimos de acuerdo con nuestro corazón...
Si damos lo mejor de nosotros cada instante de nuestra VIDA...
Si amamos desinteresadamente....
Si hacemos a los demás lo que nos gusta o deseamos que nos hagan a nosotros...

¡Este mundo en que vivimos puede cambiar!
autor  desconocido
 
Creo que la vida es HERMOSA... que nos llena de oportunidades para sentirnos felices de estar vivos.
 
Creo en los afectos, en la ternura, en LOS AMIGOS...
 
Creo que nunca es tarde para comenzar de nuevo... para hacer caminos, para lograr que todos vivamos dignamente y en PAZ..
autor  desconocido

LOS PILARES DE LA AMISTAD

LOS PILARES DE LA AMISTAD

LOS PILARES DE LA AMISTAD
 
Los amigos tienen un lugar especial en mi corazón. Muchas veces le he agradecido a Dios por darme tu amistad. Al practicar la amistad he aprendido algunos principios, como los que señalo a continuación:
 
    Memoria: aunque hoy nos separe la distancia, debemos recordar siempre al amigo que en algún momento nos consoló, nos hospedó, nos animó, y nos amó. 
    Prudencia: debemos respetar el horario de nuestros amigos. No invadamos su privacidad, creyendo que el ser amigos nos da derecho absolutos sobre la vida.
    Sinceridad: no hay verdadera amistad sin una confianza plena. Todo tiene que estar sobre la mesa. Yo creo en la amistad, a corazón abierto.
    Humildad: necesitamos la humildad para pedir perdón cada vez que nos equivoquemos. Necesitamos también amplitud de corazón para saber perdonar.
    Generosidad: en la verdadera amistad no se busca recibir sino dar. Cuidemos de nuestras amistades; no las usemos. Los amigos que se usan, se gastan; pero los amigos bien cuidados duran muchísimos años.
 
Autor Desconocido 

NO EDUCAS

NO EDUCAS

 

  
No Educas:
  
    Cuando impones tus convicciones, sino cuando suscitas convicciones personales.
    Cuando impones conductas, sino cuando propones valores que motivan.
    Cuando impones caminos, sino cuando enseñas a caminar.
    Cuando impones el sometimiento, sino cuando despiertas el coraje de ser libres.
    Cuando impones tus ideas, sino cuando fomentas la capacidad de pensar por cuenta propia.
    Cuando impones el terror que aísla, sino cuando liberas el amor que acerca y comunica.
    Cuando impones tu autoridad, sino cuando cultivas la autonomía del otro.
    Cuando impones la uniformidad que adocena, sino cuando respetas la originalidad que diferencia.
    Cuando impones la verdad, sino cuando enseñas a buscarla honestamente.
    Cuando impones un castigo, sino cuando ayudas a aceptar una sanción.
    Cuando impones disciplina, sino cuando formas personas responsables.
    Cuando impones autoritariamente el respeto, sino cuando lo ganas con tu autoridad de persona respetable.
    Cuando impones el miedo que paraliza, sino cuando logras la admiración que estimula.
    Cuando impones información a la memoria, sino cuando muestras el sentido de la vida.
    Cuando impones a Dios, sino cuando lo haces presente con tu vida.

Autor Desconocido    

 

MI AMOR SE MANIFIESTA EN TI

MI AMOR SE MANIFIESTA EN TI

MI AMOR SE MANIFIESTA EN TI 
 

    Mi amor se manifiesta en ti con cada goce y placer que experimentas en la vida, así como cada vez que proveo para tus necesidades. 
    Cada vez que alguien te brinda amor, aliento y cariño es una manifestación del amor que abrigo por ti. 
    Cada vez que acudes a mi palabra, encontrando en ella fuerzas e inspiración para seguir adelante, es una manifestación del amor que siento por ti.
    Así también cuando te acuestas por la noche, cansado y agotado de las numerosas labores, y encuentras grato reposo que renueva tu cuerpo y tu espíritu, esa es igualmente una manifestación de mi amor por ti. 
    Cuando es la hora de descansar y sientes solaz, placer y risas, es una manifestación del amor que te tengo.
    En cada cosa que aprendes, en cada nueva experiencia que vives, en todo lo que te proporciona satisfacción, dicha o estímulo a tu corazón, reposo a tu espíritu y alivio o comodidad a tu cuerpo, en todo ello se manifiesta el amor que albergo por ti.
    Cuanto más me reconozcas en esos aspectos cotidianos de tu vida, cuanto más aprendas a apreciar esas cositas que te doy y las formas sencillas en que me revelo a ti, más llegarás a conocer, valorar y sentir Mi Amor.
 
Autor Desconocido  

DISFRUTA TU CAFÉ

DISFRUTA TU CAFÉ

DISFRUTA TU CAFÉ
 
Un grupo de profesionales, todos triunfadores en sus respectivas carreras, se juntó para visitar a su antiguo profesor. Pronto la charla devino en quejas acerca del interminable ´stress´ que les producía el trabajo y la vida en general.   El profesor les ofreció café, fue a la cocina y pronto regresó con una cafetera grande y una selección de tazas de lo más ecléctica: de porcelana, plástico, vidrio, cristal -unas sencillas y baratas, otras decoradas, unas caras, otras realmente exquisitas.
 
Tranquilamente les dijo que escogieran una taza y se sirvieran un poco del café recién preparado. Cuando lo hubieron hecho, el viejo maestro se aclaró la garganta y con mucha calma y paciencia se dirigió al grupo: ´Se habrán dado cuenta de que todas las tazas que lucían bonitas se terminaron primero y quedaron pocas de las más sencillas y baratas; lo que es natural, ya que cada quien prefiere lo mejor para sí mismo.

Ésa es realmente la causa de muchos de sus problemas relativos al 'stress', continuó:
-    Les aseguro que la taza no le añadió calidad al café.
 
En verdad la taza solamente disfraza o reviste lo que bebemos. Lo que ustedes querían era el café, no la taza, pero instintivamente buscaron las mejores. Después se pusieron a mirar las tazas de los demás. Ahora piensen en esto:
-    La vida es el café.  El trabajo, el dinero, la posición social, etc. son meras tazas, que le dan forma y soporte a la vida y el tipo de taza que tengamos no define ni cambia realmente la calidad de vida que llevemos.
 
A menudo, por concentrarnos sólo en la taza dejamos de disfrutar el café. ¡Disfruta tu café! La gente más feliz no es la que tiene lo mejor de todo, sino la que hace lo mejor con lo que tiene; así pues, recuérdalo: 
 
    Vive de manera sencilla.
    Ten paz.
    Ama y actúa generosamente.
    Sé solidario y solícito.
    Habla con amabilidad. 
 
El resto déjaselo a Dios, y recuerda que la persona más rica, no es la que tiene más, sino la que necesita menos.
 
Disfruta tu café.
 
Autor Desconocido  

Ayunaré de...

Ayunaré de...

    Ayunaré de juzgar a otros. Descubriré a Cristo que vive en ellos.
    Ayunaré de palabras hirientes y diré frases sanadoras.
    Ayunaré del egoísmo. Viviré en gratuidad.
    Ayunaré de enojos. Procuraré vivir en paciencia.
    Ayunaré de pesimismo. Me llenaré de esperanza.
    Ayunaré de preocupaciones. Confiaré más en Dios.
    Ayunaré de quejarme. Daré gracias a Dios por la maravilla de la vida.
    Ayunaré de la angustia. Oraré con más frecuencia.
    Ayunaré de rencores. Practicaré el perdón.
    Ayunaré de darme importancia a mí mismo. Seré compasivo con los demás.
    Ayunaré de ansiedad sobre mis cosas. Me comprometeré en la propagación del Reino.
    Ayunaré de desalientos. Me llenaré de entusiasmo de la fe.
    Ayunaré de todo lo que me separe de Jesús. Intentaré vivir muy cerca de Él.
    Ayunaré de hacer gastos superfluos. Daré dinero a los necesitados.
    Ayunaré de perder el tiempo inútilmente. Ofreceré mi tiempo al que me lo pida.
    Ayunaré de desprecios hacia los demás. Veré en toda persona a un hermano.
    Ayunaré de excesos gastronómicos. Tendré hambre y sed de justicia.
    Ayunaré, Señor, para tener hambre de Ti y, para que pensando sólo en Ti, un día pueda estar junto a Ti.
 
"La Voluntad de Dios no te llevará donde la Gracia de Dios no te proteja".
 
Autor Desconocido 

QUE YO NO PIERDA

QUE YO NO PIERDA

 

QUE YO NO PIERDA

  
    Que Dios no permita que yo pierda el romanticismo, aún sabiendo que las rosas no hablan...
    Que yo no pierda el optimismo, aún sabiendo que el futuro que nos espera puede no ser tan alegre...
    Que yo no pierda la voluntad de vivir, aún sabiendo que la vida es, en muchos momentos, dolorosa... 
    Que yo no pierda la voluntad de tener grandes amigos; aún sabiendo que, con las vueltas del mundo, ellos se van  de  nuestras vidas...
    Que yo no pierda la voluntad de ayudar a las personas, aún sabiendo que muchas de ellas son incapaces de ver, reconocer y retribuir, esta ayuda...
    Que yo no pierda el equilibrio, aún sabiendo que muchas fuerzas quieran que yo caiga... 
    Que yo no pierda la voluntad de amar, aún sabiendo que la persona que yo más amo, pueda no sentir el mismo sentimiento por mí...
    Que yo no pierda la luz y el brillo en la mirada, aún sabiendo que muchas cosas que veré en el mundo, oscurecerán mis ojos...
    Que yo no pierda la garra, aún sabiendo que la derrota y la pérdida son dos adversarios sumamente peligrosos...
    Que yo no pierda la razón, aún sabiendo que las tentaciones de la vida son muchas y deliciosas...
    Que yo no pierda el sentimiento de justicia, aún sabiendo que el perjudicado pueda ser yo... 
    Que yo no pierda mi abrazo fuerte, aún sabiendo que un día mis brazos estarán débiles... 
    Que yo no pierda la belleza y la alegría de ver, aún sabiendo que muchas lágrimas brotarán de mis ojos y correrán por mi alma... 
    Que yo no pierda el amor por mi familia, aún sabiendo que ella muchas veces, me exigirá esfuerzos increíbles  para mantener la armonía...
    Que yo no pierda la voluntad de donar este enorme amor que existe en mi corazón, aún sabiendo que muchas veces él será rechazado...
    Que yo no pierda la voluntad de ser grande, aún sabiendo que el mundo es pequeño...
  
Y encima de todo...

    Que yo jamás me olvide que ¡Dios me ama infinitamente!  Que un pequeño grano de alegría y esperanza dentro de cada uno es capaz de cambiar y transformar cualquier cosa, pues ¡la vida es construida en los sueños y realizada en el amor!

¿De qué nos sirve vivir, sino sabemos respirar? ¿De qué nos sirve soñar, sino somos capaces de hacer realidad nuestros sueños?
 
Daniel Fernández Merlo   
Buenos Aires  -  Argentina

 

TU AMIGO ES....

TU AMIGO ES....

TU AMIGO ES....
 
    Quien sabe todo de ti, pero te aprecia de todas maneras.
    El que siendo leal y sincero te comprende.
    El que te acepta como eres y tiene fe en ti.
    El que sin envidia reconoce tus valores, te estimula y elogia sin adularte.
    El que te ayuda desinteresadamente y no se aprovecha de tu bondad.
    El que con sabios consejos te ayuda a construir y pulir tu personalidad.
    El que goza con las alegrías que llegan a tu corazón.
    El que sin penetrar en tu intimidad, trata de conocer tu dificultad para ayudarte.
    El que sin herirte, te aclara lo que entendiste mal o te saca del error.
    El que levanta tu ánimo cuando estas caído.
    El que con cuidado y atenciones, quiere menguar el dolor de tu enfermedad.
    El que te perdona con generosidad olvidando tu ofensa.
    El que ve en ti un ser humano con alegrías, esperanzas, debilidades y luchas.
 
Autor Desconocido