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CARLOS MARIO GALLO MARTÍNEZ

CÓMO SOLTAR

CÓMO SOLTAR

 

CÓMO SOLTAR
  
Todos tenemos cosas a las cuales nos aferramos.  Algunas cosas ya no son útiles para nosotros, pero seguimos quedándonos con ellas.  Como viejos hábitos o conocidos a los que nos sentimos presionados a llamar cada dos semanas aunque no tengamos nada que decirles.  A veces incluso son las cosas que se amontonan en nuestro escritorio o en nuestro sitio para guardar cosas.  Muchas personas me dicen que ellas tratan desesperadamente de soltar ciertas cosas.  Yo trato de soltar mi relación pasada.  Yo trato de soltar mi hábito de juzgarme.  Quiero dejar de fumar, de tomar y de trabajar tanto.  Pero simplemente no funciona. Todavía me agarro a ello.
  
El método más común para soltar es intentar hacerlo a la fuerza. ¿Cuántas personas conoces que dejaron de fumar? ¿Y cada cuánto paran? Una vez al año, o cada dos semanas tienen esta intensa sensación de vergüenza y tratan de convencerse a sí mismos: Esta vez venceré este hábito. Esta vez seré fuerte. Esta vez, de verdad pararé. Pero forzarte a ti mismo realmente nunca funciona.

¿Alguna vez en verdad has visto a alguien que perdió mucho peso a la fuerza? ¿Notaste lo hambrientos y lo vacíos que se veían? De seguro te deslumbraron con verse diferentes y usar ropa nueva pero, ¿alguna vez has mirado más allá de lo que ellos querían que vieras? Después de alejar el peso de más de su cuerpo - ¿dónde va el peso?  Simplemente se acumula fuera del cuerpo y se posa ahí para regresar de nuevo.  Así que tan pronto como hayas terminado de luchar y de huir de ti mismo, toda la energía que no te gusta entrará de nuevo.  Luchar no funciona.

El método más interesante para mí es empezar a observar.  ¿En realidad a qué me estoy aferrando?  ¿Es realmente al humo del cigarrillo al que me estoy aferrando - o es a la sensación de algo seguro, algo confiable y conocido que siempre está ahí para mí -?
  
Una señora una vez me contó sobre su estresada vida.  Ella trabajaba duro todo el tiempo, excepto 3 veces al día cuando salía al jardín, se sentaba y se fumaba un cigarrillo para relajarse.  Ella vino a mí para dejar de fumar, y tuve que decirle:  Esta es la única forma de amor, de tranquilizarte, de darte tiempo a ti misma que estás aceptando ahora. ¿Y quieres que yo te quite este poco de amor?  Perdón, no puedo hacer eso, pero puedo ayudarte a comprender lo que fumar realmente te proporciona ahora mismo. Por supuesto ella no estuvo muy contenta conmigo al principio, porque ella realmente odiaba su hábito de fumar.

Por supuesto que no me quedo con observar para siempre.  Después de un tiempo de no luchar con mis hábitos, de no juzgar, de no huir de ellos algo sucede. Tengo la oportunidad de reconectarme con lo que realmente necesito.  Mira más allá de cada hábito, de todo a lo que te aferras, hay algo verdadero y honesto, que sencillamente necesitas. Y debido a que esta necesidad nunca ha sido reconocida y atendida, desesperadamente nos aferramos a toda clase de cosas, como un niño que necesita amor, y entre menos amor obtenemos, más nos aferramos a los lindos juguetes que nuestros padres nos compran.  Y algún día tenemos una casa llena de juguetes y no sabemos por qué no los podemos soltar.  Pero no son los juguetes lo que necesitamos, sino el amor que nunca tuvimos a lo que nos aferramos, y alejar esa necesidad aún más no resolverá el problema.  Esta necesidad ha sido alejada por mucho tiempo.

La clave final para soltar es empezar a recibir. Cuando empiezas a recibir amor de tu alma te libras a ti mismo. Cuando empiezas a recibir todas estas cosas minúsculas que realmente necesitas, algo puede sanar. Sólo porque no tuvimos una niñez amorosa no quiere decir que hoy no podamos recibir esta particular clase de amor. Ni siquiera tenemos que salir y buscar nuevos padres. Ya tienes este hermoso progenitor dentro de ti. ¿Sabías que eres un hijo de Dios?  Y Él te ama en verdad y sinceramente.
 
Yo nunca tuve un perro cuando era una niña.  Mis padres decidieron que no podía asumir la responsabilidad, pero ahora, años más tarde, por fin tengo un perro.  Mi alma no considera que no esté lista.  Me llevó algún tiempo recibir la belleza y el gozo de realmente ser dueña de un perro.  Por un tiempo cuando lo sacaba a pasear, sentía que caminaba con el perro de alguien ajeno a mí.  Yo era muy tímida y tenía miedo de cometer algún error - porque parte de mí todavía cree que no puedo asumir esto -. Pero lentamente estoy comenzando a recibir.  Estoy recibiendo un sueño de infancia, y cuando me despierto en la mañana y veo a mi perro, muchas niñas pequeñas dentro de mí brincan de alegría.

El momento de recibir es un momento decisivo. Recibir más tiempo para ti, más quietud, más abundancia, más amor, más suavidad, te librará.  La parte de ti que se ha estado aferrando a algo allá afuera finalmente llega a recibir algo real.  No creas que no puedas tener este amor, este espacio, esta experiencia, esta amorosa relación.  Tú sí puedes.  Simplemente no la encontrarás allá afuera, tendrás que encontrarla primero en ti mismo.  Tu alma está más que deseosa de ayudarte a recibirlo.  Y mientras estás ocupado recibiendo, ¿adivina qué pasa de forma natural?  Sueltas las viejas energías que ya no te sirven.  Es como poner a un lado las muletillas después de que tu pierna se sana. Ya no las necesitas, te libras a ti mismo.  Lleva más tiempo y paciencia. Y tal vez tengas que empezar a conectarte con tu alma. Pero es la única manera de soltar y recibir algo nuevo al mismo tiempo.

Lea Hamann

 

 

LOS CAMINOS DE DIOS

LOS CAMINOS DE DIOS

LOS CAMINOS DE DIOS

 

Estaba una vez un joven preguntando a Dios el motivo por qué había tantas injusticias y la gente sufría tanto.  Mientras pensaba, se durmió y Dios le regaló un sueño. 

 

Se le apareció un ángel y le dijo: 

-    Dios ha escuchado tus oraciones y me ha enviado a mostrarte algunas cosas sobre los caminos de Dios. 

 

Lo cogió de la mano y lo llevó a una casa de un hombre muy pobre quién se había encontrado una copa de oro que lo iba a sacar de su pobreza, estaba contento con su copa y la iba a usar para beber agua, cuando de pronto el ángel tomó la copa y
la echó en una bolsa. 

 

El joven reaccionó y le dijo:

-    ¿Pero cómo le vas a hacer esto?

 

El ángel le dijo:

-    Éstos son los caminos de Dios.

 

Luego llegaron a la casa de un hombre injusto, avaro y muy rico.  El  ángel sacó la copa y se la entregó.

 

Entonces el joven reaccionó y dijo:

-    ¿Pero qué te pasa? Esto es injusto.

 

El ángel le dijo:

-    Estos son los caminos de Dios.

 

Luego lo llevó a la casa de un hombre muy pobre, quién tenía varios hijos y apenas tenían para comer. Su pobreza era demasiado grande.  Entonces el ángel prendió fuego a la casa y rápidamente se consumió. 

 

El joven no podía creer lo que veía y le dijo:

-    Lo que has hecho está muy mal.

 

Pero el ángel lo apaciguó diciendo:

-    Estos son los caminos de Dios.

 

Llegaron entonces a casa de un hombre que tenía un sólo hijo, planeaban salir esa noche y se estaban preparando para hacerlo.  El ángel le pidió al padre que le dejara a su hijo y que más tarde se lo devolvería. Cuando pasaban por un puente,
tomó al muchacho de la mano y lo arrojó al río. 

 

El joven no soportó más y le dijo:

-    ¿Son éstos los caminos de Dios que me dices?, ¿Tantas injusticias son acaso el camino de Dios?

 

El ángel le dijo:

-    Éstos son los caminos de Dios.

 

He venido para mostrarte muchas cosas y te lo voy a explicar:

  

-    La copa que encontró el hombre pobre estaba envenenada, yo se la quité para protegerlo.  El otro con su avaricia y maldad tendrá su merecido.  

 

-    El hombre que era muy pobre y no tenía nada, es un hombre valiente y cuando decida levantar otra vez su casa, removerá las bases y encontrará un gran tesoro bajo su antigua casa que lo sacará de su pobreza y tendrá un buen futuro para su familia. 

 

-    El padre del niño estaba planeando en medio de su problema económico hacer esa noche un gran robo y pensaba usar al niño, el cual se convertiría en un delincuente después.  Así fue salvada su alma inocente y su padre reflexionará y buscará una
manera honrada de salir adelante. 

 

Has preguntado muchas veces acerca de injusticia y he sido enviado para enseñarte estas cosas y para que entiendas mejor sobre los caminos de Dios. Estos son los caminos de Dios, Él te dice: ”MIS PENSAMIENTOS NO SON TUS PENSAMIENTOS, NI MIS CAMINOS SON TUS CAMINOS".

 

Autor Desconocido  

¿SABES QUE TIENES ALAS?

¿SABES QUE TIENES ALAS?

¿SABES QUE TIENES ALAS?

  

¿Sabes que tienes alas?, ¿Sabes que puedes volar?, ¿Y qué es volar?

 

    Es comenzar por tener un sueño.
    Es estar comprometido con los sueños.
    Es tener confianza en sí mismo.
    Es aceptar lo que no se puede cambiar.
    Es saber cambiar a tiempo.
    Es volver a empezar.
    Es reconocerme en mis logros.
    Es saber disfrutar de mis logros y de lo que tengo.
    Es reconocer que me equivoqué y pedir perdón.
    Es reconocer que detrás de cada acierto pueden haber varios fracasos.
    Es enamorarse de lo que uno hace.
    Es no postergar y hacer algo ahora.
    Es darse cuenta qué estás eligiendo a cada momento.
    Es reconocer las propias debilidades y fortalezas.
    Es no parar jamás hasta conseguir los sueños.
    Es saber con qué fin hacemos las cosas.
    Es no mirar hacia atrás.

    Es actuar con entusiasmo.
    Es transitar caminos desconocidos.
    Es probar hacer algo que nunca hicimos.
    Es probar hacer algo de una manera diferente.
    Es saber que no estamos solos.
    Es no rendirse jamás.
    Es disfrutar de cada momento.
    Es disfrutar del tiempo libre.
    Es pensar en positivo.
    Es tener metas claras.
    Es tener perseverancia en la búsqueda de los deseos.
    Es estar preparado para ver la oportunidad.
    Es desarrollar la creatividad.
    Es utilizar la imaginación.
    Es recomenzar con el mismo entusiasmo.
    Es tener la paciencia necesaria.
    Es tener claridad en el propósito.
    Es dejar una huella para que otros puedan seguirla.
    Es estar focalizando a lo que uno quiere.
    Es arriesgarse.
    Es hacer cosas nuevas todos los días.
    Es esmerarse en ser feliz.

 

Autor Desconocido

NADA ME IMPEDIRÁ

NADA ME IMPEDIRÁ

NADA ME IMPEDIRÁ

 

    Ni la tristeza, ni la desilusión, ni la incertidumbre, ni la soledad; nada me impedirá sonreír.


    Ni el miedo, ni la depresión, por más que sufra mi corazón; nada me impedirá soñar.

 
    Ni la desesperación, ni la ignorancia, mucho menos el odio o alguna ofensa; nada me impedirá vivir.

 
    En medio de las tinieblas, entre los espinos, en las tempestades y en extraviados caminos; nada me impedirá creer en Dios.

 
    Así, errando y aprendiendo, todo me será favorable para que yo pueda siempre evolucionar, perseverar, servir, cantar, agradecer, perdonar, y recomenzar.


    Quiero vivir el día de hoy como si fuera el primero, como si fuera el último, como si fuera el único.


    Quiero vivir el momento de ahora, como si aún fuese temprano, como si nunca fuese tarde.


    Quiero mantener el optimismo, conservar el equilibrio, fortalecer mi esperanza, recomponer mis energías; para prosperar en mi misión y vivir alegre todos los días.


    Quiero caminar con la certeza de llegar, quiero luchar con la certeza de vencer, quiero buscar con la certeza de encontrar, quiero saber esperar; para poder realizar todos los ideales de mi ser.


    En fin, quiero dar lo máximo de mí para vivir intensamente y maravillosamente todos los días de mi vida.

  

Autor Desconocido 

 

¿Sabes tú qué es ser excelente?

¿Sabes tú qué es ser excelente?

¿Sabes tú qué es ser excelente?

 

    Ser excelente es hacer las cosas, no buscar razones para demostrar que no se pueden hacer.

    Ser excelente es comprender que la vida no es algo que se nos da hecho, sino  que tenemos que producir las oportunidades para alcanzar el éxito.

    Ser excelente es trazarse un plan y lograr los objetivos deseados a pesar de todas las circunstancias.

    Ser excelente es saber decir: "me equivoqué" y proponerse no cometer el mismo error.

    Ser excelente es levantarse cada vez que se fracasa, con un espíritu de aprendizaje y superación.

    Ser excelente es reclamarse a sí mismo el desarrollo pleno de nuestras potencialidades, buscando incansablemente la realización.

    Ser excelente es entender que a través del privilegio diario de nuestro trabajo podemos alcanzar la realización.

    Ser excelente es ser creador de algo, un sistema impuesto, una empresa, un hogar, una vida.

    Ser excelente es ejercer nuestra libertad y ser responsable de cada una de nuestras acciones.

    Ser excelente es levantar los ojos de la tierra, elevar el espíritu y soñar con lograr lo imposible.

    Ser excelente es trascender a nuestro tiempo legando a las futuras generaciones un mundo mejor.

 

Carlos Frag

 

TE PUEDES CANSAR, PERO NUNCA RENDIR

TE PUEDES CANSAR, PERO NUNCA RENDIR

TE PUEDES CANSAR, PERO NUNCA RENDIR

     El camino es difícil, muchas veces.

    Tenemos que presentarnos delante de ÉL para que nos renueve.

    La caminata nos desgasta y, a veces nos desgarra el alma.

    Tenemos un llamado irrenunciable, ésto hay siempre que recordar.

    Las pruebas nos quieren desanimar y, a veces, hacer sucumbir.

    Tenemos a nuestro Dios 24 horas para desahogarnos.

    Nuestra fe flaquea y nos quiere traicionar.

    Tenemos la Palabra que nos recuerda la Obra de Cristo por nosotros.

    Las adversidades quieren que desmayemos.

    Tenemos las Promesas para aferrarnos y fortalecernos.

    Los problemas nos agitan y, a veces, nos desconcentran de Dios.

    Tenemos la Oración para rendirlo todo ante ÈL.

  

Te puedes cansar de lo que Dios ha hecho en ti, de lo que Dios ha avanzado en ti.  Te puedes cansar, porque eres frágil, pero no cedas un milímetro el territorio que Cristo ganó para ti.  Si estás cansado, descansa física, mental y espiritualmente.  Tómate algunos días de refrigerio espiritual, pero nunca te rindas, nunca te desvíes del llamado que Dios te ha hecho.

 

Autor Desconocido

TÚ ERES

TÚ ERES

 

TÚ ERES
  
Fuerte; cuando a tu pena le enseñas a sonreír.
Valiente; cuando te sobrepones a tus temores y enseñas a otros a hacer lo mismo.
Feliz; cuando ves una flor y agradeces el milagro.
Amoroso; cuando tu propio dolor no te ciega para ver el dolor de otro.
Sabio; cuando conoces los límites de tu sabiduría.
Sincero; cuando puedes admitir que a veces te haces trampa.
Vivo; cuando la esperanza del mañana significa más que tu error de ayer.
Libre; cuando tienes control de ti mismo y no deseas controlar a otros.
Honorable; cuando te das cuenta que tu honor es para honrar a otros.
Generoso; cuando puedes recibir tan dulcemente como cuando das.
Humilde; cuando no sabes cuán humilde eres.
Considerado; cuando me ves tal cual soy y me tratas con naturalidad.
Piadoso; cuando perdonas en los demás las faltas que condenas para ti mismo.
Hermoso; cuando no necesitas un espejo para aseverarlo.
Rico; cuando no necesitas más de lo que tienes.
  
Y, tú eres tú; cuando estás en paz con quien no eres.
  
Autor Desconocido 

 

YO QUIERO

YO QUIERO

 

YO QUIERO
  
Yo quiero ser una persona, consciente del privilegio y milagro de la vida, de sentir que tengo todo el derecho a vivir y disfrutar lo que ella me ofrece.

Yo quiero ser alguien, para agradecer y retribuir todas les bendiciones que Dios me ha dado.

Yo quiero ser feliz siendo yo mismo, sin máscaras, sin sentimientos de culpa, conforme a mi vocación, a mi misión y a mis sueños. 

Yo quiero tener el coraje de ser y sentirme libre, para elegir mis caminos, vencer mis miedos y temores, y asumir las consecuencias de mis actos.

Yo quiero tener alegría para reír, para hacer y recorrer mi camino a la felicidad, para sentir la energía de vivir plena e intensamente.

Yo quiero sentir que soy un ser humano completo, amarme, y reconocer que soy único, irrepetible e irreemplazable; que valgo, porque en mi interior hay mucho para dar.

Yo quiero hacer conciencia, de que nadie puede lastimarme, a menos que yo lo permita; y que nadie puede agredirme porque yo no lo merezco.

Yo quiero ser luz para mi familia y mis amigos, porque así les ayudaré a vencer sus miedos con responsabilidad.

Yo quiero dejar de ser y sentirme víctima, para retomar o tomar por primera vez en mi vida, la capacidad de autogobernarme, y de ser protagonista de mi historia. 

Yo quiero amar el presente, elegir el futuro y luchar para hacerlo con el corazón, sin renunciarme, ni cansarme jamás.

Yo quiero recordar el pasado, pero no vivir en él, para aprender a no cometer los mismos errores. 
 
Yo quiero soñar con un futuro brillante, lleno de estrellas; sin dejar de vivir y disfrutar de mi presente, teniendo plena conciencia, que lo único seguro, es el hoy, el aquí y el ahora.

Yo quiero perdonarme mis errores, mis culpas, mis caídas y liberar la carga, para hacer más liviano mi caminar, hacia una vida nueva.
Yo quiero todos los días de mi vida, en esta dimensión, agradecer cada instante de aliento, cada sonrisa, cada lágrima, cada amigo que Dios ha puesto en mi peregrinaje; cada experiencia vivida, que me han hecho ser quien soy, con mis defectos y virtudes.

Yo quiero seguir siendo yo, para poder sentir el tú.
  
Autor Desconocido