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CARLOS MARIO GALLO MARTÍNEZ

SÉ IMPECABLE CON TUS PALABRAS

SÉ IMPECABLE CON TUS PALABRAS

SÉ IMPECABLE CON TUS PALABRAS
  
Las palabras son la herramienta más poderosa que tiene el ser humano, pero son como una espada de doble filo: Pueden crear el sueño más bello o destruir todo lo que te rodea. Uno de los filos es el uso erróneo de las palabras, que crean un infierno en vida. El otro es la impecabilidad de las palabras, que sólo engendrará belleza y amor.  Según como las utilices, las palabras te liberarán o te esclavizarán aún más de lo que te imaginas.
 
Toda la magia que posees se basa en tus palabras.  Las palabras son pura magia y si las utilizas mal, se convierten en magia negra. Esta magia es tan poderosa, que una sola palabra puede cambiar una vida o destruir millones de personas. Hace años, en Alemania, mediante el uso de las palabras, un hombre manipuló a un país de gente muy inteligente. Los llevó a una guerra mundial sólo con el poder de sus palabras.  Convenció a otros para que cometieran los más atroces actos de violencia. Activó el miedo de la gente y, de pronto, como una gran explosión, empezaron las matanzas y el mundo estalló en guerra.
 
Debemos comprender cuál es el poder que emana de nuestra boca.  Una palabra es como un hechizo, y los humanos utilizamos las palabras como magos hechizándonos los unos a los otros.  Continuamente estamos lanzando hechizos con nuestras opiniones.  Las palabras captan nuestra atención, entran en nuestra mente y cambian, para bien o para mal, nuestras creencias.
 
Ser impecable con tus palabras es no utilizarlas contra ti mismo.  Si te veo en la calle y te llamo estúpido, puede parecer que utilizo esa palabra contra ti, pero en realidad la utilizo contra mí mismo, porque tú me odiarás por ello y tu odio no será bueno para mí.  Si te amo tú me amarás, si te doy odio tú me odiarás. Acción y reacción. Si siento gratitud por ti, tú la sentirás por mí. Si soy egoísta contigo tú lo serás conmigo.

Ser impecable con tus palabras significa utilizar tu energía correctamente, en la dirección de la verdad y el amor por ti mismo.  Si llegas a un acuerdo contigo para ser impecable con tus palabras, eso bastará para que la verdad se manifieste a través de ti y limpie todo el veneno emocional que hay en tu interior. Pero llegar a este acuerdo es difícil porque hemos aprendido a hacer precisamente todo lo contrario. Hemos aprendido a hacer de la mentira un hábito al comunicarnos con los demás y, aún más importante, al hablar con nosotros mismos. No somos impecables con nuestras palabras.

Muchas veces usamos las palabras para maldecir, para culpar, para reprochar, o para destruir.  En general, utilizamos nuestras palabras para propagar nuestro veneno personal, para expresar nuestra rabia, los celos, la envidia y nuestro odio.
 
Con el uso erróneo de las palabras, nos perjudicamos los unos a los otros y nos mantenemos mutuamente en estado de miedo y duda. Los chismes son magia de la peor clase, porque son puro veneno.  Aprendimos a contar chismes por acuerdo.  Contar chismes se ha convertido en la principal forma de comunicación en la sociedad humana, con una intención dañina. Uno ni se percata de ello pero es mucho el daño que hace.
 
Si eres impecable con tus palabras verás cuántos cambios ocurren en tu vida. En primer lugar, cambios en tu manera de tratarte y en tu forma de tratar a otras personas, especialmente a aquellas a las que más quieres. La impecabilidad en tus palabras también te proporcionara inmunidad frente a cualquier persona que te lance un hechizo. Solamente recibirás una idea negativa si tu mente es un campo fértil para ella.
 
La palabra puede herir la susceptibilidad de una persona y causar graves daños, si no hay una actitud madura y abierta a la solución de conflictos, por eso ten presente:
 
Una palabra cualquiera puede ocasionar discordia.
Una palabra cruel puede destruir una vida.
Una palabra amarga puede crear odio.
Una palabra brutal puede golpear y matar.
Una palabra agradable puede suavizar el camino.
Una palabra a tiempo puede ahorrar esfuerzos.
Una palabra alegre puede iluminar el camino.
Una palabra dicha con amor y cariño puede bendecir.
Una palabra tierna puede levantar muchas esperanzas.
Una palabra equilibrada puede brindarnos paz.
Una palabra discreta nos puede llenar de sabiduría.
Una palabra oportuna frente a la desgracia nos obliga a seguir la marcha.
Una palabra puede darnos mucho y quitarnos todo.
Una palabra es la que tanto necesitamos para abrazarnos.  Y esa palabra es Amor entre todos los seres del universo.

 

Tema Preparado por el Grupo de Semillas de Vida

SI YO TUVIERA MI VIDA PARA VIVIRLA DE NUEVO

SI YO TUVIERA MI VIDA PARA VIVIRLA DE NUEVO

SI YO TUVIERA MI VIDA PARA VIVIRLA DE NUEVO

 

Si yo tuviera mi vida para vivirla de nuevo:

 

    Me habría ido a la cama cuando estaba enferma, en vez de pretender que la tierra se pararía si yo no estuviera en ella al día siguiente.
    Hubiera encendido la vela rosada en forma de rosa antes de que se derritiera guardada en el armario.

    Habría invitado a mis amigos a cenar sin importar que la alfombra estuviese manchada y el sofá descolorido.

    Habría comido las palomitas de maíz en el "salón de las visitas" y me habría preocupado menos de la suciedad cuando alguien quisiese prender el fuego en la chimenea.

    Me habría dado el tiempo para escuchar a mi abuelo divagando sobre su juventud. 

    Habría compartido más de las responsabilidades que llevaba mi marido. 

    Nunca habría insistido en llevar cerradas las ventanas del carro en un día de verano porque me acababa de peinar y no quería que mi pelo se desarreglara. 

    Me habría sentado en el prado sin importar las manchas de la hierba. 

    Habría llorado y reído menos viendo televisión y más mientras vivía la vida. 

    Nunca habría comprado algo debido a que era práctico, no se ensuciaba o estaba garantizado para durar toda la vida. 

    En lugar de evitar los nueve meses de embarazo, habría atesorado cada momento y comprendido que la maravilla que crecía dentro de mí, era mi única oportunidad en la vida de asistir a Dios en un milagro.  

    Cuando mis hijos me besasen impetuosamente, nunca habría dicho "más tarde, ahora ve y lávate para la cena".  

    Habría habido más "te quiero" y más "lo siento".

    Dejaría de preocuparme por las cosas pequeñas.

    No me preocuparía sobre a quién no le agrado, quién tiene más o quién hace qué.  En lugar de eso, atesoraría las relaciones que tengo con aquellos que de verdad me quieren.

 

Erma Bombeck     

(Escrito después que ella descubriera que estaba muriendo de cáncer)

 

MUJERES DEL MUNDO

MUJERES DEL  MUNDO

MUJERES DEL MUNDO

 

Las mujeres más hermosas del mundo no son solamente las que desfilan en trajes de baño y vestidos de noche delante de jueces y de cámaras de televisión.  Las verdaderas finalistas y las ganadoras más hermosas son aquellas que tienen brillo interno de la gracia y el perdón.

 

No hay belleza física que se pueda comparar con la dignidad espiritual o el atractivo de una mujer llena de paz y bondad en el corazón.  Esa mujer reflejará una clase de belleza interior que hace mucho más que llamar la atención a sí misma.  Es una belleza que es mucho más importante que cualquier cosa trivial.

 

La verdadera belleza de la mujer no es corruptible, porque no depende de lo físico y de lo económico, sino que es la belleza de una forma de ser que reúne la quietud, la humildad, la ternura y la serenidad.  Las mujeres del mundo son alabadas por su belleza física, por su vivacidad y por su audacia. Pero esas mujeres maravillosas tienen un molde distinto. 

 

La belleza física de una mujer es temporal.  En cambio, el adorno de un espíritu manso, dulce y sereno no es una moneda que perece, no se gastará por el uso ni está sujeta a los valores del mercado.  No deja marcas en el alma, ni heridas en quienes la rodean.  Es algo sublime, inconmensurable, la riqueza invaluable de todo el universo.

 

Autor Desconocido 

EL ARTE DE AMAR

EL ARTE DE AMAR

EL ARTE DE AMAR

 

¿Es el amor un arte?  En tal caso, requiere conocimiento y esfuerzo. ¿O es el amor una sensación placentera, cuya experiencia es una cuestión de azar, algo con lo que uno "tropieza" si tiene suerte?

 

Todos están sedientos de amor; ven innumerables películas basadas en historias de amor felices y desgraciadas, escuchan centenares de canciones triviales que hablan del amor, y, sin embargo, casi nadie piensa que hay algo que aprender acerca del amor.  Esa peculiar actitud se debe a varios factores que, individualmente o combinados, tienden a sustentarla. Para la mayoría de la gente, el problema del amor consiste fundamentalmente en ser amado, y no en amar, no en la propia capacidad de amar. De ahí que para ellos el problema sea cómo lograr que se los ame, cómo ser dignos de amor.

 

Para alcanzar ese objetivo, siguen varios caminos. Uno de ellos, (utilizado con mayor en frecuencia por algunos hombres), es tener éxito, ser tan poderoso y rico como lo permita el margen social de la propia posición. Otro, (usado particularmente por las mujeres), consiste en ser atractivas por medio del cuidado del cuerpo, la ropa, etc. Existen otras formas de hacerse atractivo, que utilizan tanto los hombres como las mujeres, dependiendo de lo que el ambiente social valore más en ese momento y lugar. Muchas de las formas de hacerse querer son iguales a las que se utilizan para alcanzar el éxito, para "ganar amigos e influir sobre la gente".  En realidad, lo que para la mayoría de la gente de nuestra cultura equivale a digno de ser amado es, en esencia, una mezcla de popularidad y sex-appeal.

 

La segunda premisa que sustenta la actitud de que no hay nada que aprender sobre el amor, es la suposición de que el problema del amor es el de un objeto y no de una facultad. La gente cree que amar es sencillo y lo difícil encontrar un objeto apropiado para amar -o para ser amado por él-. En las últimas generaciones el concepto de amor romántico se ha hecho casi universal en el mundo occidental. En los Estados Unidos de Norteamérica, si bien no faltan consideraciones de índole convencional, la mayoría de la gente aspira a encontrar un "amor romántico", a tener una experiencia personal del amor que lleve luego al matrimonio. Ese nuevo concepto de la libertad en el amor debe haber acrecentado enormemente la importancia del objeto frente a la de la función.

 

Hay en la cultura contemporánea otro rasgo característico, estrechamente vinculado con ese factor. Toda nuestra cultura está basada en el deseo de comprar, en la idea de un intercambio mutuamente favorable. La felicidad del hombre moderno consiste en la excitación de contemplar las vidrieras de los negocios, y en comprar todo lo que pueda, ya sea al contado o a plazos. El hombre (o la mujer) considera a la gente en una forma similar. Una mujer o un hombre atractivos son los premios que se quiere conseguir. "Atractivo" significa habitualmente un buen conjunto de cualidades que son populares y por las cuales hay demanda en el mercado de la personalidad. Las características específicas que hacen atractiva a una persona dependen de la moda de la época, tanto física como mentalmente.

 

De cualquier manera, la sensación de enamorarse sólo se desarrolla con respecto a las mercaderías humanas que están dentro de nuestras posibilidades de intercambio. Quiero hacer un buen negocio; el objeto debe ser deseable desde el punto de vista de su valor social y al mismo tiempo, debo resultarle deseable, teniendo en cuenta mis valores y potencialidades manifiestas y ocultas. De ese modo, dos personas se enamoran cuando sienten que han encontrado el mejor objeto disponible en el mercado, dentro de los límites impuestos por sus propios valores de intercambio. En una cultura en la que prevalece la orientación mercantil y en la que el éxito material constituye el valor predominante- no hay en realidad motivos para sorprenderse de que las relaciones amorosas humanas sigan el mismo esquema de intercambio que gobierna el mercado de bienes y de trabajo.

 

El tercer error que lleva a suponer que no hay nada que aprender sobre el amor, radica en la confusión entre la experiencia inicial del "enamorarse" y la situación permanente de estar enamorado o, mejor dicho de "permanecer" enamorado. Si dos personas que son desconocidas la una para la otra, como lo somos todos, dejan caer de pronto la barrera que las separa y se sienten cercanas, se sienten uno, ese momento de unidad constituye uno de los más estimulantes y excitantes de la vida. Y resulta aún más maravilloso y milagroso para aquellas personas que han vivido encerradas, aisladas, sin amor. Ese milagro de súbita intimidad suele verse facilitado si se combina o inicia con la atracción sexual y su consumación. Sin embargo, tal tipo de amor es, por su misma naturaleza, poco duradero. Las dos personas llegan a conocerse bien, su intimidad pierde cada vez más su carácter milagroso, hasta que su antagonismo, sus desilusiones, su aburrimiento mutuo, terminan por matar lo que pueda quedar de la excitación inicial. No obstante, al comienzo no saben todo esto; en realidad, consideran la intensidad del apasionamiento, ese estar "locos" el uno por el otro, como una prueba de la intensidad de su amor, cuando sólo muestra el grado de su soledad anterior.

Esa actitud -que no hay nada más fácil que amar- sigue siendo la idea prevaleciente sobre el amor, a pesar de las abrumadoras pruebas de lo contrario. Prácticamente no existe ninguna otra actividad o empresa que se inicie con tan tremendas esperanzas y expectaciones, y que, no obstante, fracase tan a menudo como el amor. Si ello ocurriera con cualquier otra actividad, la gente estaría ansiosa por conocer los motivos del fracaso y por corregir sus errores o renunciaría a la actividad. Puesto que lo último es imposible en el caso del amor, sólo parece haber una forma adecuada de superar el fracaso del amor, y es examinar las causas de tal fracaso y estudiar el significado del amor.

 

El primer paso a dar es tomar conciencia de que el amor es un arte como es un arte el vivir. Si deseamos aprender a amar debemos proceder en la misma forma en que lo haríamos si quisiéramos aprender cualquier otro arte, música, pintura, carpintería o el arte de la medicina o la ingeniería.

 

¿Cuáles son los pasos necesarios para aprender cualquier arte?

 

El proceso de aprender un arte puede dividirse convenientemente en dos partes: una, el dominio de la teoría; la otra, el dominio de la práctica. Si quiero aprender el arte de la medicina, primero debo conocer los hechos relativos al cuerpo humano y a las diversas enfermedades. Una vez adquirido todo ese conocimiento teórico, aún no soy en modo alguno competente en el arte de la medicina. Sólo llegaré a dominarlo después de mucha práctica, hasta que eventualmente los resultados de mi conocimiento teórico y los de mi práctica se fundan en uno, mi intuición, que es la esencia del dominio de cualquier arte.

 

Pero aparte del aprendizaje de la teoría y la práctica, un tercer factor es necesario para llegar a dominar cualquier arte el dominio de ese arte debe ser un asunto de fundamental importancia, nada en el mundo debe ser más importante que el arte. Esto es válido para la música, la medicina, la carpintería y el amor. Y quizás radique ahí el motivo de que la gente de nuestra cultura, a pesar de sus evidentes fracasos, sólo en tan contadas ocasiones trata de aprender ese arte. No obstante el profundo anhelo de amor, casi todo lo demás tiene más importancia que el amor: éxito, prestigio, dinero, poder; dedicamos casi toda nuestra energía a descubrir la forma de alcanzar esos objetivos, y muy poca a aprender el arte del amor.

 

¿Sucede acaso que sólo se consideran dignas de ser aprendidas las cosas que pueden proporcionarnos dinero o prestigio, y que el amor, que "sólo" beneficia al alma, pero que no proporciona ventajas en el sentido moderno, sea un lujo por el cual no tenemos derecho a gastar muchas energías?

 

Erich Fromm   

Extractado de "El Arte de Amar"

 

EL PADRE NUESTRO DE DIOS PARA NOSOTROS

EL PADRE NUESTRO DE DIOS PARA NOSOTROS

 

 
EL PADRE NUESTRO DE DIOS PARA NOSOTROS
  
Hijo mío que estás en la tierra, y te sientes preocupado, solitario y tentado.  Yo conozco perfectamente tu nombre, y lo pronuncio como santificándolo, porque te amo.  No, no estás solo, sino habitado por Mí, y juntos construimos este reino del que tú vas a ser el heredero.
  
Me gusta que hagas mi voluntad, porque mi voluntad es que tú seas feliz, ya que la gloria de Dios es el hombre viviente.  Cuenta siempre conmigo y tendrás el pan para hoy, no te preocupes, sólo te pido que sepas compartirlo con tus hermanos.  Sabes que perdono todas tus ofensas, antes incluso de que las cometas, por eso te pido que hagas lo mismo con los que a ti te ofenden. 
 
Para que nunca caigas en tentación, tómate fuerte de mi mano y yo te libraré del mal, bello y querido hijo mío.
 
Amén 

 

EL MEJOR PAÍS DEL MUNDO

EL MEJOR PAÍS DEL MUNDO

EL MEJOR PAÍS DEL MUNDO

  
Cuenta la leyenda que estaba un día Dios sentado en su inmenso reino junto a su ángel más fiel, cuando decidió crear el país más bello y hermoso del mundo.  Así que comenzó:
-    A este país le daré dos océanos:  uno hermoso y bello que sirva para el turismo, y el otro será igual de hermoso pero servirá para la pesca y la investigación.
El ángel lo miró  y le preguntó
-    ¿Dos océanos mi señor?
Dios respondió:
-    Sí, ya verás porqué.
  
Le daré tres hermosas cordilleras: una más ancha, una más alta y una más cálida que las otras, cada una con sus respectivas cualidades, pero igual de bellas e importantes.
-    ¿Tres cordilleras mi Señor?
-    Sí, ya verás porqué.
 
Le daré una fauna inigualable, una hidrografía espectacular y un relieve tan maravilloso que será como mi propio edén.
-    ¿Tanto mi Señor?
-    Sí, ya verás porqué.  Tranquilízate amigo fiel.
 
Le daré unas inmensas llanuras en donde el sol camuflará sus rayos en las espigas de los campos.
-    ¿Por qué tanta belleza mi Señor?
-    Calma mi fiel servidor, ya verás porqué.
 
Le daré una riqueza minera tan grande y maravillosa, que como tesoro alguno jamás existirá.
-    ¿Tanta riqueza mi Señor?
-    Sí, y cada día más.  Ya verás porqué.
 
Lo colmará de gente maravillosa, de gente pujante y emprendedora, de  gente inteligente que no se doblega ante la adversidad, de gente bella y de gente cálida.
-    ¿Por qué tanta gente maravillosa mi Señor?
-    Ya verás porqué.
 
Le daré un cielo divino y majestuoso, en donde con sólo mirarlo se vea la entrada a mi reino y se confunda con la belleza en puro.
-    ¿Aún más mi Señor?
-    Sí mi gran amigo.  Ya verás porqué.
 
Así, en continuo trabajo permaneció el todopoderoso durante algunos días más, hasta que vio que después de tantos dones y bendiciones otorgadas por Él, culminó con éxito su tan añorado país.  Pasaron los siglos de los siglos y un día no muy lejano el ángel le preguntó:
-    Dime Señor:  ¿Por qué te esmeraste y te esforzaste tanto?  ¿Por qué le  dedicaste tanto
tiempo a un país en donde sólo se habla de pobreza, de robos, de violencia y de muerte?
Dios le respondió:
-    Mi querido amigo, veo que eres ciego y poco entendedor.  Me sacrifiqué y esforcé tanto para crear un país tan lleno de dones y bendiciones, en donde sus habitantes puedan vivir tranquilos, puedan vivir alegres y puedan experimentar a pequeña escala lo fabuloso que es vivir en un  paraíso.  Sé por lo difícil que están pasando, por el retroceso que  se vive allá; pero tengo la esperanza que sus habitantes  (conocidos como colombianos), abran los ojos y vean qué país tan maravilloso les fue entregado y valoren  la suerte que tienen al haber nacido en él.
 
Autor Desconocido 

 

BIENAVENTURADA MALDAD

BIENAVENTURADA MALDAD

 

BIENAVENTURADA MALDAD
 
Bienaventurados los malos, porque por ellos sabrán los buenos volver a empezar.
 
Bienaventurados los que odian, porque por ellos atendemos ahora al poder del amor.
Bienaventurados los que olvidan, porque por ellos recordamos el origen, el camino y el dolor.
 
Bienaventurados los opresores, porque por ellos reconocemos el valor de la libertad.
 
Bienaventurados los egoístas, porque por ellos aprendimos el valor de la bondad.
 
Bienaventurados los soberbios, porque por ellos aprendimos el valor de la paz y la humildad.
 
Bienaventurados los malos gobernantes, porque por ellos ahora hemos trazado el camino de la solidaridad.
 
Bienaventurados los que no dan nada, porque gracias a ellos hemos aprendido a cultivar.
 
Bienaventurados los tiranos, porque gracias a su maldad hemos templado el alma, la sonrisa y la caridad.
 
Bienaventurados los que odian, porque gracias a ellos aprendimos a amar cada día más, a alegrar el día con pocas cosas, a ver el sol aún entre nubes, y a perdonar sin olvidar. 
  
Bienaventurados los enemigos, porque gracias a ellos aprendemos el verdadero valor de la amistad.
  
Bienaventurados los que intentan reinar en la oscuridad, porque gracias a ellos aprendimos a validar la luz, a reconocer las sombras, y a buscar la verdad.
  
Bienaventurados los malos, porque todas estas lecciones, nos recuerdan siempre lo que "nunca debería pasar".
 
Autor Desconocido 

 

CONSECUENCIAS

CONSECUENCIAS

 

 
CONSECUENCIAS
  
 La consecuencia del silencio es la oración,

 La consecuencia de la oración es la fe,

 La consecuencia de la fe es la contemplación,

 La consecuencia de la contemplación es el amor,
.
 La consecuencia del amor es el servicio,

 La consecuencia del servicio es la paz.

  
Autor Desconocido