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CARLOS MARIO GALLO MARTÍNEZ

LA AUTOESTIMA

LA AUTOESTIMA

LA AUTOESTIMA
 
    La esencia de la autoestima es confiar en la propia mente y en saber que somos merecedores de la felicidad.
    El mayor obstáculo en una relación romántica es el miedo a no sentirse merecedor del amor y el pensar que estamos destinados a sufrir.
    Lo que muchos de nosotros necesitamos, aunque pueda sonar paradójico, es el coraje para tolerar la felicidad sin sabotearnos a nosotros mismos.
    La autoestima, alta o baja, tiende a generar profecías que se cumplen por sí mismas.
    Nosotros somos la única especie que puede formular una visión de qué valores merece la pena seguir y entonces seguir los opuestos.
    El respeto a uno mismo entraña la expectativa de la amistad, del amor y de la felicidad como algo natural, como resultado de quiénes somos y de lo que hacemos,
    El orgullo es la recompensa emocional del logro, no es un vicio que debamos vencer, si no un valor que debemos alcanzar.
    Una mente que confía en sí misma se mueve con agilidad.
    Siempre debe considerarse el miedo y el dolor como señales para no cerrar los ojos, si no para abrirlos más.
    Encontrar humillante admitir un error es un signo seguro de deficiente autoestima.
    Podemos estar tan atemorizados de nuestros dones como de nuestros fallos.
    El asumir la responsabilidad de mi felicidad me vigoriza. Me devuelve la vida a mí mismo.
    Algunas personas viven y se comportan como si no tuviesen derecho al espacio que ocupan.
    Si yo no hago algo, no va a cambiar nada.
    Si nos desarrollamos de forma normal, transferimos la fuente de aprobación del mundo a nosotros mismos; pasamos de lo exterior a lo interior.
    La verdadera autoestima es cómo nos sentimos con nosotros mismos cuando no todo va bien.

Nathaniel Branden    

ÁMATE

ÁMATE

 

ÁMATE
  
No hay otra forma de amar que amando y no hay mejor forma de amar que dando pues no es amor aquel que espera, siempre, recibir a cambio.
  
Es tan simple como que:

    Si me amas, yo te amo; si me odias, yo te amo.
    Si me abrazas, yo te amo; y si me golpeas, yo, también te amo.
    Si cuentas conmigo, yo te amo; pero, si me ignoras, de igual forma te amo.
    Si me admiras, yo te amo; pero, aún despreciándome, yo te sigo amando.
    Si eres capaz de comprenderme, yo te amo; pero si no lo consigues yo no dejaré de amarte.
    Si te quedas, yo te amo; pero si tuvieses que marcharte yo te seguiría amando.

Hagas lo que hagas, te pongas como te pongas: yo te amo.

    Es porque adoro mi libertad que respeto la tuya.
    Es porque confío en mí que me atrevo a confiar en ti.
    Es porque aprendo de mis errores que no deseo corregir los tuyos.
    Es porque disfruto mis gustos que apruebo los tuyos.
    Es porque tengo mis manías que comprendo las tuyas.
    Es porque bendigo mis decisiones que sólo puedo apoyar las tuyas.
    Es porque me acepto tal cual soy que te acepto tal cual eres, sin necesidad de cambiarte.
    Es porque entiendo que somos iguales, en esencia, que no pretendo ser más o menos que tú.

Es simplemente porque yo me amo, como ves, que te amo... sin más.  Por tanto, ámate a ti mismo primero más que a nadie en este mundo porque, cuanto más te ames, más amor tendrás para compartir y repartir entre aquellos que lleguen a tu vida. 
Así que, por lo que más quieras: ámate.
 
Pía González   

 

TIENES DERECHO PERO NO DEBES

TIENES DERECHO PERO NO DEBES

 

TIENES DERECHO PERO NO DEBES


    Tienes derecho a enfadarte,
    Pero no debes pisotear la dignidad del otro.

    Tienes derecho a sentir celos del triunfo de los demás,
    Pero no debes desearles mal.

    Tienes derecho a caer,
    Pero no debes quedarte tirado.

    Tienes derecho a fracasar,
    Pero no debes sentirte derrotado.

    Tienes derecho a equivocarte,
    Pero no debes sentir lástima de ti mismo.

    Tienes derecho a reprender a tus hijos,
    Pero no debes romper sus ilusiones.

    Tienes derecho a tener un mal día,
    Pero no debes permitir que se convierta en costumbre.

    Tienes derecho a tomar una mala decisión,
    Pero no debes quedarte estacionado en ese momento.

    Tienes derecho a ser feliz,
    Pero no debes olvidar ser agradecido.

    Tienes derecho a pensar en el futuro,
    Pero no debes olvidar el presente.

    Tienes derecho a buscar tu superación,
    Pero no debes olvidar tus valores.

    Tienes derecho a triunfar,
    Pero no debe ser a costa de otros.

    Tienes derecho a vivir en paz,
    Pero no debes confundir ese derecho con ser mediocre o conformista.

    Tienes derecho a vivir en la abundancia,
    Pero no debes olvidar compartir con los menos afortunados.

    Tienes derecho a desanimarte,
    Pero no debes perder la esperanza.

    Tienes derecho a la justicia,
    Pero no debes confundirla con la venganza.

    Tienes derecho a frustrarte,
    Pero no debes dejar de ser cortés.

    Tienes derecho a un mañana mejor,
    Pero no debes cimentarlo en un hoy fraudulento.
  
    Tienes derecho a inventar,
    Pero no debes olvidar a Dios.
 
    Tienes derecho a soñar y enseñar a otros a soñar.
    De ahí en adelante habrás comenzado a forjar tu futuro.
 
Autor Desconocido

 

GRACIAS SEÑOR:

GRACIAS SEÑOR:

GRACIAS SEÑOR:
 
    Gracias Señor, por tener mis ojos con qué mirar las bellezas de la naturaleza, con qué mirar el cielo y poder contemplar el semblante de los que amo.
  
    Gracias Señor, por mi lengua que puede pronunciar tu santo nombre y enseñar a conocerlo.
 
    Gracias Señor, por mis manos que acarician, que escriben, que trabajan, que dan y que reciben.
 
    Gracias Señor, por mis pies para seguirte, y porque puedo ir en busca de los que me necesitan.
 
    Gracias Señor, por tener la facultad de amar, de sentir ternura, dolor, y piedad por mis semejantes.
 
    Gracias Señor, por los favores recibidos y por los muchos milagros con que salpicas mi vida a cada momento.
 
    Gracias Señor, por las cosas que al faltarme, he aprendido a valorar.
 
    Gracias Señor, por el sustento de todos los días, y por la fe de todos los momentos.
 
    Gracias Señor, por el dolor de las injusticias recibidas, por las humillaciones, y por todo lo que al herirme, he aprendido a meditar en tu presencia.
 
    Gracias Señor, por el agua tan pura, tan cristalina y tan bella.  Gracias también por los árboles, que no sólo nos dan sus frutos, sino también su sombra.
 
    Gracias Señor, por el milagro de todo mi ser, por escoger tu imagen como modelo para crearme y porque desde que te conocí, estás dispuesto para mí, siempre que te busco.
 
    Gracias Señor, por el día que despido con serenidad y el nuevo día que recibo con esperanza.
 
    Gracias Señor,  por los esfuerzos realizados y los logros alcanzados.  Gracias por tantos beneficios.
 
    Gracias Señor, por los gratos momentos, los nuevos conocimientos, y tantas experiencias felices.
 
    Gracias Señor, por los errores de los que he aprendido algo y por los golpes que me han hecho madurar.
 
    Gracias Señor, por el tesoro del hogar, el regalo de los amigos y el apoyo de tantas personas.
 
    Gracias Señor, por la fe que me ilumina,  la esperanza que me mueve y el amor que me da felicidad.
 
    En tus manos bendito Dios, pongo mi vida y la de mis seres queridos con una firme confianza.  Quiero amarte con toda el alma, amarme y amar a los demás.  Quiero iniciar el nuevo día con paz en el alma y fuego en el corazón.
 
    Gracias Señor, por ser mi luz, mi amor y mi esperanza.
 
Amén
autor desconocido

HARÉ LO POSIBLE SEÑOR

HARÉ LO POSIBLE SEÑOR

HARÉ LO POSIBLE SEÑOR

    Haré lo posible Señor, en mis momentos de angustia y amargura, recordar tu nombre y alabarlo por ponerme a prueba.
    Haré lo posible Señor, a la hora de pedirte, tener más fe que el día anterior.
    
Haré lo posible Señor, al encontrarme en crisis, pedirte de la mejor forma la luz para encontrar la solución.
    
Haré lo posible Señor, recordar que en el desaliento, tu eres el consuelo y el impulso para seguir viviendo en medio de injusticias y sinsabores.
    
Haré lo posible Señor, la relación en comunidad con mis semejantes.
    
Haré lo posible Señor, dar amor en vez de odio, ayudar y no hundir, tender la mano y no empujar.
    
Haré lo posible Señor, perdonar y no juzgar, la caridad y no la avaricia.
    
Haré lo posible Señor, la amistad a la enemistad, la unión y no la desunión.
    
Haré lo posible Señor, la paz y no la guerra.
    Haré lo posible Señor, en los momentos más controversiales, tener paciencia y esperanza.
    
Haré lo posible Señor, alentar a los demás y no desalentarlos.
    Haré lo posible Señor, ser humilde como tu hijo y aceptar con fortaleza tu voluntad.

Tomado de: Mensajes Vida 

LA ESPERANZA

LA ESPERANZA

LA ESPERANZA

La desesperación no es un camino sin salida. El camino sin salida es el del desanimado. El de aquél que ha perdido el coraje de seguir peleando porque la experiencia le ha lastimado la esperanza.

El desanimado ha perdido el sentido de la lucha. Tal vez peor: la fuerza para luchar. Es entonces cuando es necesario hacerlo crecer hasta la desesperación, suscitándole la bronca. La bronca sembrada sobre el desánimo hace nacer la desesperación.  Y la desesperación superada, eso es la esperanza.

Por eso me parece imposible suscitar la esperanza en un desanimado a través de la compasión. Un desanimado no necesita de la lástima. La lástima es el responso sobre el desanimado. Al desanimado hay que llevarlo a la bronca, a fin de que sacudido en su vergüenza asuma la desesperación y la supere. Allí, reconquistado el valor fundamental de su vida, emprenderá la lucha. Lucha que no pondrá sus garantías en las fuerzas personales, ni en las dotes de su naturaleza. Porque de ellas se tiene la experiencia de su fragilidad. Hasta cierto punto, sobre ellas el desánimo ha hecho la amputación de su capacidad de ser garantías.

La garantía se pone sobre algo mucho más profundo y más inagarrable. Sobre algo mucho más nuestro, en definitiva. Sobre el misterio de nuestra propia vida. Mi vida tiene un sentido. El vivirlo es lo que me permitirá ser. Esa convicción profunda es un acto profundo de fe en sí mismo. O mejor: es algo que llevamos por dentro y que nos puso en camino. Creer que mi vida tiene un misterio que puede ser cumplido. Saber que eso existe y que aunque no lo veo es lo único que da apoyo real a mi vida y a mis opciones, es algo que me hace superar la desesperación.

Pero insisto. Sólo la bronca puede llegar a hacernos crecer hasta la desesperación. Esa actitud profundamente humana, que no nos deja admitir que nuestra carezca de sentido. Y es la fuerza que el desanimado necesita para no dejarse estar. La desesperación no es la desesperanza. La desesperanza es carecer de esperanza, es la situación de no tener ya esperanza. Mientras que la desesperación es la situación de no tener aún esperanza y por lo tanto la urgencia tenaz por conquistarla.

En la práctica, pienso que hay situaciones en las que sólo nos queda una actitud humana razonable: sembrar con fe en el surco del amor para que poco a poco vaya creciendo la esperanza.
 
Mamerto Menapace    

LOS EXTRAS

LOS EXTRAS

 

LOS EXTRAS
              
El esfuerzo Extra es lo que separa:


    Al ser superior del mediocre;
    Al profesional del  aficionado;
    Al héroe del general;
    Al desprendido del caritativo;
    Al ganador del competidor;
    Al amigo del conocido;
    Al sabio del culto;
    Al invencible del perdedor.
   
En ese Extra que se saca de donde nadie sabe, cuando ya las fuerzas no alcanzan, cuando la noche acecha y la soledad quiere invadir el espíritu, es cuando los hombres se crecen.  Ahí es donde se prueban las voluntades y donde el hombre se hace más hombre porque reconoce el poder Divino de la esperanza y el valor inquebrantable de la fe.  Pero hay también aquellos que en su diario y común vivir hacen de sus horas libres un continuo Extra.
 
    Extra son los días cuando en un anonimato voluntario comparte su tiempo con unos ancianos o con unos enfermos.
    Extra son las horas que un maestro aporta en su tiempo libre para preparar mejor una clase.
    Extra son los momentos que un médico batalla en silencio para salvar a un paciente que no conoce.
    Extra es salirse de la comunicación técnica y preguntarle al compañero por sus hijos y su familia.
    Extra es el detalle de dar gracias, sonreír y saludar a aquel con el que te cruzas.
    Extra es decir una palabra agradable, es ceder el paso, es no solo acordarse del cumpleaños de alguien, sino hacerle saber que no lo olvidas.
    Extra son muchos actos que distinguen al hombre educado del cortés, al generoso del egoísta, al social del huraño.
    Extra es bendecir al universo con sus bondades, por habernos enviado la lluvia que calma la sed y nutre las plantas, por ser capaces de disfrutar de la  belleza del mar y del sol, que son regalos de la naturaleza para nuestros ojos y espíritu.
    Extra es alabar cada amanecer porque nos brinda un comienzo limpio y nuevo, diferente del de ayer.
    Extra es terminar cada día dando gracias por el hoy a Dios, que nos permitió unas horas con nuestros compañeros de viaje, y que tal vez estuvo pleno de retos.
    Extra que nos sirvieron para saborear en toda su extensión las recompensas implícitas de nuestros actos extras.
 
"Un hombre que preserva sus amigos jamás es dominado por las tempestades de la existencia; tiene fuerzas para sobrellevar las dificultades y para salir adelante...".
 
Autor Desconocido

 

NOSTALGIA

NOSTALGIA

NOSTALGIA
 
Un día, la mayoría de nosotros se separará. Sentiremos nostalgia de todas las conversaciones derrochadas, de los descubrimientos que hicimos, de los sueños que teníamos, de tantas risas y de los momentos en que compartimos todo aquello... Nostalgia hasta de los momentos de lágrimas, de angustia, de las vísperas de los fines de semana, de los finales de año. En fin... del compañerismo vivido.
 
En breve, cada uno va por su lado. Pasarán días, meses, años... hasta que ese contacto se volverá cada vez más largo. Y nos perdemos en el tiempo... La nostalgia va a apretar bien adentro del pecho. Va a darnos ganas de llamar, para oír aquellas voces nuevamente... Cuando nuestro grupo esté incompleto... nos reuniremos para el último adiós a un amigo. Entre lágrimas nos abrazaremos. Haremos promesas de encontrarnos más a menudo de ahí en adelante. Pero al fin, cada uno va para su lado para continuar viviendo su vida, aislados del pasado.
 
Por eso, aquí va un pedido de este humilde amigo: no dejes que la vida pase en blanco y que pequeñas adversidades sean la causa de grandes tempestades... Yo podría soportar, aunque no sin dolor, que hubiesen muerto todos mis amores, pero enloquecería si muriesen todos mis amigos.
 
VINICIUS DE MORAIS