Blogia

CARLOS MARIO GALLO MARTÍNEZ

SÉ FELÍZ

SÉ FELÍZ

SÉ FELÍZ 
 
    Ten fortaleza de ánimo para que nada pueda perturbar tu paz mental.
    Haz sentir a tus amigos el alto aprecio en que les tienes.
    Habla de salud, prosperidad y felicidad.
    Piensa solamente lo mejor, trabaja solamente por lo mejor y espera solamente lo mejor.
    Sé tan entusiasta de los éxitos de los demás, como de los tuyos propios.
    Olvida los errores del pasado y trabaja para el mejor éxito del futuro.
    Lleva el semblante risueño y muéstrate siempre satisfecho.
    Ocúpate lo más posible de tu mejoramiento espiritual, de modo que no tengas tiempo para criticar al prójimo.
    Sé demasiado grande para preocuparte, noble para enfadarte, fuerte para temer y feliz para permitir la presencia de las calamidades.
 
Autor Desconocido

TÚ ERES UN LÍDER

TÚ ERES UN LÍDER

TÚ ERES UN LÍDER

    Si puedes conservar tu calma, cuando a tu alrededor todos la pierden y te llenan de reproche;
    Si puedes tener confianza en ti mismo y en tus principios, aunque los demás duden de ti;
    Si puedes, siendo blanco de falsedades, no caer en la mentira;
    Si puedes buscar la justicia sin apelar al odio y la violencia;
    Si puedes luchar por los propósitos de los demás sin dejar de ser tú mismo;
    Si puedes resistir que la verdad por ti expuesta sea tergiversada, sin dejar de combatir por ella;
    Si puedes ser lo suficientemente fuerte para utilizar el diálogo, como tu principal instrumento de lucha;
    Si puedes ser fiel a los intereses de los que te eligieron, sin dejar de preocuparte por los problemas de los demás;
    Si puedes empezar otra vez después de perder;
    Si puedes conservar tu humildad después de ganar;
    Si puedes alternar con quienes están de acuerdo con tus ideas, sin perder la capacidad de razonar;
    Si todos los que confían en ti, te siguen voluntariamente, porque representas lo mejor de ellos, serás un verdadero líder, porque habrás sembrado bienestar sin abonarlo con odio y destrucción.
 
Lic. Graciela Pepelitchi 

EL VUELO DEL ALMA

EL VUELO DEL ALMA

 

EL VUELO DEL ALMA
 
    Cuando el camino se hace cuesta arriba,
NO LO DEJES.

    Cuando las cosas andan mal, como a veces sucede,
NO TE ABANDONES.

    Cuando no consigas resultados, y se sumen los problemas,
NO TE RINDAS.

    Cuando quieras sonreír y sólo puedas suspirar,
NO TE CAIGAS.

    Cuando la suerte, te sea adversa, y no encuentres fuerzas para seguir,
NO RENUNCIES.

    Cuando no encuentres compañeros de lucha,
NO TE APURES.

¡Hay manos que sostienen las tuyas! Cree y siente en cada minuto de tu vida, deja que tu alma " vuele libre " por los jardines hermosos de la confianza, en algo superior que llega donde nuestra visión no puede alcanzar, pero sí nuestro corazón puede sentir.  ¡Tu alma desea estar libre para darte fuerza y estímulo! 
¡Inténtalo!  Cierra los ojos por algunos minutos y deja tus pensamientos volar por sitios de amor.
  
No podemos cambiar el mundo, ni quitar todo el dolor de la tierra, ni tener ya resueltos todos nuestros problemas, pero podemos a cada minuto mirar con ojos del amor a cada cosa.

Si pensamos que todo es pasajero, miraremos con cariño lo negativo que te encamina a la elevación y perfección, y luego observaremos con felicidad el cambio del mal en bien , de tristezas en alegrías.

Lo que hoy nos hace sonreír, fueron las cosas que nos hicieron llorar ayer.   Nuestras faltas de hoy también son las alegrías de mañana.

Las personas se van , los amores se pierden en el tiempo, los problemas se solucionan, hasta el mismo sol se va cada noche para renacer al día siguiente.  No te quedes en el medio del camino porque al final... ¡algo te espera!
  
Autor Desconocido 

HABLAR Y CALLAR

HABLAR Y CALLAR

HABLAR Y CALLAR

HABLAR es fácil, pero CALLAR requiere prudencia y dominio...

    HABLAR oportunamente, es acierto.
    HABLAR frente al enemigo, es civismo.
    HABLAR ante una injusticia, es valentía.
    HABLAR para rectificar, es un deber.
    HABLAR para defender, es compasión.
    HABLAR ante un dolor, es consolar.
    HABLAR para ayudar a otros, es caridad.
    HABLAR con sinceridad, es rectitud.
    HABLAR de sí­ mismo, es vanidad.
    HABLAR restituyendo fama, es honradez.
    HABLAR aclarando chismes, es estupidez.
    HABLAR disipando falsos, es de conciencia.
    HABLAR de defectos, es lastimar.
    HABLAR debiendo callar, es necedad.
    HABLAR por hablar, es tonterí­a.
    HABLAR de Dios, significa mucho amor.

 
    CALLAR cuando insultan, es amor.
    CALLAR las propias penas, es sacrificio.
    CALLAR de sí­ mismo, es humildad.
    CALLAR miserias humanas, es caridad.
    CALLAR a tiempo, es prudencia.
    CALLAR en el dolor, es penitencia.
    CALLAR palabras infantiles, es virtud.
    CALLAR cuando hieren, es santidad.
    CALLAR para defender, es nobleza.
    CALLAR defectos ajenos, es benevolencia.
    CALLAR debiendo hablar, es cobardí­a.
 
Autor Desconocido 

DECÁLOGO DEL OPTIMISTA

DECÁLOGO DEL OPTIMISTA

DECÁLOGO DEL OPTIMISTA
 
Las personas optimistas;
 
    Se aman así mismas, tienen un alto nivel de autoestima, se valoran y aprovechan lo mejor posible sus talentos personales innatos.
    Aceptan a los demás como son, y no malgastan sus energías queriendo cambiarlos; sólo influyen en ellos con paciencia y tolerancia.
    Son espirituales, cultivan una excelente relación con Dios y tienen en su fe una viva fuente de luz y de esperanza.
    Disfrutan del "aquí" y el "ahora"; no viajan al pasado con el sentimiento de culpa ni el rencor, ni al futuro con angustia.  Disfrutan la vida con buen humor y con amor.
    Ven oportunidades en las dificultades; cuentan con la lección que nos ofrecen los errores y tienen habilidad para aprender de los fracasos.
    Son entusiastas, dan la vida por sus sueños y están convencidos de que la confianza y el compromiso personal hacen milagros.
    Son íntegros y de principios sólidos, por eso disfrutan de paz interior y la irradian.  Comparten aún, en medio de problemas y crisis.
    No se desgastan en la crítica destructiva, y ven la envidia como un veneno.  No son espectadores de las crisis sino protagonistas del cambio.
    Cuidan sus relaciones interpersonales con esmero, saben trabajar en equipo y son animosos sembradores de fe, esperanza y alegrías.
    No se rinden ni se dejan aplastar, cuando tienen épocas difíciles, ya que saben que aún la noche más oscura tiene un claro amanecer y que, por encima de las nubes más densas, sigue brillando el sol; que todo túnel, por más largo y oscuro que sea, siempre tendrá otra salida, y que todo río siempre tiene dos orillas.
 
Autor Desconocido

LAS PUERTAS DE LA VIDA

LAS PUERTAS DE LA VIDA

LAS PUERTAS DE LA VIDA

    No salgas de la infancia apresuradamente; luego querrás recuperar esos años.
    No entres a la adolescencia convencido de que dominarás al mundo; la vida te llevará por caminos que todavía no sospechas.
    No salgas de la adolescencia desperdiciando tu juventud; la juventud pertenece a todos, pero no es de nadie, ni en nadie queda.
    No entres en la madurez creyendo que has vencido todas las etapas y que el triunfo llegará mañana; la felicidad, único triunfo, se encuentra en disfrutar todas las etapas de un camino, no al final de la ruta.
    No recorras la madurez sin crear un tesoro de tu espíritu; los tesoros de la tierra no son herencia para tus hijos.
    No salgas de la madurez convencido que has triunfado; tu triunfo lo medirá el recuerdo que dejes.
    No salgas de la madurez creyendo haber sido derrotado; algo siempre se deja, por pequeño que sea.
    No entres a la vejez creyendo que el destino te ha sido adverso; has sido tú quien ha elaborado ese destino.
    No salgas de la vejez sin entregar tus consejos; otros infantes, otros adolescentes, otros maduros y otros mayores te han mirado y querrán imitarte.
 
Alguien dijo una vez:
 
    Lo que va, regresa.  Así que haz el bien y no mires a quién.
    Trabaja como si no necesitaras el dinero.
    Ama como si nunca hubieses sido herido.
    Baila como si nadie te mirara.
    Canta como si nadie te escuchara.
    Vive como si el Cielo fuera aquí en la Tierra.
 
Autor Desconocido  

COSAS IMPORTANTES EN LA VIDA

COSAS IMPORTANTES EN LA VIDA

COSAS IMPORTANTES EN LA VIDA

    Nunca prives a nadie de la esperanza; puede ser lo único que una persona posea.
    No tomes decisiones cuando estés enojado.
    Cuida tu postura física.
    Nunca hables de negocios en un elevador.
    No pagues un trabajo hasta que esté concluido.
    Cuídate de quien no tenga nada que perder.
    Aprende a decir "no" con cortesía y firmeza.
    No esperes que la vida sea justa.
    No dudes en perder una batalla, si esto te lleva a ganar la guerra.
    Sé atrevido y valiente.
    No aplaces las cosas. Haz lo que sea preciso en el momento preciso.
    No temas decir "no sé".
    No temas decir "lo siento".
    Elogia a tres personas cada día.
    Contempla el amanecer por lo menos una vez al año.
    Mira a los ojos a las personas.
    Di "gracias" con frecuencia.
    Di "por favor" con frecuencia.
    Gasta menos de lo que ganes.
    Trata como quisieras que te trataran.
    Haz nuevas amistades y cultiva las viejas.
    Guarda los secretos.
    Reconoce tus errores.
    Sé valiente; si no lo eres, finge serlo, nadie advertirá la diferencia.
    Utiliza las tarjetas de crédito sólo por comodidad, nunca por el crédito.
    No engañes.
    Aprende a escuchar. A veces las oportunidades tocan muy suave a la puerta.
    Elabora una lista de las cosas que desees experimentar antes de morir. Consúltala con frecuencia, y llévalas a cabo.
    Haz oídos sordos a los malos comentarios.
    Las ideas buenas, y capaces de cambiar al mundo provienen siempre de una persona noble.
    Cuando entres en algún lado, el que sea, hazlo con determinación y confianza.
    Ten un perro, ámalo y cuídalo como se lo merece, es un ser vivo.
    Recuerda los cumpleaños de los demás.
    Canta en la regadera.
    Utiliza el dinero honrado.
    Presta sólo los libros que no te importe recuperar.
    Elige con mucho cuidado a tu pareja, de esta decisión se derivará el 90% de tu felicidad. 
 
Autor Desconocido   

CUENTO SIN MORALEJA

CUENTO SIN MORALEJA

 

CUENTO SIN MORALEJA


Un hombre vendía gritos y palabras, y le iba bien, aunque encontraba mucha gente que discutía los precios y solicitaba descuentos. El hombre accedía casi siempre, y así pudo vender muchos gritos de vendedores callejeros, algunos suspiros que le compraban señoras rentistas, y palabras para consignas, eslóganes, membretes y falsas ocurrencias.

Por fin el hombre supo que había llegado la hora y pidió audiencia al tiranuelo del país, que se parecía a todos sus colegas y lo recibió rodeado de generales, secretarios y tazas de café.
-    Vengo a venderle sus últimas palabras -dijo el hombre-. Son muy importantes porque a usted nunca le van a salir bien en el momento, y en cambio le conviene decirlas en el duro trance para configurar fácilmente un destino histórico retrospectivo.
-    Traduce lo que dice -mandó el tiranuelo a su intérprete-.
-    Habla en argentino, Excelencia.
-    ¿En argentino? ¿Y por qué no entiendo nada?
-    Usted ha entendido muy bien -dijo el hombre-. Repito que vengo a venderle sus últimas palabras.
 
El tiranuelo se puso en pie como es de práctica en estas circunstancias, y reprimiendo un temblor, mandó que arrestaran al hombre y lo metieran en los calabozos especiales que siempre existen en esos ambientes gubernativos.
-    Es lástima -dijo el hombre mientras se lo llevaban-. En realidad usted querrá decir sus últimas palabras cuando llegue el momento, y necesitará decirlas para configurar fácilmente un destino histórico retrospectivo. Lo que yo iba a venderle es lo que usted querrá decir, de modo que no hay engaño. Pero como no acepta el negocio, como no va a aprender por adelantado esas palabras, cuando llegue el momento en que quieran brotar por primera vez y naturalmente, usted no podrá decirlas.
-    ¿Por qué no podré decirlas, si son las que he de querer decir? -preguntó el tiranuelo ya frente a otra taza de café.
-    Porque el miedo no lo dejará -dijo tristemente el hombre-. Como estará con una soga al cuello, en camisa y temblando de frío, los dientes se le entrechocaran y no podrá articular palabra. El verdugo y los asistentes, entre los cuales habrá alguno de estos señores, esperarán por decoro un par de minutos, pero cuando de su boca brote solamente un gemido entrecortado por hipos y súplicas de perdón (porque eso si lo articulará sin esfuerzo) se impacientarán y lo ahorcarán.

Muy indignados, los asistentes y en especial los generales, rodearon al tiranuelo para pedirle que hiciera fusilar inmediatamente al hombre. Pero el tiranuelo, que estaba pálido como la muerte, los echó a empellones y se encerró con el hombre, para comprar sus últimas palabras.
 
Entretanto, los generales y secretarios, humilladísimos por el trato recibido, prepararon un levantamiento y a la mañana siguiente prendieron al tiranuelo mientras comía uvas en su glorieta preferida. Para que no pudiera decir sus últimas palabras lo mataron en el acto pegándole un tiro. Después se pusieron a buscar al hombre, que había desaparecido de la casa de gobierno, y no tardaron en encontrarlo, pues se paseaba por el mercado vendiendo pregones a los saltimbanquis. Metiéndolo en un coche, lo llevaron a la fortaleza, y lo torturaron para que revelase cuáles hubieran podido ser las últimas palabras del tiranuelo. Como no pudieron arrancarle la confesión, lo mataron a puntapiés.

Los vendedores callejeros que le habían comprado gritos siguieron gritándolos en las esquinas, y uno de esos gritos sirvió más adelante como santo y seña de la contrarrevolución que acabó con los generales y los secretarios. Algunos, antes de morir, pensaron confusamente que todo aquello había sido una torpe cadena de confusiones y que las palabras y los gritos eran cosa que en rigor pueden venderse pero no comprarse, aunque parezca absurdo.  Y se fueron pudriendo todos, el tiranuelo, el hombre y los generales y secretarios, pero los gritos resonaban de cuando en cuando en las esquinas.
 
Julio Cortázar