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CARLOS MARIO GALLO MARTÍNEZ

TU MISIÓN EN LA VIDA

TU MISIÓN EN LA VIDA

TU MISIÓN EN LA VIDA

Tú tienes una misión en la vida: ser feliz y hacer felices a los demás.
 
La felicidad no es algo que pertenece a los cuentos de hadas, ni es algo inalcanzable como una estrella a la que sólo puedes mirar desde lejos; de ninguna manera.  La felicidad es algo que se encuentra al alcance de todos los seres humanos, sin excepción.  La felicidad es algo que se encuentra presente en todo momento alrededor tuyo.  La felicidad es un estado de conciencia, es una forma de sentirte, de verte a ti mismo y de percibir lo que te rodea.
 
Si permaneces sumergido en un torbellino de anhelos insatisfechos, deseando siempre cambiar las cosas que tienes a tu alrededor.  Si estás luchando por ser mejor, luchando por tener más cosas, luchando por tener un mejor control sobre ti mismo.  Si siempre tienes tu mente inmersa en el futuro o en el pasado, jamás podrás ser feliz.
 
Experimentarás la felicidad solamente cuando seas capaz de vivir consciente en el presente; cuando te sientas tranquilo, aún en medio de tus adversidades y aceptes totalmente tu vida tal como es y con lo que tienes; cuando experimentes la alegría de estar vivo; cuando te encuentres en total armonía con el mundo que te rodea.  Nadie puede darte la felicidad, sólo tú mismo puedes conseguirla cuando te atrevas a vivir el presente.  Vivir el presente es vivir con tu atención mental y emocional puesta en aquello que tu cuerpo físico se encuentra realizando.  No seas de los que pasan toda su vida esperando un acontecimiento futuro para ser feliz, eso es absurdo.  La felicidad es algo que puedes disfrutar ahora, con lo que tienes y como eres. 
 
Cuando tengas la certeza de que el mismo Dios habita en tu interior, habrás llegado a la auténtica y perdurable felicidad.  Pues el encuentro con Dios, es el fin de todos los pesares.
 
Autor Desconocido   
 
ORACIÓN
 
Dios que nos amas y nos guías por medio de tu Santa Palabra, este día vengo de rodillas a pedirte que la humanidad entera pueda verte, que todos los hombres, mujeres, jóvenes, niños, ancianos, en todo el mundo puedan sentir Tu Gracia, Tu Presencia y Tu Espíritu.
 
Que abandonemos el egoísmo, la envidia, la soberbia, que se queden en la orilla del río de tu Divina Misericordia.  Que no haya algún desvalido, hambriento, desconsolado, enfermo, sediento, abandonado, que pase cerca de mí, o que se siente junto a mí, que yo no reconozco como mi prójimo, y a quien yo deje sin ayuda, sin dar al menos una sonrisa y un apretón de manos, en Tu Nombre Amado Jesús.
 
Por el poder de tu Divinidad pido por los pueblos que en el mundo entero están sufriendo por las consecuencias de los terremotos, tsunamis, amenazas, guerras, pobreza, enfermedades, o violencia.  Te ofrezco mi sacrificio de este día, de esta noche, privándome de algo que me gusta, de algo que quiero hacer, que quiero comprar, que quiero comer, para que en Tu Nombre pueda aliviar el corazón de otros más tristes y desamparados.
 
En tu nombre Jesús, pido por nuestros ancianos, abuelos, padres, tíos, por nuestros hijos, nuestras hijas, por todos nuestros parientes, amigos y enemigos.  Pido por los niños, por las niñas, por la juventud, para que te encuentren, para que puedan verte y poner toda su fe en Ti. 
 
Bendice Señor, La Tierra entera, alivia y aplaca los movimientos de la naturaleza para que no causen más dolor.  Tú, todo lo puedes, todo lo sabes, y nos amas profundamente.
 
Gracias, Señor Nuestro, por haberme escuchado.
 
Amén  

TÚ MISMO, AQUÍ Y AHORA

TÚ MISMO, AQUÍ Y AHORA

TÚ MISMO, AQUÍ Y AHORA
 
¿Por qué te empeñas en que los demás piensen por ti, amen por ti, decidan por ti, caminen por ti, sientan por ti, y vivan por ti?  Eres tú, sólo tú quien debe pensar, amar, decidir, caminar, sentir y vivir por ti mismo.   Y debes ser tú el único responsable de tu vida, sin miedos.  Y es aquí y ahora.

No pierdas el tiempo con el pasado o el futuro.  El pasado ya pasó, con todos sus triunfos, derrotas, alegrías, penas, esperanzas y desilusiones.   El futuro no existe, ahora no existe.   El pasado existe en tu recuerdo, es un pensamiento tuyo.   Este pasado, ¿te deprime, te enoja, te molesta, te crea odio, rencor, desesperación, nostalgia, desconfianza, pesimismo?   Quítalo, bórralo y olvídalo de tu vida.  Ese recuerdo es un enemigo tuyo que sólo se vence sacándolo de tu vida.   Cada minuto que lo aceptas, es una victoria de ese enemigo que te debilita y te destruye más.

Ese recuerdo del pasado ¿Te estimula, te fortalece, te anima, te infunde amor, esperanza, alegría, optimismo, te da más experiencia positiva y ánimo para vivir?  Acógelo, dale la bienvenida, revívelo una y otra vez.  Vívelo intensamente, ahora y siempre.

Son muchos los que viven para el futuro, sueñan en el futuro, trabajan para el futuro.  Un futuro que probablemente no será como ellos lo piensan hoy.  O quizás, ni llegue.   Si la previsión y prudencia te impiden vivir todo intensamente, conscientemente, alegremente el aquí y el ahora, ya han dejado de ser virtudes.   Muchas de esas personas dejan de vivir, por vivir preparándose para vivir.  Mueren sin empezar a vivir intensamente.   Viven siempre en el futuro, nunca en el momento en que están.   Se afanan por el mañana, proyectan el mañana, viven siempre con el temor de que algo o alguien antes del mañana destruyan su proyecto.   Se olvidan de que viven hoy.   Y no viven el hoy, el único tiempo que tienen.  Siempre trabajan por algo que hoy no existe: el mañana.  

Y mañana tampoco existirá, porque mañana pensarán en otro mañana, sin vivir el día y el momento que tienen.   ¿Por qué empeñarse en vivir mañana?  Es hoy y aquí.  Aquí, no en otra parte.  Aquí, donde estoy.   Mañana saldrá el sol, estaré aquí o en otra parte, pero veré y viviré el sol donde esté.   Tú estás viviendo hoy donde te encuentras, con estos minutos frente a ti, contigo mismo, con tus sentimientos, con las personas que te rodean.  Mañana, cuando llegue mañana, verás el sol de mañana.   Y lo verás con tus ojos, no con los ojos de los demás.  Y serás insustituiblemente tú mismo el que vivas ese momento y no otro.  En ese lugar y no en otro.   Si no es así, es posible que pases tu vida sin vivirla tú.   Y ¿para qué te sirve a ti la vida que tú no vives?

No hipoteques lo más valioso que tienes, lo más tuyo: Tu vida.

Autor Desconocido

LA TEORÍA DE LAS VENTANAS ROTAS

LA TEORÍA DE LAS VENTANAS ROTAS

LA TEORÍA DE LAS VENTANAS ROTAS
 
En 1969, en la Universidad de Stanford (EEUU), el Profesor Philip Zimbardo realizó un experimento de psicología social. Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y hasta color. Uno lo dejó en el Bronx, por entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York y el otro en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California. Dos autos idénticos, dos barrios con poblaciones muy diferentes y un equipo de especialistas en psicología social estudiando las conductas de la gente en cada sitio. 
 
Resultó que el auto abandonado en el Bronx comenzó a ser bandalizado en pocas horas. Perdió las llantas, el motor, los espejos, el radio, etc. Todo lo aprovechable se lo llevaron, y lo que no, lo destruyeron. En cambio el auto abandonado en Palo Alto se mantuvo intacto.
 
Es común atribuir a la pobreza las causas del delito. Atribución en la que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras, (de derecha y de izquierda).  Sin embargo, el experimento en cuestión no finalizó ahí, cuando el auto abandonado en el Bronx ya estaba deshecho y el de Palo Alto llevaba una semana impecable, los investigadores decidieron romper un vidrio del automóvil de Palo Alto, California. El resultado fue que se desató el mismo proceso que en el Bronx de Nueva York y el robo, la violencia y el vandalismo redujeron el vehículo al mismo estado que el del barrio pobre.
 
¿Por qué el vidrio roto en el auto abandonado en un vecindario supuestamente seguro es capaz de disparar todo un proceso delictivo?
 
No se trata de pobreza. Evidentemente es algo que tiene que ver con la psicología, el comportamiento humano y con las relaciones sociales.  Un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, de desinterés, de despreocupación que va rompiendo códigos de convivencia, como de ausencia de ley, de normas, de reglas, como que todo vale nada.  Cada nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada de actos, cada vez peores, se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.
 
En experimentos posteriores (James Q. Wilson y George Kelling) desarrollaron la 'teoría de las ventanas rotas', misma que desde un punto de vista criminológico concluye que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores.  Si se rompe un vidrio de una ventana de un edificio y nadie lo repara, pronto estarán rotos todos los demás. 
 
Si una comunidad exhibe signos de deterioro, y esto es algo que parece no importarle a nadie, entonces allí se generará el delito. Si se cometen 'esas pequeñas faltas' como estacionarse en lugar prohibido, exceder el límite de velocidad o pasarse una luz roja y estas pequeñas faltas no son sancionadas, entonces comenzarán a desarrollarse faltas mayores y luego delitos cada vez más graves.  Si los parques y otros espacios públicos son deteriorados progresivamente y nadie toma acciones al respecto, estos lugares serán abandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a las pandillas), esos mismos espacios abandonados por la gente serán progresivamente ocupados por los delincuentes.
 
La respuesta de los estudiosos fue más contundente aun, indicando que el entorno, ante el descuido y el desorden, crecen muchos males sociales y se degenera.  Tan solo vea un ejemplo en casa: si un padre de familia deja que su casa tenga algunos desperfectos, como falta de pintura de las paredes en mal estado, malos hábitos de limpieza, malos hábitos alimenticios, malas palabras, malos tratos, falta de respeto entre los miembros del núcleo familiar, etc., etc., etc., entonces poco a poco se caerá en un descuido de las relaciones interpersonales de los familiares y comenzarán a crear malas relaciones con la sociedad en general y quizá algún día llegarán a caer en prisión.
 
Esa puede ser una hipótesis de la descomposición de la sociedad colombiana, la falta de apego a los valores universales, la falta de respeto de la sociedad entre sí, y hacia las autoridades (extorsión y soborno) y viceversa, la corrupción en todos los niveles, la falta de educación y formación de cultura urbana y la falta de oportunidades, ha generado un país con ventanas rotas, con muchas ventanas rotas y nadie parece estar dispuesto a repararlas.
 
La solución a este problema yo no la tengo, pero he comenzado a reparar las ventanas de mi casa, estoy tratando de mejorar los hábitos alimenticios de mi familia, le he pedido a todos los miembros de la familia que evitemos decir malas palabras delante de nuestros hijos, también hemos acordado no mentir, ni siquiera mentiras pequeñas, porque no hay mentiras pequeñas, ni grandes, una mentira es una mentira y punto, hemos acordado aceptar las consecuencias de nuestros actos con valor y responsabilidad, pero sobre todo dar una buena dosis de educación a nuestros hijos, también hemos comenzado a mantener muy limpia y ordenada nuestra casa, con especial cuidado en el frente exterior, con esto y con la ayuda de Dios espero comenzar a cambiar en algo lo que antes hubiera hecho mal, he soñado que los míos algún día repitan esto el día de mañana, con la finalidad de que los hijos de mis hijos, o los nietos de mis hijos vean algún día, una nueva ciudad y un nuevo país sin ventanas rotas.
 
Profesor Philip Zimbardo   
Universidad de Stanford
Estados Unidos

NUNCA TE DETENGAS

NUNCA TE DETENGAS

NUNCA TE DETENGAS
  
Siempre ten presente que la piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los días se convierten en años, pero lo importante no cambia; Tu fuerza y tu convicción no tienen edad.  Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña, detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.  Detrás de cada logro, hay otro desafío.
  
Mientras estés vivo, siéntete vivo.  Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo, no vivas de fotos amarillas, sigue aunque todos esperen que abandones. No dejes que se oxide el hierro que hay en ti. Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
 
Cuando los años no puedan correr, trota.  Cuando no puedas trotar, camina.  Cuando no puedas caminar, usa bastón. ¡Pero nunca te detengas!
 
Madre Teresa de Calcuta 

HOY QUIERO

HOY QUIERO

HOY QUIERO
 
 Hoy quiero regalarte mi sincera amistad para que cuando tu alma añore un amigo sin pensarlo me busques y pueda correr a tu lado.
 Hoy quiero regalarte mis mejores sonrisas para que cuando tus lágrimas escurran tras la cascada de tu mejilla en un día gris sean mis risas las que iluminen tus tristezas.
 Hoy quiero regalarte mis grandes sueños para que cuando en tu mente exista un vacío sean aquellos bosques cubiertos de invierno los que atrapen la atención de tu pensamiento.
 Hoy quiero regalarte la fuerza de mis manos para que cuando tus tobillos se cansen mis hombros te sirvan de fuerza al andar.
 Hoy quiero regalarte la suavidad de una caricia para que cuando tu cuerpo sienta frío sean mi hoguera el calor que te arrulle.
  Hoy quiero regalarte una rosa azul para que cuando el cariño extrañe tu mano sea un pétalo la fuente que te acaricie.
 Hoy quiero regalarte un ramo de abrazos para que cuando los tropiezos te dificulten el andar sean mis ánimos una esperanza que te ayuden a continuar.
 Hoy quiero regalarte una estrella joven para que cada que el sol descanse sea esa fiel luz la que te acompañe.
 Hoy quiero regalarte un pedacito de humildad para que cuando los éxitos engrandezcan tu persona sea la sabiduría el aire mágico que te hagan valorar lo que otros desprecian al llegar a una nueva orilla.
Hoy quiero regalarte el silencio de mis labios para que cuando tu voz necesite ser escuchada sean mi atención y mi apoyo el horizonte que alberguen tus palabras ahogadas.
Hoy quiero regalarte mi cariño sincero para que cuando sientas que nadie te acompaña recuerdes que en paisajes verdes o valles áridos mi pensamiento siempre te lleva de la mano.
Hoy quiero regalarte un abrazo inmenso para que cuando necesites sentir tus fuerzas sean mis manos el puerto de tus emociones.
Hoy quiero regalarte también un par de lágrimas para que se alberguen entre tu alma y corazón así si algún segundo la soberbia daña tu andar sea una muestra de sensibilidad ajena la que te ayude a no cometer injusticias.
 Hoy quiero desearte que la felicidad te bañe todos los días y compartas tus alegrías con los seres que amas para que cuando creas que caminar en la soledad mil angelitos resguarden tu mirada.
Hoy quiero regalarte algo no valioso en dinero porque el oro mata los valores y los sentimientos quiero que lo que hoy te brindo en tus manos sea tan tuyo que solo tu corazón pueda escucharlo.
Hoy quiero decirte frases llenas de palabras únicas hoy quiero ser diferente a todo el mundo y que en mis pensamientos que te obsequio al cerrar tus ojos tu corazón mire a través de tu ternura.
 Hoy quiero regalarte un bello tierno que transforme tus miradas en luceros mientras el tiempo con tus sueños baila.
 Hoy quiero poner una sonrisa en tus labios para que tu corazón respire con tus emociones y sean tus labios un mar que estremezcan cualquier playa.
Hoy quiero mirar tus ojos a través del cielo para que con el susurro del viento este pensamiento al oído te cante.
Hoy quiero escuchar la melodía de tus ojos para que cuando tus cabellos acaricien tu espalda sea tu alma una fortaleza de tu delicadeza.
Hoy quiero obsequiarte lo más bello que puedas recibir; mientras transformas estas líneas en un espejo donde la ternura que aquí encuentres, donde la belleza que aquí nazca simplemente eres con tu mirada sonriendo.
 
Autor Desconocido  

COSAS QUE DIOS NO TE PREGUNTARÁ

COSAS QUE DIOS NO TE PREGUNTARÁ

 

COSAS QUE DIOS NO TE PREGUNTARÁ
 
Dios no te preguntará: ¿qué modelo de auto usabas?  Te preguntará ¿a cuánta gente llevaste?
Dios no te preguntará: ¿los metros cuadrados de tu casa?  Te preguntará: ¿a cuántas personas recibiste en ella?
Dios no te preguntará: ¿la marca de ropa en tu closet?  Te preguntará: ¿a cuántos ayudaste a vestirse?
Dios no te preguntará: ¿qué tan alto era tu salario?  Te preguntará: ¿lo ganabas limpiamente? 
Dios no te preguntará: ¿cuál era tu título?  Te preguntará: ¿hiciste tu trabajo con lo mejor de tu capacidad?
Dios no te preguntará: ¿cuántos amigos tenías?  Te preguntará: ¿cuánta gente te consideraba su amigo?
Dios no te preguntará: ¿en qué vecindario vivías?  Te preguntará: ¿cómo tratabas a tus vecinos?
Dios no te preguntará: ¿cuál es el color de tu piel?  Te preguntará ¿cómo es la pureza de tu interior?
Dios no te preguntará: ¿por qué tardaste tanto en buscar la salvación?  Te preguntará: ¿por qué no vienes a mi casa en el cielo?
  
Autor Desconocido  

 

LA SABIDURÍA DEL SILENCIO INTERNO

LA SABIDURÍA DEL SILENCIO INTERNO

LA SABIDURÍA DEL SILENCIO INTERNO

Habla simplemente cuando sea necesario. Piensa lo que vas a decir, antes de abrir la boca. Sé breve y preciso, ya que cada vez que dejas salir una palabra, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu energía. De esta manera aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía.

Nunca hagas promesas que no puedas cumplir. No te quejes y no utilices en tu vocabulario palabras que proyecten imágenes negativas, porque se producirá alrededor de ti todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de energía.  Si no tienes nada bueno, verdadero y útil que decir, es mejor quedarse callado y no decir nada.

Aprende a ser como un espejo. Escucha y refleja la energía. El universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo que la naturaleza nos ha dado, porque el universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones, y nos envía de vuelta el reflejo de nuestra propia energía bajo la forma de las diferentes circunstancias que se representan en nuestra vida.

Si te identificas con el éxito tendrás éxito. Si te identificas con el fracaso, tendrás fracaso. Así podemos observar que las circunstancias que vivimos son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra habladuría interna. Aprende a ser como el universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios, porque siendo como un espejo sin emociones, aprendemos a hablar de otra manera, con el poder mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones emocionales excesivas, simplemente permitiendo una comunicación sincera y fluida.

No te des mucha importancia y sé humilde, pues cuanto más te muestres superior, inteligente y prepotente, más te vuelves prisionero de tu propia imagen y vives en un mundo de tensión e ilusiones.  Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de las opiniones de los otros y llevarás una vida tranquila volviéndote invisible, misterioso, indefinible, e insondable.

No compitas con los demás, vuélvete como la tierra que nos nutre, que nos da lo que necesitamos. Ayuda a los otros a percibir sus cualidades, a percibir sus virtudes, a brillar. El espíritu competitivo hace que crezca el ego y crea conflictos inevitablemente. Ten confianza en ti mismo, preserva tu paz interna evitando entrar en la provocación y en las trampas de los otros.

No te comprometas fácilmente. Si actúas de manera precipitada sin tomar consciencia profunda de la situación, te vas a crear complicaciones. La gente no tiene confianza en aquellos que muy fácilmente dicen "sí", porque saben que ese "sí" no es sólido y le falta valor. Toma un momento de silencio interno para considerar todo lo que se presenta y toma tu decisión después. Así desarrollarás confianza y sabiduría en ti mismo.

Si realmente hay algo que no sabes o no tienes la respuesta a la pregunta que te han hecho, acéptalo. El hecho de no saber es muy incómodo para el ego, porque le gusta saber todo, siempre tener razón y siempre dar su opinión muy personal. En realidad el ego no sabe nada, simplemente hace creer que sabe.

Evita el hecho de juzgar y criticar, sé imparcial y no hagas juicios, no critiques a la gente.  Cada vez que juzgas a alguien, lo único que haces es expresar tu opinión personal.  Juzgar es una manera de esconder las propias debilidades. El sabio tolera todo y no dirá una sola palabra de los demás.  Ten una compasión infinita por las personas que hay a tu alrededor, y no seas de dos caras.

Recuerda que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de todo lo que todavía no has resuelto en ti mismo. Deja que cada quién resuelva sus propios problemas y concentra tu energía en tu propia vida. Ocúpate de ti mismo, no te defiendas. Cuando tratas de defenderte, en realidad estás dándole demasiada importancia a las palabras de los otros y le das más fuerza a su agresión. Si aceptas el no defenderte estás demostrando que las palabras de los demás no te afectan, que son simplemente opiniones y que no necesitas convencer a los otros para ser feliz.

Practica el arte de no hablar.  Progresivamente desarrollarás  el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna reemplazará tu personalidad artificial, dejando aparecer la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría del silencio. Gracias a esta fuerza atraerás hacia ti todo lo que necesitas para realizarte y liberarte completamente. Pero hay que tener cuidado de que el ego no se inmiscuya. El poder permanece cuando el ego se queda tranquilo y en silencio. Si tu ego se impone y abusa de este poder, el mismo poder se convertirá en un veneno y todo tu ser se envenenará rápidamente, perdiendo la paz.

Quédate en silencio, cultiva tu propio ser interno. Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo. No trates de forzar, manipular y controlar a los otros. Deja a los demás ser lo que son.  No eres más porque te alaben, ni menos porque te critiquen; lo que eres delante de Dios, eso eres y nada más.

Autor Desconocido

MI ÚLTIMA LECCIÓN

MI ÚLTIMA LECCIÓN

 

MI ÚLTIMA LECCIÓN
  
Querido Alumno:
  
Para ser feliz no importa lo que el mundo te ofrezca, sino lo que tú puedas ofrecer, porque todo lo que se da, regresa y ante los ojos del señor, solo valen las buenas obras.
Al final no te llevarás lo que has guardado, solo se irá contigo lo que has hecho en favor de los demás, es decir, lo que has dado.
Nunca te quejes, la vida no es fácil, camino sin piedra no es camino.
No te compares con nadie, mídete contigo mismo, es la única manera segura de avanzar.
La humildad es una virtud maravillosa, casi inalcanzable, pero no imposible.
Con los años aprenderás que son los atajos, los que alargan el camino, que la ruta más rápida y segura, es la que ya conoces, que nada es gratis en la vida, que todo debes ganártelo o merecerlo, que ser útil es mejor que ser importante.
Aprende a dominar tus iras, se tolerante cuantas veces lo serán contigo.
Jamás agredas, no olvides lo que dijo el poeta, el golpe daña más al que lo da, que al que lo recibe.
Estira la mano solo para dar o ayudar, quiere a tus parientes y amigos, con todos sus defectos o correrás el riesgo, de quedarte solo porque el ser perfecto no existe.
Acostúmbrate a escuchar, los consejos no se discuten, se agradecen.
Recuerda que la belleza es fugaz, que el poder es circunstancial, y que la riqueza es ajena.
Que a fin de cuentas, solo es tuyo lo que consumes que por más dinero que tengas, no serás mejor, no sabrás más, ni serás más bueno.  Ni siquiera podrás comer o dormir más que cualquier mendigo.
En todos los actos de tu vida trata de ser justo, piensa en los demás, deja que tu corazón cumpla con su deber, su destino es querer, para eso lo hizo Dios, por lo menos, eso pensamos los maestros.
Aprende a valorar el amor que te dan, siendo poco tal vez sea lo máximo que pueden ofrecerte, no todos tenemos la misma capacidad de sentir y de dar.  Dichoso tú, si puedes hacer feliz al ser que amas.
Cada vez que sientas ternura por los tuyos, no te contengas, todos tenemos una necesidad increíble de cariño.
Sea cual fuere tu edad, ten tus cosas en orden el señor puede llamarte en cualquier momento.
Enseña a vivir con amor a tu familia, si están alejados o resentidos, perdónense, nunca es tarde, la vida es tan corta.
Quiéranse mucho ahora que pueden hacerlo, que están presentes, que es físicamente posible, recuerda hijo, que mañana si no los aparta la vida, lo hará… la muerte.
Ojalá que estas líneas te ayuden a vivir mejor, hasta siempre…

Tu Maestro;

anónimo