Blogia

CARLOS MARIO GALLO MARTÍNEZ

ME GUSTARÍA

ME GUSTARÍA

 

ME GUSTARÍA
  
Un grupo de adultos decidió una noche divertirse con un novedoso juego. Se pidió a cada uno que escribiera en un papel la respuesta a esta pregunta:
-    ¿Qué te gustaría hacer cuando realmente tuvieras uso de la razón?
  
Las respuestas fueron tan sugestivas, que de la diversión pasaron a la reflexión. Al usar realmente mi razón me gustaría:

    Cuidar mi organismo como cuido mi automóvil.
    Dar a mis hijos menos riquezas materiales, y más de mi persona.
    Reírme de mí mismo más a menudo.
    Rechazar todo aquello que me quita la paz interior.
    Poder orar de nuevo.
    Ser capaz de llorar cuando sufro.
    Poder arrojar todas estas malditas máscaras.
    Poder decir "no" a mis hijos y cumplir mi palabra.
    Hacer desde ya las paces con la muerte, para no tener que hacerlo a última hora, de mala manera.
    Confiar más en Dios y no buscarlo sólo en la necesidad.
    Decirle a los demás lo bueno que pienso de ellos, pero que expreso muy rara vez.
 
Autor Desconocido  

 

EL SIGNIFICADO DE LAS COSAS

EL SIGNIFICADO DE LAS COSAS

EL SIGNIFICADO DE LAS COSAS
  
    El hijo que muchas veces no limpia su cuarto y se la pasa viendo televisión, significa que: está en casa.

    El desorden que tengo que limpiar después de una fiesta, Significa que: estuvimos rodeados de familiares o amigos.

    Las ropas que están apretadas, significa que: tengo más que suficiente para comer.

    El trabajo que tengo en limpiar la casa, significa que: tengo una casa.

    Las quejas que escucho acerca del gobierno, significa que: tengo libertad de expresión.

    No encuentro estacionamiento, significa que: tengo un auto.

    Los ruidos de la ciudad, significa que: puedo oír.

    El cansancio al final del día, significa que: puedo trabajar.

    El despertador que me despierta todas las mañanas, significa que: estoy vivo.

    Los mensajes que recibo, significa que: tengo amigos que piensan en mí.
  
Autor Desconocido 

EL AMOR TE ELIGE A TI

EL AMOR TE ELIGE A TI

 

EL AMOR TE ELIGE A TI
  
    Si te encuentras enamorado de una persona que no está enamorada de ti, no te reproches a ti mismo. No hay nada de malo contigo, es sólo que el amor no eligió descansar en tu corazón, sino en el de otra persona.

 


    Si encuentras a alguien que está enamorado de ti, y tú no lo amas, siéntete honrado de que el amor vino y tocó a tu puerta, pero dulcemente rechaza el regalo que no puedes devolver.

 

  
    Si te enamoras de alguien, y esta persona se enamora de ti, y el amor elige irse, no intentes reclamarlo o culparlo. Déjalo ir. Hay una razón y un significado para ello. Tú lo sabrás a su debido tiempo.
 
    Recuerda que tú no eliges al amor, el amor te elige a ti.  Lo único que puedes hacer es aceptarlo, por todo su misterio cuando entra a tu vida. Siente como él llena todos tus espacios vacíos, hasta derramarse.
  
No puedes engañar a quien amas, ni esconder o negar el amor.  Tal vez nadie distinga en tus ojos la diferencia, pero si observan tu mirada, ella les dirá todo.  Acuérdate de todo esto, y mantenlo en tu corazón.  El amor tiene su propio tiempo, sus propias estaciones y sus propias razones para ir y venir. Tú no lo puedes sobornar, coaccionar, motivar o insistir para que se quede.
  
Tú sólo puedes abrazarlo cuando llega, y compartirlo con quien te lo ofrece.  Pero recuerda, si él elige dejar tu corazón, o el corazón de aquel a quien amas, no hay nada que puedas hacer, y no hay nada que debas hacer.  El amor es, y siempre será un misterio. Alégrate de que él haya entrado a tu vida en algún momento. Y recuerda, si mantienes tu corazón abierto, el vendrá de nuevo a ti.
 
Autor Desconocido    

 

ES HORA DE BUSCAR A DIOS

ES HORA DE BUSCAR A DIOS

ES HORA DE BUSCAR A DIOS
 
Cuando la vida pierde su brillo,
Cuando el tiempo deja de existir,
Cuando ya no queda esperanza,
Cuando no hay deseo de vivir,
Es hora de buscar a Dios.

Cuando las flores no te impresionan,
Cuando no ves la belleza de una mariposa al volar,
Cuando no oyes música en el piar de un pájaro,
Cuando el arco iris no te hace pensar,
Es hora de buscar a Dios.

Cuando el alborear no te habla,
Cuando el rayar del día no te hace sonreír,
Cuando el cantar del gallo no te anima,
Cuando el calor del sol no te hace mejor sentir,
Es hora de buscar a Dios.

Si te preguntas el por qué,
Si buscas una explicación,
Si la vida no tiene sentido,
Si crees que nadie tiene razón,
Es hora de buscar a Dios.

Si el embarazo de una mujer no te dice nada,
Si el nacimiento de un niño no te hace llorar,
Si un "papá dame un beso" no te llega al alma,
Si un nieto no te hace soñar,
Es hora de buscar a Dios.

Si el firmamento no te pasma,
Si las estrellas no te vislumbran,
Si la luna no te mira,
Si el universo no te asombra,
Es hora de buscar a Dios.

Mónica Iznardo    

EL SIGNIFICADO DEL PADRE NUESTRO

EL SIGNIFICADO DEL PADRE NUESTRO

EL SIGNIFICADO DEL PADRE NUESTRO
 
    ¡Padre nuestro que estás en los Cielos, santificado sea tu nombre!
 
Creemos en Ti Señor, porque todo revela tu poder y tu bondad. La armonía del universo es el testimonio de una sabiduría, una prudencia y una previsión que superan todas las facultades humanas. El nombre de un ser soberanamente grande y sabio está inscrito en todas las obras de la creación, desde la brizna de hierba y el más pequeño de los insectos, hasta los astros que giran en el espacio. En todas partes vemos pruebas de tu cuidado paternal. Por eso, ciego es el que no te reconoce en tus obras, orgulloso es el que no te alaba, e ingrato es el que no te da las gracias.
 
    ¡Venga a nosotros tu reino!
 
Señor, has dado a los hombres leyes plenas de sabiduría, que los harían felices si las observaran. Con esas leyes reinaría entre ellos la paz y la justicia, y todos se prestarían ayuda mutuamente, en vez de maltratarse como lo hacen. El fuerte sostendría al débil en lugar de abrumarlo. Evitarían los males que los abusos y los excesos de toda índole engendran. Todas las miserias de este mundo provienen de la violación de tus leyes, porque no hay una sola infracción a ellas que no acarree funestas consecuencias.
 
Has dado al animal el instinto que le marca el límite de lo necesario, y él automáticamente se conforma. En cambio, al hombre le diste, además de ese instinto, la inteligencia y la razón. También le has dado la libertad de cumplir o de infringir aquellas de tus leyes que le conciernen específicamente, es decir, le has dado la libertad de elegir entre el bien y el mal, para que tenga el mérito y la responsabilidad de sus acciones.
 
Nadie puede alegar que ignora tus leyes, pues con tu providencia paternal, has querido que estuviesen grabadas en la conciencia de cada uno, sin distinción de cultos ni de naciones. Los que las violan tus leyes, te menosprecian.  Llegará un día en que, según tu promesa, todos las practicarán. Entonces la incredulidad habrá desaparecido.  Todos te reconocerán como el Soberano Señor de todas las cosas, y el reinado de tus leyes será el de tu reino en la Tierra.  Dígnate, Señor, apresurar su advenimiento, brindando a los hombres la luz necesaria para conducirlos al camino de la verdad.
 
    ¡Hágase tu voluntad, así en la Tierra como en el Cielo!
 
Si la sumisión es un deber del hijo para con su padre, así como del subalterno para con su superior, ¡cuánto más grande debe ser la de la criatura para con su Creador!  Hacer tu voluntad, Señor, consiste en respetar tus leyes y en someterse sin quejas a tus designios divinos. El hombre  obrará de ese modo cuando comprenda que eres la fuente de toda la sabiduría, y que sin ti, él nada puede. Entonces respetará tu voluntad en la Tierra, así como los elegidos la respetan en el Cielo.
 
    El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
 
Danos el alimento para sustentar las fuerzas del cuerpo. Danos también el alimento espiritual para desarrollar nuestro Espíritu.  El animal encuentra su comida, pero el hombre debe su sustento a su propia actividad y a los recursos de su inteligencia, porque lo creaste libre.  Tú le has dicho: “Extraerás tu alimento de la tierra con el sudor de tu frente”. Así, transformaste el trabajo en una obligación, a fin de que los hombres ejercitaran su inteligencia en la búsqueda de los medios para proveer a sus necesidades y a su bienestar, los unos mediante el trabajo material, los otros mediante el trabajo intelectual. Sin el trabajo, el hombre permanecería estacionario y no podría aspirar a la felicidad de los Espíritus superiores.
 
Ayudas al hombre de buena voluntad que confía en ti para obtener lo necesario, pero no al que se complace en la ociosidad y que quisiera obtener todo sin esfuerzo, como tampoco al que busca lo superfluo. ¡Cuántos hay que sucumben por su propia falta, por su desidia, por su imprevisión o su ambición, y por no haber querido contentarse con lo que les habías dado! Esos son los artífices de su propio infortunio, y no tienen derecho a quejarse, porque son castigados por donde han pecado. No obstante, ni siquiera a esos abandonas, pues eres infinitamente misericordioso. Les tiendes las manos para socorrerlos, a partir del momento en que, como el hijo pródigo, retornan sinceramente a ti.
 
Antes de quejarnos de nuestra suerte, preguntémonos si no es producto de nuestras propias acciones. Ante cada desgracia que nos afecte, preguntémonos si no ha dependido de nosotros evitarla. Con todo, tengamos presente también que Dios nos ha dado la inteligencia para que salgamos del lodazal, y que de nosotros depende el modo en que la empleemos.  Dado que el hombre está sometido a la ley del trabajo en la Tierra, concédenos el valor y la fuerza para cumplirla. Concédenos además la prudencia, la previsión y la moderación, a fin de que no perdamos sus frutos.
 
Danos, pues, Señor, el pan nuestro de cada día, es decir, los medios para que adquiramos, mediante el trabajo, las cosas que necesitamos para la vida, puesto que nadie tiene derecho a reclamar lo superfluo.  En caso de que nos veamos impedidos de trabajar, nos confiaremos a tu divina providencia.  Si está entre tus designios ponernos a prueba con las más arduas privaciones, a pesar de nuestros esfuerzos, las aceptamos como la justa expiación de las faltas que hayamos podido cometer en esta vida, o en una vida precedente, porque eres justo. Sabemos que no hay penas inmerecidas, y que nunca castigas sin un motivo.
 
Presérvanos, Dios mío, de envidiar a los que poseen lo que nosotros no tenemos, o incluso a los que disponen de lo superfluo, cuando a nosotros nos falta hasta lo necesario.  Perdónalos, si acaso olvidaron la ley de caridad y de amor al prójimo que les has inculcado.  Aparta también de nuestro espíritu la idea de negar tu justicia, si notamos que el malvado prospera, y que en ciertas ocasiones la desgracia se desploma sobre el hombre de bien. Gracias a las nuevas enseñanzas que tuviste a bien concedernos, sabemos ahora que tu justicia se cumple inexorablemente, sin excluir a nadie; que la prosperidad material del malvado es efímera, como lo es también su existencia corporal, y que padecerá terribles contratiempos, mientras que la alegría reservada al que sufre con resignación será eterna.
 
    Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido.
 
Cada una de nuestras infracciones a tus leyes, Señor, representa una ofensa que te hacemos y una deuda contraída que, tarde o temprano, tendremos que saldar. Te solicitamos que nos las perdones, por tu infinita misericordia, y te prometemos esforzarnos para no contraer nuevas deudas.  Tú nos has impuesto como ley expresa la caridad. Pero la caridad no sólo consiste en asistir a nuestros semejantes en sus necesidades; consiste también en el olvido y en el perdón de las ofensas. ¿Con qué derecho reclamaríamos tu indulgencia, si nosotros mismos no la aplicáramos en relación con aquellos de quienes nos quejamos?
 
Danos fuerza, Dios mío, para reprimir en nuestra alma el resentimiento, el odio y el rencor. Haz que la muerte no nos sorprenda con deseos de venganza en el corazón. Si te satisface sacarnos hoy mismo de este mundo, haz que podamos presentarnos ante ti limpios de toda animosidad, a ejemplo de Cristo, cuyas palabras postreras fueron de clemencia para sus verdugos.  Las persecuciones que nos hacen padecer los malos forman parte de nuestras pruebas terrenales. Debemos aceptarlas sin quejarnos, al igual que todas las otras pruebas, y no maldecir a los que con sus maldades nos despejan el camino hacia la felicidad eterna, puesto que nos dijiste por boca de Jesús: “¡Bienaventurados los que sufren por la justicia!” Bendigamos, entonces, la mano que nos hiere y nos humilla, porque las heridas del cuerpo fortifican nuestra alma, y seremos exaltados a consecuencia de nuestra humildad.
 
Bendito sea tu nombre, Señor, porque nos has enseñado que nuestra suerte no está inexorablemente determinada después de la muerte; que encontraremos en otras existencias los medios de rescatar y reparar nuestras faltas del pasado, así como de cumplir en una nueva vida lo que no podemos realizar en esta, a los fines de nuestro adelanto.  Con esto se explican, por último, todas las aparentes anomalías de la vida. La luz se proyecta sobre nuestro pasado y nuestro porvenir, señal evidente de tu soberana justicia y de tu infinita bondad.
 
    No nos dejes caer en la tentación, más líbranos del mal.
 
Danos, Señor, la fuerza para resistir las sugestiones de los Espíritus malos, que intentan desviarnos del camino del bien inspirándonos malos pensamientos.  No obstante, nosotros mismos somos Espíritus imperfectos, encarnados en la Tierra para expiar nuestras faltas y mejorar.
 
Señor, danos amparo en relación con nuestra debilidad. Inspíranos, a través de la voz de nuestros ángeles de la guarda y de los Espíritus buenos, la voluntad de corregirnos de nuestras imperfecciones, para que cerremos a los Espíritus impuros el acceso a nuestra alma.  El mal no es obra tuya, Señor, porque la fuente de todo bien no puede generar nada malo. Nosotros mismos somos los que creamos el mal, cuando infringimos tus leyes, y por el mal uso que hacemos de la libertad que nos concediste.  Cuando los hombres respeten tus leyes, el mal desaparecerá de la Tierra, del mismo modo que ha desaparecido de los mundos más adelantados.
 
El mal no es una necesidad fatal para nadie, y sólo les parece irresistible a los que se complacen en él. Si tenemos la voluntad de hacer el mal, podemos también tener la de practicar el bien. Por eso, Dios mío, solicitamos tu asistencia y la de los Espíritus buenos, para resistir a la tentación.
 
    Así sea.
 
¡Sea tu voluntad, Señor, que nuestros deseos se cumplan! No obstante, nos inclinamos ante tu sabiduría infinita. Que en todo aquello que no nos es dado comprender, se haga tu santa voluntad y no la nuestra, porque sólo quieres nuestro bien y sabes mejor que nosotros lo que nos conviene.  Te dirigimos esta plegaria, ¡oh Dios!, por nosotros mismos, y también por todas las almas que sufren, encarnadas o desencarnadas, por nuestros amigos, nuestros enemigos, y por todos los que demandan nuestra asistencia.  Para todos suplicamos tu misericordia y tu bendición.
 
Amén 

SE BUSCA UNA MUJER QUE ME QUIERA MÁS QUE AYER

SE BUSCA UNA MUJER QUE ME QUIERA MÁS QUE AYER



SE BUSCA UNA MUJER QUE ME QUIERA MÁS QUE AYER


Se busca una mujer que me quiera de verdad,Que sea MI compañera incluso en MI soledad,


Se busca una mujer que me ayude a levantarme,Que me entienda y me comprenda en lugar de cuestionarme,


 Se busca una mujer que me haga sentir que puedo,Que me transforme en un Súperman para que logre vencer el miedo,


 Se busca una mujer que me ayude a ser una versión mejorada de MI mismo,Que me llene de ilusiones y no de pesimismo,


Se busca una mujer que me sonría en la adversidad,Que me baje de la luna y me muestre la realidad,


 Se busca una mujer que me haga renacer en su mirar,Que sea la brújula que me guía en MI largo caminar,


 Se busca una mujer que llene de luz mis días,Que llore conmigo mis tristezas y celebre mis alegrías,


 Se busca una mujer que me trate como un ser humano,Que me diga que is llegare al paraíso que construyen sus manos, 

Se busca una mujer que me lleve al infinito,Que me de la fuerza y la esperanza que tanto necesito,


 Se busca una mujer que me sorprenda constantemente,Que me haga sentir que soy un hombre diferente,


 Se busca una mujer que cambie MI destino,Que sea el par de huellas que me indican el camino,


 Se busca una mujer que haga latir MI corazón,Que inunde MI vida de few y no de desilusión,


 Se busca una mujer que me ayude a sostenerme,Que me abrace fuertemente cuando esté a punto de caerme,


 Se busca una mujer que alimente mis sentidos,Que llene de ganas MI vida y estimule sus latidos,

Se busca una mujer que me rescate del infierno,Que construya una primavera cuando llegue el invierno,


 Se busca una mujer que me transforme en un ser mejor,Que me haga sentir que soy un hombre superior,


 Se busca una mujer de espíritu sincero,Que vea lo que tengo adentro y no solo MI dinero, 

Se busca una mujer que posea sabiduría,Que crea en el amor, la magia y la poesía, 

Se busca una mujer que ame en libertad,Que convierta un instante en toda una eternidad, 

Se busca una mujer que sea inteligente,Que no se deje llevar por lo que dice la gente,

 Se busca una mujer que me quiera más que ayer.


Luis M Amor, Magia y Poesía 

HOY TE REGALO

HOY TE REGALO

HOY TE REGALO
 
Amistad,
Para que cuando tu alma añore un amigo, sin pensarlo busques, y ese alguien corra a tu lado. 
 
Sonrisas,
Para que cuando tus lágrimas escurran tras la cascada de tu mejilla en un día gris, sean las risas las que iluminen tus tristezas. 
 
Grandes sueños, 
Para que cuando en tu mente exista un vacío, sean aquellos bosques cubiertos de invierno los que atrapen la atención de tu pensamiento. 
 
La fuerza de unas manos,
Para que cuando tus tobillos se cansen, los hombros de alguien te sirvan de fuerza al andar.
 
Un ramo de abrazos,
Para que cuando los tropiezos te dificulten el andar, sean los ánimos una esperanza que te ayuden a continuar. 
 
Una estrella joven,
Para que cada vez que el sol descanse, sea esa fiel luz la que te acompañe. 
 
Un pedacito de humildad,
Para que cuando los éxitos engrandezcan tu persona, sea la sabiduría el aire mágico que te haga valorar lo que otros desprecian al llegar a una nueva orilla. 
 
Mi cariño sincero,
Para que cuando sientas que nadie te acompaña, recuerdes que en paisajes verdes o valles áridos mi pensamiento siempre te lleva de la mano.
 
Un abrazo inmenso,
Para que cuando necesites sentir tus fuerzas, sean éstos el puerto de tus emociones.
 
Un par de lágrimas,
Para que se alberguen entre tu alma y corazón; así, si en algún segundo la soberbia daña tu andar, sea una muestra de sensibilidad ajena la que te ayude a no cometer injusticias.
 
Y para tí
 
Hoy quiero desearte, que compartas tus alegrías con los seres que amas, para que cuando creas que caminas en la soledad, mil angelitos resguarden tu mirada.
 
Hoy quiero obsequiarte, lo más bello que puedas recibir mientras transformas estas líneas en un espejo; donde la ternura que aquí encuentres y donde la belleza que aquí nazca, te de la certeza de que no estás sola.
 
Autor Desconocido 

ESO NO ES AMOR

ESO NO ES AMOR

 

ESO NO ES AMOR
  
Ante la presencia de la persona supuestamente amada:
  
¿Simplemente te sudan las manos, tu corazón se acelera y no te sale la voz?

Eso no es amor... es nerviosismo
 
  
¿Simplemente no puedes quitarle tus ojos ni tus manos de encima?
Eso no es amor... es lujuria
  
¿Simplemente sientes orgullo de que te vean a su lado?
Eso no es amor... es suerte
  
¿Quieres a esa persona sólo porque siempre "está allí"?
Eso no es amor... es soledad
 
¿Estás a su lado porque sabes que eso es lo que esa persona y todos quieren?
Eso no es amor... es lealtad
 
¿Estás a su lado sólo por que te prodiga cariño o toma tu mano?
Eso no es amor... es confianza
 
¿Permaneces con esa persona porque dice amarte y no quieres herirla?
Eso no es amor... es lástima
 
¿Estás con esa persona sólo porque al verla, sientes que te da un brinco el corazón?
Eso no es amor... es pasión
 
¿Perdonas sus errores sólo porque esa persona te importa?
Eso no es amor... es amistad
 
¿Le dices todos los días a esa persona que es la única en tu mente?
Eso no es amor... es una mentira
 
¿Sientes estar dispuesto a dar todas tus cosas materiales por esa persona?
Eso no es amor... es caridad
 
Entonces... ¿Cuándo estás realmente enamorado?

Cuando...
 
    La tristeza de la persona amada... te hace sufrir.
    Su pena, aunque esa persona sea fuerte... te hace llorar.
    Sus ojos son capaces de ver tu alma y de tocarla tan profundamente... que duele.
    Una ciega e incomprensible conexión te atrae y te mantiene a su lado sin echar de menos a otras personas que simplemente te atraen.
    Su ausencia te sume en la melancolía.
    Darías por esa persona tu alma, tu corazón y tu vida.
 
Si ésto es amor ¿Por qué amamos? ¿Por qué el amor es lo que más buscamos en la vida? ¿Por qué deseamos tan vehementemente estar enamorados?

La respuesta es sencilla:

Cuando el amor es correspondido, no sientes pena, agonía ni tortura.  Deseas a la persona amada, ella exalta tu pasión; sientes orgullo de tenerla a tu lado; te encanta saberla "allí", no concibes tu vida sin ella.  Cuando no está a tu lado, el sólo pensar en ella, te hace sonreír con ternura.
 
Cuando te acaricia o toma tu mano, te transmite tal confianza que te sientes capaz de conquistar el mundo; el saberla a tu lado y de tu lado te hace soñar en el futuro, llena tu vida de ilusiones. Ese divino cóctel de sentimientos es el amor. Te hace vivir una sensación tan sublime, que hace de él un sentimiento adictivo y sólo cuando lo pierdes, como en cualquier otro tipo de adicción, el vacío que deja te tortura, te causa una profunda agonía, una honda pena.
 
¡Que viva el amor!  Si tú aún no lo has encontrado... sigue buscándolo...  Si lo has perdido... sigue soñando en el momento en que llegue otra vez a tu vida...
 
Autor Desconocido