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CARLOS MARIO GALLO MARTÍNEZ

PADRE NUESTRO DE SAN FRANCISCO

PADRE NUESTRO  DE SAN FRANCISCO

PADRE NUESTRO  DE SAN FRANCISCO

Oh santísimo Padre nuestro: creador, redentor, consolador y salvador nuestro.


Que estás en el cielo: en los ángeles y en los santos; iluminándolos para el conocimiento, porque tú, Señor, eres luz; inflamándolos para el amor, porque tú, Señor, eres amor; habitando en ellos y colmándolos para la bienaventuranza, porque tú, Señor, eres sumo bien, eterno bien, del cual viene todo bien, sin el cual no hay ningún bien.


Santificado sea tu nombre: clarificada sea en nosotros tu noticia, para que conozcamos cuál es la anchura de tus beneficios, la largura de tus promesas, la sublimidad de la majestad y la profundidad de los juicios.


Venga a nosotros tu reino: para que tú reines en nosotros por la gracia y nos hagas llegar a tu reino, donde la visión de ti es manifiesta, la dilección de ti perfecta, la compañía de ti bienaventurada, la fruición de ti sempiterna.


Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo: para que te amemos con todo el corazón, pensando siempre en ti; con toda el alma, deseándote siempre a ti; con toda la mente, dirigiendo todas nuestras intenciones a ti, buscando en todo tu honor; y con todas nuestras fuerzas, gastando todas nuestras fuerzas y los sentidos del alma y del cuerpo en servicio de tu amor y no en otra cosa; y para que amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos, atrayéndolos a todos a tu amor según nuestras fuerzas, alegrándonos del bien de los otros como del nuestro y compadeciéndolos en sus males y no dando a nadie ocasión alguna de tropiezo.


Danos hoy nuestro pan de cada día: tu amado Hijo, nuestro Señor Jesucristo: para memoria e inteligencia y reverencia del amor que tuvo por nosotros, y de lo que por nosotros dijo, hizo y padeció.


Perdona nuestras ofensas: por tu misericordia inefable, por la virtud de la pasión de tu amado Hijo y por los méritos e intercesión de la beatísima Virgen y de todos tus elegidos.


Como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden: y lo que no perdonamos plenamente, haz tú, Señor, que lo perdonemos plenamente, para que, por ti, amemos verdaderamente a los enemigos, y ante ti por ellos devotamente intercedamos, no devolviendo a nadie mal por mal , y nos apliquemos a ser provechosos para todos en ti.


No nos dejes caer en la tentación: oculta o manifiesta, súbita o importuna.


Y líbranos del mal: pasado, presente y futuro.


Gloria al Padre...

CÁNTICO DE LAS CRIATURAS * San Francisco de Asís

CÁNTICO DE LAS CRIATURAS  *  San Francisco de Asís

 

CÁNTICO DE LAS CRIATURAS
San Francisco de Asís

Omnipotente, altísimo, bondadoso Señor, tuyas son la alabanza, la gloria y el honor; tan sólo tú eres digno de toda bendición, y nunca es digno el hombre de hacer de ti mención.

Loado seas por toda criatura, mi Señor, y en especial loado por el hermano sol, que alumbra, y abre el día, y es bello en su esplendor, y lleva por los cielos noticia de su autor.

Y por la hermana luna, de blanca luz menor, y las estrellas claras, que tu poder creó, tan limpias, tan hermosas, tan vivas como son, y brillan en los cielos: ¡loado, mi Señor!

Y por la hermana agua, preciosa en su candor, que es útil, casta, humilde: ¡loado, mi Señor! Por el hermano fuego, que alumbra al irse el sol, y es fuerte, hermoso, alegre: ¡loado mi Señor!

Y por la hermana tierra, que es toda bendición, la hermana madre tierra, que da en toda ocasión las hierbas y los frutos y flores de color, y nos sustenta y rige: ¡loado, mi Señor!

Y por los que perdonan y aguantan por tu amor los males corporales y la tribulación: ¡felices los que sufren en paz con el dolor, porque les llega el tiempo de la consolación!

Y por la hermana muerte: ¡loado, mi Señor! Ningún viviente escapa de su persecución; ¡ay si en pecado grave sorprende al pecador! ¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios!

¡No probarán la muerte de la condenación! Servidle con ternura y humilde corazón. Agradeced sus dones, cantad su creación. Las criaturas todas, load a mi Señor. Amén.

BENDECID AL SEÑOR

BENDECID AL SEÑOR

BENDECID AL SEÑOR

Señor, bendecid al Señor, ensalzadlo con himnos por los siglos.

Angeles del Señor, bendecid al Señor; cielos, bendecid al Señor.

Aguas del espacio, bendecid al Señor; ejércitos del Señor, bendecid al Señor.

Sol y luna, bendecid al Señor; astros del cielo, bendecid al Señor.

Lluvia y rocío, bendecid al Señor; vientos todos, bendecid al Señor.

Fuego y calor, bendecid al Señor; fríos y heladas, bendecid al Señor.

Rocíos y nevadas, bendecid al Señor; témpanos y hielos, bendecid al Señor.

Escarchas y nieves, bendecid al Señor; noche y día, bendecid al señor.

Luz y tinieblas, bendecid al Señor; rayos y nubes, bendecid al Señor.

Bendiga la tierra al Señor, ensálcelo con himnos por los siglos.

Montes y cumbres, bendecid al Señor; cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.

Manantiales, bendecid al Señor; mares y ríos, bendecid al Señor.

Cetáceos y peces, bendecid al Señor; aves del cielo, bendecid al Señor. Fieras y ganado, bendecid al Señor, ensalzadlo con himnos por los siglos.

Hijos de los hombres, bendecid al Señor; bendiga Israel al Señor.

Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; siervos del Señor, bendecid al Señor.

Almas y espíritus justos, bendecid al Señor; santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.

Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor, ensalzadlo con himnos por los siglos.

Bendigamos al Padre al Hijo y al Espíritu Santo, ensalcémoslo con himnos por los siglos.

Bendito el Señor en la bóveda del cielo, alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.

Amén

¿Por qué debo vivir?

¿Por qué debo vivir?

Señoras y señores del jurado del limbo. Estamos hoy aquí reunidos para decidir si puedo seguir viviendo o no, ya que me encuentro en esta situación delicada de estar en coma.

Quiero que se pongan en mi situación unos segundos. En algún momento ustedes también fueron humanos y saben lo hermosa que es la vida, saben que para bien o para mal nadie decide vivir, sólo decidimos el cómo vivirla.

Conozco perfectamente mis defectos: He mentido, he engañado, me he burlado de los demás, siempre fui rencorosa, vengativa y egoísta, nunca fui adepta a la caridad y siempre busco la paja en el ojo de los demás.

Entonces, ¿por qué merecería alguien como yo volver a vivir?

Es, de hecho, bastante simple señores. Me merezco vivir porque tengo una fe innata a la humanidad, porque creo que un solo hombre puede cambiar el mundo. A la vez, creo en la Teoría del Caos, es decir, si una mariposa aletea en Brasil y crea un tornado en Japón, ¿por qué un hombre no puede cambiar algo, aportar su granito de arena y revolucionar el mundo entero?

Creo que todos los hombres y mujeres podemos ser mejores, porque nunca estamos completamente satisfechos, siempre aspiramos a más, siempre existe esa avaricia de querer más. Y por lo general esto es mal interpretado, se toma a la codicia como una cosa maléfica, pero también tiene características buenas, también se puede desear lo mejor e intentarlo.

Créanme, el ser humano no es conformista, por lo cual siempre va a intentar conseguir lo que desee una y otra vez. Las personas son completamente perseverantes.

Y si me puedo jactar de algo, es que nunca me he rendido ante nada, así tuviera que pelear contra viento y marea, contra toda opinión desfavorable. En ese revuelo han salido cosas buenas, por suerte.

Pero debo seguir viviendo porque debo intentar convencerlos de que aún no he vivido lo suficiente como para cambiar, como para aportar mi granito de arena.

Piensen en esto mientras les suplico:

Déjenme ser esa mariposa, déjenme revolucionar al mundo.

ORACIÓN

ORACIÓN

 

ORACIÓN
 
Señor y Padre nuestro, te alabo, te bendigo, te exalto, te doy gracias por Tu maravillosa Palabra. Tu Palabra es Verdad y estoy ante ti hoy para adorarte en espíritu y en verdad. Gracias porque has cambiado mi corazón de piedra por un corazón de carne que siente las necesidades, las angustias y el sufrimiento de los demás. Gracias porque me ayudas cada día más a ver a los otros como Cristo mismo me vio. Te ruego, Padre, que perdones mis faltas contra Ti. Me arrepiento de todo corazón de todos mis pecados y mi transgresión.  Te doy gracias porque eres un Dios perdonador que me ama eternamente y que me limpias de todo pecado.
 
Gracias porque me ayudas a entender cuan inmenso valor tiene para mi vida el perdón. Gracias por poner en mí un corazón perdonador. En el nombre de Jesús,
 
Amén

CUANDO ALGUIEN

CUANDO ALGUIEN

CUANDO ALGUIEN
 
Cuando alguien te de una rama con espinas, en vez de tomarla con indignación y correr el riesgo de pincharte las manos, recíbela con serenidad y plántala en el jardín de tu vida. Mas cuando recojas las rosas, no te olvides de mandar por lo menos una para ese alguien. Al fin de cuentas, fue ese alguien quien te dio la rama.
 
Cuando alguien te dé un puntapié, en vez de devolvérselo, recuerda que diste un paso al frente, en tanto que él quedó un paso atrás.
 
Cuando alguien te grite, no respondas con otro grito, para no correr el riesgo de quedarte también ronco.
 
Cuando alguien te escupa, recuerda que un poco de agua y saliva harán que quedes aún más limpio que antes, mientras que el escupidor perdió un poco de saliva que actuaría benéficamente en su digestión.
 
Cuando alguien se ría de ti, sonríe a ese alguien. Al final, él precisa mucho una sonrisa. 

HOY VOY A MARCAR UNA DIFERENCIA

HOY VOY A MARCAR UNA DIFERENCIA

HOY VOY A MARCAR UNA DIFERENCIA


Hoy haré una diferencia; comenzaré controlando mis pensamientos. Una persona es producto de lo que piensa. Quiero ser feliz y tener esperanzas. Para ello, tendré pensamientos que sean felices y tengan esperanza. Me niego a ser víctima de mis circunstancias. No permitiré que los inconvenientes triviales como semáforos, largas filas y aglomeraciones de tránsito me gobiernen. Evitaré el negativismo y las murmuraciones. El optimismo será mi compañero y la victoria será mi distintivo.
 
Hoy haré una diferencia; estaré agradecido por las veinticuatro horas que tengo por delante. El tiempo es algo precioso. No permitiré contaminarme, ni compadecerme de mí mismo, estar ansioso o aburrido. Me enfrentaré a este día con la alegría de un niño y la valentía de un gigante. Beberé cada minuto como si fuese el último. Cuando llegue el día de mañana, el día de hoy se habrá ido para siempre. Mientras esté aquí, lo usaré para amar y dar.
 
Hoy marcaré una diferencia; no dejaré que me abatan los fracasos. Aunque mi vida está llena de errores, me niego a revolverme en la montaña de mis fracasos. Los admitiré, los corregiré. Seguiré adelante victoriosamente. Ningún fracaso es fatal. Está bien trastabillar... me levantaré. Está bien caerse... me pondré nuevamente en pie.

Hoy marcaré una diferencia. Dedicaré tiempo para estar con aquellos a quienes amo. Un hombre puede poseer todo en el mundo pero ser pobre por falta de amor. Un hombre no puede poseer nada, pero ser rico en vínculos afectivos. En el día de hoy, dedicaré por lo menos cinco minutos a compartir con la gente que es importante para mí. Cinco minutos de calidad hablando, abrazando, agradeciendo o escuchando. Cinco apretados minutos con mi pareja, mis hijos, mis amigos.

Hoy voy a marcar una diferencia.
 
Autor Desconocido

Fácil - Difícil

Fácil - Difícil

Fácil - Difícil

Fácil es ocupar un lugar en la agenda telefónica.
Difícil es ocupar el corazón de alguien.

Fácil es juzgar los errores de otros.
Difícil es reconocer nuestros propios errores.

Fácil es hablar sin pensar.
Difícil es frenar la lengua.

Fácil es herir a quien nos ama.
Difícil es curar esa herida.

Fácil es perdonar a otros.
Difícil es pedir perdón.

Fácil es dictar reglas.
Difícil es seguirlas.

Fácil es soñar todas las noches.
Difícil es luchar por un sueño.

Fácil es exhibir la victoria.
Difícil es asumir la derrota con dignidad.

Fácil es admirar una luna llena.
Difícil es ver su otra cara.

Fácil es tropezar con una piedra.
Difícil es levantarte.

Fácil es disfrutar la vida todos los días.
Difícil es darle el verdadero valor.

Fácil es orar todas las noches.
Difícil es no fallarle a Dios en cosas pequeñas.