PADRE NUESTRO DE SAN FRANCISCO
PADRE NUESTRO DE SAN FRANCISCO
PADRE NUESTRO DE SAN FRANCISCO
Señor, bendecid al Señor, ensalzadlo con himnos por los siglos.
Angeles del Señor, bendecid al Señor; cielos, bendecid al Señor.
Aguas del espacio, bendecid al Señor; ejércitos del Señor, bendecid al Señor.
Sol y luna, bendecid al Señor; astros del cielo, bendecid al Señor.
Lluvia y rocío, bendecid al Señor; vientos todos, bendecid al Señor.
Fuego y calor, bendecid al Señor; fríos y heladas, bendecid al Señor.
Rocíos y nevadas, bendecid al Señor; témpanos y hielos, bendecid al Señor.
Escarchas y nieves, bendecid al Señor; noche y día, bendecid al señor.
Luz y tinieblas, bendecid al Señor; rayos y nubes, bendecid al Señor.
Bendiga la tierra al Señor, ensálcelo con himnos por los siglos.
Montes y cumbres, bendecid al Señor; cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.
Manantiales, bendecid al Señor; mares y ríos, bendecid al Señor.
Cetáceos y peces, bendecid al Señor; aves del cielo, bendecid al Señor. Fieras y ganado, bendecid al Señor, ensalzadlo con himnos por los siglos.
Hijos de los hombres, bendecid al Señor; bendiga Israel al Señor.
Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; siervos del Señor, bendecid al Señor.
Almas y espíritus justos, bendecid al Señor; santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.
Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor, ensalzadlo con himnos por los siglos.
Bendigamos al Padre al Hijo y al Espíritu Santo, ensalcémoslo con himnos por los siglos.
Bendito el Señor en la bóveda del cielo, alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.
Amén
Señoras y señores del jurado del limbo. Estamos hoy aquí reunidos para decidir si puedo seguir viviendo o no, ya que me encuentro en esta situación delicada de estar en coma.
Quiero que se pongan en mi situación unos segundos. En algún momento ustedes también fueron humanos y saben lo hermosa que es la vida, saben que para bien o para mal nadie decide vivir, sólo decidimos el cómo vivirla.
Conozco perfectamente mis defectos: He mentido, he engañado, me he burlado de los demás, siempre fui rencorosa, vengativa y egoísta, nunca fui adepta a la caridad y siempre busco la paja en el ojo de los demás.
Entonces, ¿por qué merecería alguien como yo volver a vivir?
Es, de hecho, bastante simple señores. Me merezco vivir porque tengo una fe innata a la humanidad, porque creo que un solo hombre puede cambiar el mundo. A la vez, creo en la Teoría del Caos, es decir, si una mariposa aletea en Brasil y crea un tornado en Japón, ¿por qué un hombre no puede cambiar algo, aportar su granito de arena y revolucionar el mundo entero?
Creo que todos los hombres y mujeres podemos ser mejores, porque nunca estamos completamente satisfechos, siempre aspiramos a más, siempre existe esa avaricia de querer más. Y por lo general esto es mal interpretado, se toma a la codicia como una cosa maléfica, pero también tiene características buenas, también se puede desear lo mejor e intentarlo.
Créanme, el ser humano no es conformista, por lo cual siempre va a intentar conseguir lo que desee una y otra vez. Las personas son completamente perseverantes.
Y si me puedo jactar de algo, es que nunca me he rendido ante nada, así tuviera que pelear contra viento y marea, contra toda opinión desfavorable. En ese revuelo han salido cosas buenas, por suerte.
Pero debo seguir viviendo porque debo intentar convencerlos de que aún no he vivido lo suficiente como para cambiar, como para aportar mi granito de arena.
Piensen en esto mientras les suplico:
Déjenme ser esa mariposa, déjenme revolucionar al mundo.
Hoy haré una diferencia; comenzaré controlando mis pensamientos. Una persona es producto de lo que piensa. Quiero ser feliz y tener esperanzas. Para ello, tendré pensamientos que sean felices y tengan esperanza. Me niego a ser víctima de mis circunstancias. No permitiré que los inconvenientes triviales como semáforos, largas filas y aglomeraciones de tránsito me gobiernen. Evitaré el negativismo y las murmuraciones. El optimismo será mi compañero y la victoria será mi distintivo.
Hoy marcaré una diferencia. Dedicaré tiempo para estar con aquellos a quienes amo. Un hombre puede poseer todo en el mundo pero ser pobre por falta de amor. Un hombre no puede poseer nada, pero ser rico en vínculos afectivos. En el día de hoy, dedicaré por lo menos cinco minutos a compartir con la gente que es importante para mí. Cinco minutos de calidad hablando, abrazando, agradeciendo o escuchando. Cinco apretados minutos con mi pareja, mis hijos, mis amigos.
Hoy voy a marcar una diferencia.
Fácil es ocupar un lugar en la agenda telefónica.
Difícil es ocupar el corazón de alguien.
Fácil es juzgar los errores de otros.
Difícil es reconocer nuestros propios errores.
Fácil es hablar sin pensar.
Difícil es frenar la lengua.
Fácil es herir a quien nos ama.
Difícil es curar esa herida.
Fácil es perdonar a otros.
Difícil es pedir perdón.
Fácil es dictar reglas.
Difícil es seguirlas.
Fácil es soñar todas las noches.
Difícil es luchar por un sueño.
Fácil es exhibir la victoria.
Difícil es asumir la derrota con dignidad.
Fácil es admirar una luna llena.
Difícil es ver su otra cara.
Fácil es tropezar con una piedra.
Difícil es levantarte.
Fácil es disfrutar la vida todos los días.
Difícil es darle el verdadero valor.
Fácil es orar todas las noches.
Difícil es no fallarle a Dios en cosas pequeñas.