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CARLOS MARIO GALLO MARTÍNEZ

El Amor de Dios

El Amor de Dios

El Amor de Dios

INTRODUCCION

 

 

Con frecuencia los hombres tienen ideas equivocadas acerca de Dios. Unos piensan que Dios no se preocupa del mundo que creó, pues parece vivir alejado de nuestras realidades. Otros se imaginan que Dios es un juez severo, que lleva estricta cuenta de nuestras culpas para castigarnos aquí en la tierra o cuando muramos.

Otros piensan que Dios existe y es bueno, pero que sólo debemos acudir a El cuando tenemos problemas insolubles, y que ya resueltos, podemos olvidarlo por completo. Hay otros que niegan la existencia de Dios; se llaman ateos.

ENSEÑANZA

Dios es Amor

 

Si leemos la Biblia, encontramos enseñanzas muy bellas acerca de Dios. De modo especial subrayamos la frase que escribió San Juan, en la primera de sus cartas, y que repite dos veces: "Dios es amor" (1Jn.4,8 y l6).

Esa palabra resume todo el misterio de Dios y su relación con nosotros. Dios es un misterio de amor: es un Padre amoroso, es un Hijo que por amor vino al mundo, es un Espíritu que comunica su amor a todas las criaturas.

Ese Dios nos ama. Por amor nos creó. El libro de la Sabiduría dice que si Dios hubiese aborrecido algo, no lo hubiera creado (Sab 11,24).

Dios es Padre

Para hacernos comprender el amor de Dios, la Biblia le da nombres familiares a nuestra experiencia, como: Padre, Madre, Esposo, Amigo, Pastor...

El nombre de Padre aparece en el Antiguo Testamento, pero fue Jesús quien más lo usó y quien enseñó a sus discípulos a decir la palabra "Abbá", que significa "papá", cuando fuesen a orar. Ser discípulo de Jesús es atreverse a dar a Dios el nombre de Padre, y a tutearlo confiadamente.También el amor de Dios se compara con el de una madre que es incapaz de olvidarse de los hijos que llevó en las entrañas.

Se puede comparar también ese amor divino, al amor de un esposo que está totalmente enamorado de su esposa, o al de un amigo que se sacrifica por su amigo, o al de un pastor que busca sus ovejas y no descansa hasta encontrarlas.

Un amor tierno y misericordioso

Si deseamos expresar cómo es el amor de Dios, no encontramos palabras para lograrlo a cabalidad; su amor supera nuestro vocabularioPodemos decir, como en el libro del Exodo, que "Dios es misericordioso y clemente, tardo a la cólera, rico en amor y fidelidad" (Ex. 34, 6). O, como San Pablo, podemos exclamar que ese amor supera todas las dimensiones, y que nada nos puede separar de él.Ese amor que Dios nos tiene es gratuito, pues Dios nos ama antes de que nosotros le amemos a El. Como dice San Juan, "Dios nos amó primero" (1 Jn. 4,10) y nos hizo sus hijos.El deber elemental de un hijo es amar al Padre que le da la vida, oír sus palabras y hablarle expresándole sus necesidades y diciéndole su amor, su alabanza y su gratitud. Es lo que deseamos proponer a quienes estudien esta enseñanza: que lean la Biblia y que oren con devoción de hijos a su Padre y Creador.

LA REVELACION DE DIOS

Para profundizar el tema del amor de Dios, sugerimos meditar los siguientes textos bíblicos.

Isaías 43,1-4 a: Dice Yahvé, tu creador, Jacob, tu plasmador, lsrael. No temas, que yo te he rescatado, te he llamado por tu nombre. Tú eres mío. Si pasas por las aguas, yo estoy contigo; si por los ríos, no te anegarán. Si andas por el fuego, no te quemarás ni la llama prenderá en ti. Porque yo soy Yahvé tu Dios, el santo de Israel, tu salvador... Eres precioso a mis ojos, eres estimado y yo te amo.

Isaías 49, 14-16: Dice Sión: Yahvé me ha abandonado, el Señor se ha olvidado de mí. ¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues, aunque esas llegasen a olvidar, yo no te olvido. Míralo, en las palmas de mis manos te tengo tatuada, tus muros están ante mi perpetuamente.

Además consulta:

  • Isaías 54, 6-1 0

  • Ezequiel 34,11-16

  • Oseas 11, 1-4Juan 3, 16-17

  • Romanos 8, 35, 38-39

  • 1 Juan 4, 8-10

CANTOS

En el cancionero "Gozaos en el Señor" hay muchos cantos sobre el amor de Dios. Sugerimos los siguientes: "Adelante con valor", "Dios es amor", "El amor del Señor es maravilloso", "Señor yo te amo", "Qué grande es mi Dios".

PARA PROFUNDIZAR

Hazte estas preguntas, que guíen tu reflexión:

  • ¿Quién es Dios para ti?

  • ¿Qué piensa la gente acerca de Dios?

  • ¿Cómo has experimentado el amor de Dios en tu vida?

  • ¿Oras con frecuencia?

  • ¿Qué palabras empleas cuando le hablas a tu Padre Celestial?

  • ¿Lees la Biblia y la meditas?

APLICACIONES PRACTICAS

 

 

  • Ora diariamente.
  • Aprende a rezar el Padre Nuestro.
  • Asiste a un Grupo de Oración
  • Compra la Biblia y léela asiduamente
  • Descubre en el Evangelio de San Juan qué dice Jesús acerca del Padre Celestial.

 

DONES DEL ESPIRITU SANTO

DONES DEL ESPIRITU SANTO

 

 

 

DONES DEL ESPIRITU SANTO 

La vida moral de los cristianos esta sostenida por los dones del Espíritu Santo. Estos son disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil para seguir los impulsos del Espíritu Santo.

Los siete dones del Espíritu Santo son: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Completan y llevan a su perfección las virtudes de quienes las reciben. Hacen a los fieles dóciles para obedecer con prontitud a las inspiraciones divinas.

 

Sabiduría

Es el más perfecto de todos los Dones. El nos hace preferir los bienes celestiales a los terrenales y que encontremos aste; nuestras delicias en las cosas de Dios.

 

Inteligencia (Entendimiento)

Nos hace comprender mejor las verdades de la Religión.

 

Consejo

Nos da a conocer con toda prontitud y seguridad, lo que conviene para nuestra salvación y la del prójimo.

 

Fortaleza

Nos da la energía que necesitamos para resistir a los obstáculos que se oponen a nuestra santificación –para resistir las tentaciones y no caer en pecado- para despreciar el respeto humano- para perseverar durante toda la vida en el cumplimiento del deber, en la vida cristiana.

 

Ciencia

No se trata de la ciencia del mundo, sino de la ciencia de Dios, nos da a conocer el camino que debemos llegar para llegar al cielo. Este don nos hace ver todas las cosas en Dios, como creaturas suyas, como manifestaciones de su Poder, Sabiduría y Bondad infinita.

 

Piedad

Despierta un afecto filial hacia Dios a quien podemos dirigirnos con toda confianza y una tierna devoción y prontitud para cumplir con nuestros deberes religiosos.

 

Temor de Dios

Inclina nuestra voluntad a un respeto filial hacia El; nos aleja del pecado porque le desagrada y nos hace esperar en su poderoso auxilio. Para entenderse bien, este Don nada tiene de común con el temor al castigo de Dios por nuestros pecados, el temor a las penas de esta vida, a las del Purgatorio y del Infierno. Nos es el temor del esclavo que sirve al amo porque no lo cartigue, sino el temor del buen hijo que teme disgustar al mejor de los padres.


 

 

LOS FRUTOS DEL ESPIRITU SANTO 

Son perfecciones que forman en nosotros el Espíritu Santo como primicias de la gloria eterna. La tradición de la Iglesia enumera doce: caridad, gozo, paz, paciencia, longanimidad, bondad, benignidad, mansedumbre, fidelidad, modestia, continencia y castidad.

 

Los frutos del Espíritu Santo son doce:


1. 
Caridad: El acto de amor de Dios y del prójimo.
2.  
Gozo espiritual: El que nace del amor divino y bien de nuestros prójimos.
3.
 Paz: Una tranquilidad de ánimo, que perfecciona este gozo.
4. 
Paciencia: Sufrimiento sin inquietud en las cosas adversas.
5. 
Longanimidad: Firmeza del ánimo en sufrir, esperando los bienes eternos.
6. 
Bondad: Dulzura y rectitud del ánimo.
7. 
Benignidad: Ser suave y liberal, sin afectación ni desabrimiento.
8. 
Mansedumbre: Refrenar la ira, y tener dulzura en el trato y condición.
9. 
Fe: Exacta fidelidad en cumplir lo prometido.
10. 
Modestia: La que modera, regula en el hombre sus acciones y palabras.
11. 
Continencia: La que modera los deleites de los sentidos.
12. 
Castidad: La que refrena los deleites impuros.



Paciencia y Mansedumbre
Los frutos anteriores disponen al alma a los de paciencia, mansedumbre y moderación. Es propio de la virtud de la paciencia moderar los excesos de la tristeza, y de la virtud de la mansedumbre moderar los arrebatos de cólera, que se levanta impetuosa para rechazar el mal presente. Estas dos virtudes combaten, pero no alcanzan la victoria sino a costa de violentos esfuerzos y grandes sacrificios; mas la paciencia y la mansedumbre, que son frutos del Espíritu Santo, apartan a sus enemigos sin combate, o si llegan a combatir, es sin dificultad y con gusto.


Longanimidad

La longanimidad o perseverancia impide el aburrimiento y la pena que provienen precisamente del deseo del bien que se espera, o de la lentitud y duración del bien que se hace, o del mal que se sufre y no de la grandeza de la cosa misma o de las demás circunstancias.

 

Bondad y Benignidad

Estos dos frutos miran al bien del prójimo. La bondad y la inclinación que lleva a ocuparse de los demás y a que participen de lo que uno tiene. No tenemos en nuestro idioma la palabra que exprese propiamente el significado de benígnitas: y la palabra benignidad, se usa únicamente para, significar dulzura; y esta clase de dulzura consiste en, manejar a los demás con gusto, cordialmente, con alegría, sin sentir la dificultad que siente los que tienen la benignidad sólo en calidad de virtud y no como fruto del Espíritu Santo.

 

Modestia

La modestia es bastante conocida como virtud. Regula los movimientos del cuerpo, los gestos y las palabras. Como fruto del Espíritu Santo, todo esto lo hace sin trabajo y como naturalmente; y además dispone todos los movimientos interiores del alma, como en la presencia de Dios.

 

Continencia (Templanza) y Castidad

Las virtudes de templanza y castidad atañen a los placeres del cuerpo, reprimiendo los ilícitos y moderando los permitidos : aquélla refrena la desordenada afición de comer y de beber, impidiendo los excesos que pudieran cometerse; ésta regula o cercena el uso de los placeres de la carne.
Mas los frutos de templanza y castidad desprenden de tal manera al alma del amor a su cuerpo, que ya casi no siente tentaciones y lo mantienen sin trabajo en perfecta sumisión.

 

VEN ESPIRITU SANTO

VEN ESPIRITU SANTO

 

 

 

VEN ESPIRITU SANTO

 

Ven, Espíritu divino, 

manda tu luz desde el cielo. 
Padre amoroso del pobre,

 don, en tus dones espléndidos. 

Fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo.
tregua en el duro trabajo, 
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas,
y reconforta en los duelos. 
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz y enriquécenos. 
Mira el vacío del hombre
Si tu le faltas por dentro;
mira el poder del pecado

cuando no envías tu aliento.
riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, 
infunde calor de vida en el hielo,
doma al Espíritu indómito,
guía el que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones

según la fe de tus siervos.
Por tu bondad y tu gracia
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.

Amen  aleluya

 

 

 

Veni, Sancte Spiritus

Veni, Sancte Spiritus,
Et emitte caelitus
Lucis tuae radium.

Veni, pater pauperum,
Veni, dator munerum,
Veni, lumen cordium.

Consolator optime,
Dulcis hospes animae,
Dulce refrigerium.

In labore requies,
In aestu temperies,
In fletu solacium.

O lux beatissima,
Reple cordis intima
Tuorum fidelium.

Sine tuo numine
Nihil est in homine,
Nihil est innoxium.

Lava quod est sordidum,
Riga quod est aridum,
Sana quod est saucium.

Flecte quod est rigidum,
Fove quod est frigidum,
Rege quod est devium.

Da tuis fidelibus
In te confidentibus
Sacrum septenarium.

Da virtutis meritum,
Da salutis exitum,
Da perenne gaudium.

Amen. Alleluia.

 

 

EL SEÑOR ES MI PASTOR.. salmo 23

EL SEÑOR  ES  MI PASTOR..  salmo 23

El Señor es mi Pastor; nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar;
 junto a aguas de reposo me pastoreará.

Confortará mi alma; me guiará por sendas 
de justicia por amor de su nombre.

Aunque ande en valle de sombra de muerte,
no temeré mal alguno, porque Tú estarás conmigo;
 tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Aderezas mesa delante de mí en presencia
de mis angustiadores; unges mi cabeza con
aceite; mi copa está rebosando.

Ciertamente el bien y la misericordia me
seguirán todos los días de mi vida, y en la
casa del Señor moraré por largos días.

ORACIÓN DE SAN FRANCISCO DE ASÍS

ORACIÓN DE  SAN FRANCISCO DE ASÍS

OhSeñor, hazme un instrumento de TPaz .
D
onde hay odio, que lleve yo el Amor.

D
onde haya ofensa, que lleve yo el   Perdón.
D
onde haya discordia, que lleve yo la Unión
D
onde haya duda, que lleve yo la Fe.
D
onde haya error, que lleve yo la Verdad.
D
onde haya desesperación, que lleve yo la Alegría.

D
onde haya tinieblas, que lleve yo la Luz.

Oh, Maestro, haced que yo no busque tanto ser consolado, sino consolar;
ser comprendido, sino comprender;
ser amado, como amar.

Porque es:
Dando , que se recibe;
Perdonando, que se es perdonado;
Muriendo, que se resucita a la
Vida Eterna.

LO QUE CADA UNO POSEE

LO QUE CADA UNO  POSEE

LO QUE CADA UNO  POSEE 

 

 

Una persona perversa
resuelve hacer un presente a
una persona pobre por su aniversario
e irónicamente manda preparar
una bandeja llena de basura y desperdicios.

 

En presencia de todos,
manda entregar el presente,
que es recibido con alegría
por el agasajado.

 

Gentilmente,
 el agasajado agradece
y pide que lo espere un instante,
ya que le gustaría poder
retribuir la gentileza.

 

Tira la basura,
lava la bandeja,
la cubre de flores,
y la devuelve con un papel, donde dice:



 “Cada uno da lo que posee”.

 

Así que, no te entristezcas
con la actitud de algunas personas;
no pierdas tu serenidad.
La rabia
  hace mal a la salud,
el rencor daña el hígado
y la cólera envenena el corazón.

Domina tus reacciones emotivas.    
Se dueño de tí mismo.
No arrojes leña
en el fuego de tu aborrecimiento.

 

No pierdas la calma.
Piensa antes de hablar
y no cedas a tu impulsividad.

 

“Guardar resentimientos
es como tomar veneno y esperar que otra persona muera”.

¡ QUE DIOS TE BENDIGA !

EL ARTE DEL DESPEGO

EL ARTE DEL DESPEGO

 

EL ARTE DEL DESPEGO

 

¿Tienes el hábito de juntar objetos inútiles,
creyendo que un día (quién sabe cuándo)
vas a necesitarlos?

¿Tienes el hábito de juntar dinero,
sólo para no gastarlo pues piensas que en el futuro
podrá hacerte falta?

¿Tienes el hábito de guardar ropa, zapatos,
muebles, utensilios domésticos
y otras cosas del hogar que ya no usas
desde hace mucho tiempo?

¿Y dentro tuyo...?
¿Tienes el hábito de guardar broncas,
resentimientos, tristezas, miedos y demás?

¡No hagas eso!    ¡Va contra tu prosperidad!

Es preciso  que dejes un espacio,  un vacío,
para que
  cosas nuevas lleguen a tu vida.

Es preciso que te deshagas de todo lo inútil que hay en ti y en tu vida,
para que la prosperidad llegue.

La fuerza de ese vacío es lo que absorberá y atraerá todo lo que deseas.

Mientras estés, material o emocionalmente,
cargando sentimientos viejos e inútiles,
no tendrás espacio para nuevas oportunidades.

Los bienes necesitan circular...   Limpia los cajones, los armarios,
el cuarto de trebejos, el garage...

Da lo que ya no uses...

La actitud de guardar un montón de cosas inútiles encadena tu vida.

No son los objetos guardados  los que estancan tu vida... sino el significado de la actitud de guardar... 

Cuando se guarda,   se considera la posibilidad de falta,  de carencia...se cree que mañana podrá faltar,  y que no tendrás  manera de cubrir esas necesidades...

Con esa idea, le estás enviando dos mensajes a tu cerebro y a tu vida: que no confías en el mañana...  y que piensas que lo nuevo y lo mejor NO son para ti, por eso te alegras guardando cosas viejas e inútiles.

Deshazte de lo que ya perdió el color y el brillo...  deja entrar lo nuevo a tu casa...  y dentro de ti mismo.

 

Por eso, después de leer esto...  no lo guardes...  Hazlo circular...

Que la prosperidad y la paz   pronto  lleguen a ti.

Amén

 

 

 

 

Revolución del Alma

Revolución del Alma

Revolución del Alma

 

Escrito en el año 360 A .C.

Textos del Filósofo griego   Aristóteles

 

 

;">Nadie es dueño de tu felicidad,  por eso no entregues tu alegría, tu paz,  tu vida en las manos de nadie, absolutamente a nadie.

Somos libres, no pertenecemos a nadie, y no podemos querer ser dueños de los deseos, de la  voluntad o de los sueños de quien quiera que sea.

La razón de tu vida eres tu mismo.           

Tu paz interior es tu meta en la vida.

Cuando sientas un vacío  en  el alma, cuando creas que aún te está faltando algo, aún teniéndolo todo, guarda tus pensamientos para  tus deseos más íntimos y busca la divinidad que existe en ti.  Deja de situar tu felicidad cada día más distante de ti!

No coloques el objetivo demasiado lejos de tus manos, abraza a los que están a tu alcance hoy.

Si andas preocupado por problemas financieros, amorosos o de relaciones familiares, busca en tu interior la respuesta para calmarte, tú eres el reflejo de lo que piensas diariamente.

Deja de pensar mal de ti mismo y se tu mejor amigo siempre!

Sonreir  significa  aprobar,  aceptar,  facilitar. Entonces, habrá una sonrisa para aprobar   el mundo que quiere oferecerte lo mejor!

Con una sonrisa en el rostro, las personas tendrán las mejores impresiones de ti,

 Y tu estarás afirmando para ti mismo, que estás “próximo” a ser feliz...

Trabaja, trabaja mucho a tu favor.

 Deja de esperar la felicidad sin esfuerzos.

 Deja de exigir de las personas aquello que ni para ti has conquistado aún.

Criticar menos, trabajar más.

 Y no te olvides nunca de agradecer.

Agradece todo lo que está en tu vida, en cada momento, inclusive el dolor.

Nuestra comprensión del universo, aún es muy pequeña para juzgar lo que quiere que sea en nuestra vida.

La grandeza no consiste en recibir honores,   más en merecerlos.