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CARLOS MARIO GALLO MARTÍNEZ

Para cada situación… la Palabra te acompaña

Para cada situación… la Palabra te acompaña

Si estás desalentado Isaías 40, 1-11
Si te sientes solo o sientes miedo Salmo 23 (22) 
Si estás pensando en inversiones y ganancias Marcos 10, 17-31
Si tienes una invitación, una oportunidad Isaías 55, 1-11 
Cuando sientas penas San Juan 14, 1-14
Cuando los hombres te fallen Salmo 27 (26)
Cuando hayas pecado Salmo 51(50)
Cuando estés preocupado Mateo 6, 10-34
Cuando estés en peligro Salmo 91(90)
Cuando te sientas triste Salmo 34 (33)
Cuando parezca que Dios te haya desamparado Salmo 14 (13)
Cuando estés sumamente abatido Romanos 8,39
Cuando necesites valor para desempeñar tu labor Josué 1, 1-9
Cuando el mundo te parezca mayor que Dios
Cuando salgas para el trabajo o de viaje Salmos 121, 107, 23-11
Cuando estés en una situación crítica y amargado 1ª Corintios 13, 1-13
Cuando estés arrastrando una crisis en tu vida Salmo 103 (102) y  104(103)
Cuando todas las cosas te salgan mal Salmo 27 (26)
Cuando te pareza que todo va de mal en peor 2ª Timoteo 2, 1-13
Cuando llores la muerte de un ser querido 1ª Corintios 15 
Cuando tu fe y confianza en Dios se debiliten Hebreos 11 
Cuando abrigues temor de morir Apocalipsis 21, 1-27; 22, 1-4

decálogo para vener la DEPRESIÓN

decálogo para vener la DEPRESIÓN

 1. Desarrollar una comunicación con amigos y familiares. El sentimiento que con mayor facilidad conduce al estado depresivo es la soledad no buscada. 
2. Mantener un nivel de actividad suficiente, distribuido entre ocupaciones y ejercicio físico.. La inactividad produce empobrecimiento neurotransmisores cerebrales, que aumenta la probabilidad de sufrir 
la depresión. El paro y la jubilación deprimen por la falta de actividad. 
3. Superar los estreses agudos y crónicos. Seis meses después de una situación estresante, puede llegar una fuerte depresión. Hay que saber relajarse y “desconectar”. 
4. Atenerse a un estilo de vida satisfactorio y adecuado. 
5. Es bueno para combatir 
la depresión también, protegerse contra las enfermedades orgánicas y sus implicaciones. Sobre todo los trastornos graves, crónicos, debilitantes, dolorosos, o las enfermedades cerebrales. Entre las consecuencias nocivas está el profundo cambio de vida que implica la enfermedad, así como los efectos de ciertos medicamentos inhibidores del apetito, contraceptivos y antihipertensores. 
6. Iniciar el tratamiento médico nada más detectar 
la depresión
7. Prestar la máxima colaboración a la acción de la psicoterapia. Suele bastar una terapia de una sesión semanal durante tres o cuatro meses. 
8. Abrirse a las palabras y actitudes de las personas queridas. Para ello, el enfermo debe admitir que la depresión distorsiona la realidad; son los amigos quienes nos devuelven una visión correcta del mundo que nos rodea. 
9. Poner los medios para evitar las recaídas de 
la depresión y las recurrencias. El período más peligroso es el primer año a partir de la recuperación total. 
10. No guardarse las preocupaciones acerca de la muerte ni las ideas suicidas. El riesgo de suicidio es de 25 a 50 veces mayor entre los deprimidos. Es especialmente peligroso en estos casos apartarse del ambiente habitual.

decálogo de la CONFIANZA

decálogo de la CONFIANZA

1. Sentir que se confía en uno es la motivación mayor que tiene el ser humano para hacer las cosas bien.

2. La desconfianza genera ansiedad en uno mismo y mueve a la simulación.

3. Cuando se fracasa, cuando las cosas salen mal, se necesitan menos fiscales y más abogados defensores; menos regaños y más ayuda.

4. Es necesario confiar en la gente; pero al mismo tiempo se debe emprender una acción educativa para que todos sepan qué hacer y por qué hacerlo.

5. Además de confiar en los demás, se precisa tener confiabilidad; es decir, ser digno de la confianza de los demás. Se logra haciendo bien el propio trabajo y viviendo con integridad personal.

6. Hay que descubrir en los demás lo positivo que tienen, las posibilidades futuras, las capacidades que pueden desarrollar. Para eso conózcalos bien y confíe en ellos.

7. Confiar, comprender, disculpar y perdonar: son escalones de un proceso.

8. Ser compañeros es estar dispuestos a ayudar, cooperar, compartir, ser solidarios. Ser amigos supone, además, querer lo mejor para el otro y estar con ellos "en las duras y en las maduras".

9. Si usted manda sobre alguien, debe lograr que éstos hagan las cosas por convicción, por compromiso personal, como consecuencia de los principios que quieren vivir. Por eso dirigir es educar.

10. Cuando alguien defraude su confianza, no piense mal de esa persona. Mantenga la confianza y redoble los procesos de ayuda. Acabará sacando lo mejor del otro.

Jesús habla de oración

Jesús habla de oración

 
 


Jesús habla de oración

¿Cómo orar?

Mateo 6:5-8


Versículo para memorizar: Menores – Cristo me ama y dio su vida por mí. Gálatas 2:20

Mayores – Ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora

vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios.

Jesús me ama y dio su vida por mí. Gálatas 2:20

Tiempo de bienvenida

¿Has pensado cómo orar a Dios? En la Biblia Jesús nos ayuda a aprender. Vamos a mirar algunos

versículos y ver lo que él dice.

A Jesús le encantaba hablar con la gente de Dios. Él quería que la gente entendiera

lecciones importantes. Un día, Jesús ayudó a la gente a aprender cómo orar a Dios. Jesús ayudó a

sus amigos a aprender que debían tener una actitud correcta cuando oraran.

Jesús explicó que había dos maneras diferentes de orar: una manera correcta y una manera

incorrecta. Jesús les dijo a sus amigos que la manera incorrecta era pararse de modo que la gente

pudiera verle. Esa persona realmente no está orando a Dios. Están intentando llamar la atención y

ser notados por otros. Jesús no estaba diciendo que el pararse para orar era incorrecto. Él decía que

si una persona que ora demuestra llamar la atención delante de otras, eso es incorrecto.

Jesús compartió que la manera correcta de orar es con un corazón que quiere hablar con

Dios. Una persona debe orar reservado sin atraer la atención a sí mismo.

Jesús también les dijo a sus amigos que otra cosa incorrecta a hacer, es orar, intentando

impresionar a la gente con nuestras palabras (sigue orando y orando; hablando con palabras

grandes). En vez, Jesús les dijo que debemos ser honestos y hablar de nuestro corazón. Jesús

explicó que Dios quiere oírnos y él sabe nuestras necesidades incluso antes de que le digamos. Él

quiere hablar con nosotros y ayudarnos con nuestros problemas y necesidades.

¿Cuál es la manera correcta y la manera incorrecta de orar? Jesús realmente quiere que

nuestra actitud sea correcta. No debemos ser orgullosos y pensar que somos mejores que otros.

Debemos ser humildes y venir a Dios con un corazón listo para oír de él y hacer cosas de su

agrado. ¡También debemos recordar que Dios es Dios y que nosotros no somos! Es importante

decir a Dios nuestros errores y pedirle que él nos ayude a ser personas limpias y puras.

¿Cómo oramos? Hablamos con Dios como si habláramos el uno al otro. Dios nos oye Y él

sabe si tenemos las actitudes correctas. No tenemos que orar una cierta oración a Dios. Dios sabe

nuestro corazón y nuestra actitud verdadera. A veces tenemos oraciones pequeñas que nos gusta

orar en la cena etc. Es ACEPTABLE orar estas oraciones si en verdad quieres decirlas. A veces

decimos las palabras pero realmente no oramos con nuestro corazón. O decimos la oración tan

rápido que realmente no escuchamos el significado. Eso sería como el farfullar que Jesús

mencionó.

Cuando oramos, podemos orar con voz alta y silenciosamente. El orar en alta voz no debe

ser algo de miedo. Debemos recordar que estamos orando a Dios y que debemos tener la actitud

que Jesús mencionó. Cuando oramos silenciosamente, Dios nos oye y escucha nuestras

necesidades.

   

¿Cómo oramos? Recuerde que la actitud correcta es importante. Cuando oramos, debemos

decir a Dios nuestros errores y pedirle perdón. Después podemos agradecer a Dios por todas las

cosas que él nos ha. Luego, compartas las necesidades que tienes con otros y ti mismo.

Esta clase de oración es lo que Dios ama. A Él le gusta hablar con nosotros y pasar tiempo

con nosotros.

La mejor oración que puedes rogar es pedir que Jesús venga a su corazón. Si no has hecho

esto, hable con cualquier profesor. Cuando pides que Jesús venga a su corazón, él limpia todo lo

malo y le hace una nueva persona. ¡En vez de hacer cosas malas, quieres hacer las cosas que Jesús

haría!

COMO ORAR PARA RECIBIR

COMO ORAR PARA RECIBIR

COMO ORAR PARA RECIBIR

Y todo lo que pidieres al padre en mi nombre lo haré, para que el Padre sea glorificado en el hijo. Si algo pidieres en mi nombre yo lo haré.
San Juan 14:13,14
Todos le pedimos a Dios pero no todos recibimos lo que Jesucristo nos habla es claro: 
TODO lo que pidieres al padre en mi nombre lo haré, para que el Padre sea glorificado en el hijo.
Cuando dice: "
Y Todo". ¿Cuanto entra?
Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense pues quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.
Santiago 1:6,7
Hay una forma de orar. En los textos de San Juan. Usted se concientiza que no importa que, usted pide a Dios y el se lo dará.
En el libro de San Juan dice que el que pida lo haga con Fe. no dudando en nada. Esto quiere decir que cuando yo le pido a Dios debo pedir creyendo que lo que Cristoi dijo en el libro de San Juan 14:13,14 es verdad! Por lo tanto si necesito un trabajo mi Oraci{on no debe quedar en esa expresión, no es la forma debo ir a la palabra de Dios.

En mi relación con Dios en la Oración debo decirle: "Señor tu palabra dice en San Juan 14:13,14 que todo lo que te pida en nombre de Jesús tu me lo daras es por eso que yo vengo en oración y te pido en el nombre de Jesús un trabajo y conforme a tu palabra y conforme a tu palabra yo confieso que recibo ese trabajo. Así se debe pedir.
Usted puede pedir todo el tiempo pero nunca recibirá si no pide 
CREYENDO que recibe ¿Cuando Dios contesta? Cuando llegue su tiempo.
Todo tiene su tiempo y todo lo que se quiero bajo del Cielo tiene su Hora" Eclesiastés 3:1
Si usted pide Creyendo, llegará el tiempo y recibirá.
El que pide con fe es aquel que recibe cuando ora y se mantiene confesando que lo tiene hasta que se materializa.
NO importa lo que vea, no importa el tiempo que transcurra. Fe es pedir sabiendo que Dios me da lo que yo pido.
Cristo dejó escrito que me da Todo lo que le pida y por si quedaba alguna duda, agrego en el versiculo 14; Si algo pidieres en mi nombre yo lo haré". ¿Que debo saber? ¿Promete acaso Dios contestarme la Oración? 
Pedid y se os dará buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá Mateo 7:7 "Y todo lo que pidieres en oración creyendo, lo recibiréis." Mateo 21:22"Si permaneciéseis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho". San Juan 15:7 CAda vez que vaya al Padre, Él le va a responder. ¿Cúal es el secreto de recibir? Usted tiene bien que conocer estos textos. Aprendérselos de memoria, escribirlos por toda la casa, Guardárselos en el corazón, y confesarlas hasta que se materialice lo que usted pidió. Y si ha pasado determinado tiempo y usted aún no recibe, debe seguir orando, no pidiendo de nuevo lo mismo, sino dando gracias por lo que ya recibi de Él. No le pida dos veces. Pida una vez y luego siga dando gracias.

 

 


 

No pida por si acaso, sin saber si Dios ha provisto lo que le pide. Debe leer la Biblia y conocer que es lo que Dios nos promete para pedir de acuerdo a su voluntad, y cuando ore diga: Tu dijiste tal cosa por lo tanto yo te pido ..." aferrándose a su palabra. Dios no responde por ver la necesidad, ni porque nos enojemos con él o nos quejemos. Dios nos responde cuando ve la fe, y no hay limites en su respuesta. Es por eso que usted a a ver personas que reciben más y más cada día, porque se ejercitan en la fe y se mantienen así. Es como el atleta que se prepara constantemente y avanza en galardones día a día.
Con mi fe ejercitada, primero recibo una bicicleta, luego un auto, y sigo recibiendo y glorificando a Cristo no poniéndome altivo ni orgulloso y así podré recibir helicópteros y aviones, y hasta platos voladores si los hay!
GLORIA A DIOS!
La clave está en recibir la primer cosa, esperar un mes, dos meses, un año y conoceremos su gloria. Cuando usted doble sus rodillas en su casa y ore, nunca le hable diciendo: Señor soy tan bueno,¿Por que no recibiré señor. Recuerde que Dios no nos da porque lloremos. Le dejo estas tres preguntas para que recapacite antes de Orar. 
1.- ¿Hay para usted promesa de contestación de parte de Dios?
2.- ¿Que es lo que Dios le ha prometido que le puede dar? 
3.- ¿Hay limetes en lo que Dios puede darte?

 

 


 

POR QUE ORAR
 
IMPORTANCIA DE LA ORACION         

        
Llama la atención que el Catecismo de la Iglesia Católica dedique una quinta parte (20%) de sus páginas al tema de la oración, en forma muy extensa y explícita, y tratando todas las formas de oración, inclusive la de la contemplación, que erróneamente ha estado reservada para vocaciones especiales. Son tan detallados los capítulos que el Nuevo Catecismo dedica a la oración, que trae hasta consejos prácticos para la oración y trata también los errores en que se pueden caer los orantes. El tratamiento que da el Catecismo a la oración denota la importancia que le asigna el Magisterio de la Iglesia a la misma.
        
La oración es la llave que abre nuestro corazón y nuestra alma al Espíritu Santo; es decir, a Su acción de transformación en nosotros. Al orar, permitimos a Dios actuar en nuestra alma -en nuestro entendimiento y nuestra voluntad- para ir adaptando nuestro ser a Su Divina Voluntad. (cfr. CIC 2825-1827)
        
La oración nos va descubriendo el misterio de la Voluntad de Dios. (cfr. Ef.1,9)
        
La oración va conformando nuestro ser a esa forma de ser y de pensar divinas: nos va haciendo ver las cosas y los hechos como Dios los ve. 
        
La oración nos va haciendo conformar nuestra vida a los planes que Dios tiene para nuestra existencia.
En fin: 
la oración nos va haciendo cada vez más "imagen de Dios".
        
Tal vez por todas estas cosas y por el interés del Magisterio de la Iglesia en la oración, el Papa Juan Pablo II nos dejó una consigna en su visita a Venezuela, consigna que repite en todos sus viajes y que él mismo practica: "Ante todo, creced en el Señor ... Abrid siempre más vuestro corazón a Cristo. Acoged Su presencia misteriosa y fecunda; cultivad la intimidad con El en ese encuentro que cambia la vida ... Creced siempre en el Señor. Creced hacia la plenitud de Dios" (Ef.3,19). Y esta consigna no fue precisamente para el Clero o los Religiosos: la dijo para los laicos, para los que debemos estar actuando en el mundo.
        
Y ese crecimiento en el Señor, ese crecimiento hacia la plenitud de Dios no puede darse sin la oración, sin "ese encuentro que cambia la vida".
        
Y ese crecimiento significa ir creciendo en los frutos del Espíritu Santo, algunos de los cuales cita San Pablo en su carta a los Gálatas (Gal. 5,22-23): amor, alegría, paciencia, comprensión, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí ... pues el Espíritu Santo va infundiendo ésos y otros frutos en el alma de todo aquél que se abre a su acción de transformación divina, sobre todo a través de la oración.
        La oración es tan importante que no podemos, por ejemplo, pretender amar, amar verdaderamente, amar como Dios nos ama, si no nos abrimos a la acción del Espíritu Santo a través de la oración y de los Sacramentos. Porque para amar verdaderamente hay que dejar que sea el Espíritu Santo -que habita en nuestro interior si estamos en estado de gracia- Quien ame en nosotros y a través de nosotros. De otra manera, lejos de proyectar el Amor de Dios en nosotros, podemos más bien proyectar nuestro propio yo.

 

 


 

¿COMO ORAR? ¿COMO HACER ORACION DE CONTEMPLACION?

 

1. SE REQUIERE SOLEDAD Y SILENCIO

Hay que empezar por crear soledad. "Así lo hacía El siempre que oraba", dice Sta. Teresa. Soledad para entender "con Quién estamos". Silencio del cuerpo y de la mente para buscar a Dios en nuestro interior. Es en el silencio cuando Dios se comunica mejor al alma y el alma puede mejor captar a Dios. En el silencio el alma se encuentra con su Dios y se deja amar por El.

2. ¿QUIEN PUEDE HACER ESTE TIPO DE ORACION?

Según Sta. Teresa, la oración de contemplación es la "Fuente de Agua Viva" que prometió el Señor a la Samaritana (cfr. Jn. 4). "Mirad que os llama a todos ... no dijo a unos daré y a otros no". Es decir, no dijo que daría de esta "Agua" a ciertos escogidos, sino dijo: "Todo el que bebade este agua, no volverá a tener sed" (Jn. 4, 13).

3. NUESTRA PARTICIPACION EN LA ORACION

La persona debe poner su deseo y su disposición, principalmente su actitud de silencio (apagar ruidos exteriores e interiores). El silencio aún no es contemplación, pero es el esfuerzo que Dios requiere para dársenos y transformarnos. Además, orar se aprende orando, "sin desfallecer", como dice el Señor. La única forma de aprender a orar es: orar, orar, orar.

4. LA PARTICIPACION DE DIOS

La participación de Dios escapa totalmente nuestro control y El -soberanamente- escoge cómo ha de ser su acción en el alma del que ora. En ese silencio de la oración contemplativa Dios puede revelarse o no, otorgando o no gracias místicas o contemplativas. Esta parte, el don de Dios, no depende del orante, sino de El mismo, que se da a quién quiere, cómo quiere, cuándo quiere y dónde quiere. La efectividad de la oración contemplativa no se mide por el número ni la intensidad de las gracias místicas, sino por la intensidad de nuestra transformación espiritual: crecimiento en virtudes, desapego de lo material, entrega a Dios, aumento en los frutos del Espíritu, etc.

La oración contemplativa es siempre una experiencia transformante, haya gracias místicas o no.


 

 

EL PADRE NUESTRO

 
Padre nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea Tu nombre; venga a nosotros Tu Reino; hágase Tu Voluntad, así en la tierra como en el cielo. 
Dános hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén. 

EL AVE MARÍA

Dios te salve María, llena eres de Gracia, El Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

EL GLORIA


Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. 
Como era en el principio, es ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén. 

LA SALVE 


Dios te salve, Reina y Madre, Madre de Misericordia, Vida y dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve, a ti clamamos los desterrados hijos de Eva. A Ti suplicamos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora abogada nuestra. Vuelve a nosotros esos Tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de Tu vientre. ¡Oh clemente! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce Virgen María!  L. 
Ruega por nosotros, santa Madre de Dios 
R. para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén." 


COMO ORAR

COMO ORAR

 

COMO ORAR

El Padre Amor sostiene para sus hijos el suministro ilimitado de todo el bien que podamos requerir para nuestra evolución felíz.

Si estamos de acuerdo en que Dios escucha cada uno de nuestros llamados y como nos ama, jamás deja de respondemos... ¿Porque entonces no siempre desciende el bien requerido, a pesar de que decimos orar al Padre por ello?

No será un buen momento para revisar cual es nuestra actitud al "orar", pedimos con Fe, pedimos con paz? Pedimos con la certeza de que El nos escucha, actuamos de acuerdo con la demanda que elevamos?

Al revisar nuestra forma de orar o pedir, tal vez surja que al hacerlo no estamos en Paz, demandamos con ansiedad, con desesperación, y tanto una como la otra son energías negativas que retrasan la conexión con energías de Luz, que son las que contienen el bien demandado.

Recordemos que lo similar atrae lo similar, así, si pedimos en nombre de la Divina Presencia, sabiendo que el Almacén Divino ya esta preparado para suministrarnos antes de que tomáramos conciencia de que algo nos falta, si pidiésemos con esa Fe y lo sostuviésemos cada momento sin dudar, sin escudriñar por donde nos llegará, sin ansiedades por la tardanza en la respuesta... sea lo que sea deberá manifestarse, porque es Ley que la demanda compele la respuesta.

De aquí la absoluta necesidad de sostener la Paz, porque ello es sinónimo de Fe y en este mes tenemos bien reforzada esta virtud (se refiere al mes de Mayo).

La demanda abre un canal de conexión con la Fuente del Bien, la Paz es una poderosa fuerza que atrae el bien requerido, es un magneto que se transforma en un Poder que imana y sostiene los regalos de Dios.

Si la necesidad es Curación debe precederle un Estado de Paz.

Si la necesidad es por algo familiar, debemos tratar de mantener la Paz y Armonía en el ambiente de nuestros hogares.

Si debemos educar niños, solo responderán a nuestra Paz, reflejada en la Paciencia y Amor.

Si es trabajo, debemos demandarlo y esperarlo en Paz.

Si es dinero lo mismo, ya que todo es energía que va a responder al estado de vibración de nuestra energía.

La Paz no es letargo o inacción, es hacer todo lo que nos corresponde pero sin discordias, apuros o nervios.

Si hay un tan llamado problema y necesitarnos la solución, de que nos sirve perder la Paz, si ni siquiera podemos orar correctamente, no lo podemos solucionar ni humana, ni Divinamente.

La Paz es una necesidad primordial en la Tierra, y cada uno de nosotros somos parte activa en esta Paz que deseamos para el Planeta. Recordemos la Unidad de toda Vida,

estoy en Paz y expando Paz y si sucede lo contrario , también lo expando. Somos directamente responsables por la Paz del Mundo, de los Elementos, y de toda Vida. Como nos ayuda la Llama Violeta a encontrar la Paz?... Transmutando los ímpetus de discordia, la Llama Violeta es Paz, debe ser invocada con Paz y a Su paso la Paz sella toda transmutación, porque la Vida libre es Vida en Paz.

Tenemos la Gracia de tener una Divina Presencia, Un Cristo, Mensajeros Celestiales, Arcángeles, Ángeles y Grandes Seres Cósmicos dispuestos a responder nuestros llamados, a darnos la Protección que necesitamos mientras caminemos la Tierra, no será momento de aprender a comunicamos con Ellos en la frecuencia que nos permite tal conexión? Aprendamos el auto-control y conoceremos esa mejor calidad de vida que se forjará en nuestros entornos, familias, actividades y perdurará cada momento de cada día, porque se habrá convertido en un Estado que no desearemos perder, porque no nos hallaríamos ya confortables.

No nos sentiremos confortables en medio de discusiones, escuchando músicas disonantes, observando imágenes de violencia, y de hecho lo externo irá cambiando, como irán cambiando nuestros hábitos alimenticios, no consumiendo estimulantes que nos alteren, y tratando en lo posible de crear afín a lo que sentimos, evitaremos las reacciones que tanto daño hacen y comenzaremos a ser maestros de nuestra energía y no juguetes para cada cosa externa que perturbe a la personalidad.

Luego de un día vivido en Paz seríamos elevados mas rápidamente hacia los Retiros y se nos daría mas oportunidad de aprender y servir.

La Paz nos acerca a los Ángeles y a toda cosa buena, nos acerca a la vibración de la Nueva Era y a todas sus bendiciones y especialmente nos acerca a una mucho, mucho mejor calidad de vida.

 

Arcángel Uriel

 

   Dios es Amor: ¿Cómo definimos nosotros el Amor?

   Dios es Amor: ¿Cómo definimos nosotros el Amor?

 
 


   Dios es Amor: ¿Cómo definimos nosotros el Amor?
“Dios es Amor”. ¿Pero cómo lo definimos? El diccionario define al amor como “un intenso afecto por otra persona

basado en lazos familiares o personales”. Habitualmente

este “intenso afecto” tiene raíz en una atracción sexual por otra persona. Nosotros amamos a otra gente o decimos amar a otras personas cuando somos atraídos a ellos o cuando nos hacen sentir bien. Fíjate que la frase clave en la definición de amor del diccionario es la frase “basado en”. Esta frase implica que nosotros amamos de manera condicional en otras palabras nosotros amamos a alguien porque ellos cumplen una condición que nosotros requerimos antes de que podamos amarles. ¿Cuántas veces has escuchado o has dicho: “Te amo porque eres linda”o “Te amo porque me cuidas”o “Te amo porque es divertido estar contigo”?

Nuestro amor no solo es condicional también es “mercurial”. Nuestro amor se basa en sentimientos y emociones que pueden cambiar de un momento a otro. La tasa de divorcios es extremadamente alta en la sociedad actual porque los esposos y esposas supuestamente dejan de amarse unos a otros o se “desenamoran”. Podrían estar atravesando un bache en su matrimonio y ya no “sienten” amor por sus cónyuges así que se dan por vencidos. Evidentemente su voto matrimonial de “hasta que la muerte nos separe”significa que pueden separarse cuando el amor por su cónyuge muera en lugar de cuando mueran físicamente.

¿Puede alguien realmente comprender el amor “incondicional”? Parece que el amor que los padres tienen por sus hijos es lo más cercano que podemos ver de un amor incondicional sin la ayuda del amor de Dios en nuestras vidas. Nosotros continuamos amando a nuestros hijos a través de los buenos y malos tiempos y no dejamos de amarlos aunque no cumplan las expectativas que tenemos de ellos. Tomamos la decisión de amar a nuestros hijos aunque los consideremos no merecedores de ese amor nuestro amor no se detiene cuando nosotros no “sentimos” amor por ellos. Este amor es similar al amor de Dios por nosotros. Pero como lo veremos el amor de Dios trasciende la definición humana de amor a un punto que nos es difícil entender.

Dios es Amor: ¿Cómo define Dios el Amor?
La Biblia nos dice que “Dios es Amor” (1 Juan 4:8). ¿Pero cómo podemos siquiera comenzar a comprender esa verdad? Hay muchos pasajes en la Biblia que nos dan la definición de Dios del amor. El versículo mejor conocido es Juan 3:16: “Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito para que todo el que cree en él no se pierda sino que tenga vida eterna”. Así pues una manera en la que Dios define el amor es en el acto de entrega. Sin embargo lo que Dios dio (o deberíamos decir a “quien” Dios dio)no era simplemente un obsequio envueltoDios sacrificó a su hijo único para que nosotros los que ponemos nuestra fe en su hijo no pasemos la eternidad separados de él. Este es un amor asombroso porque nosotros somos quienes escogemos estar separados de Dios por nuestro propio pecado y aun así es Dios quien enmienda esta separación por medio de su intenso sacrificio personal y todo lo que tenemos que hacer es aceptar su obsequio.

Otro gran versículo sobre el amor de Dios se encuentra en Romanos 5:8: “Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadoresCristo murió por nosotros”. En este versículo y en Juan 3:16no encontramos condición alguna de la cual dependa el amor de Dios por nosotros. Dios no dice: “Tan pronto como limpies tus acción este amaré”ni tampoco dice: “Sacrificaré a mi hijo si prometes amarme”. De hecho en Romanos 5:8encontramos exactamente lo opuesto. Dios quiere que nosotros sepamos que su amor es incondicional por eso envió a su hijoJesucristoa morir por nosotros mientras nosotros éramos aún pecadores. No tuvimos que limpiarnos no tuvimos que hacer ninguna promesa a Dios antes de poder experimentar su amor. Su amor por nosotros siempre ha existido y por ello él entregó todo y sacrificó todo mucho antes de que estuviéramos conscientes de que necesitábamos su amor.

Dios es Amor: Es Incondicional
Dios es Amor y su amor es muy diferente al amor humano. El amor de Dios es incondicional y no se basa en sentimientos o emociones. No nos ama porque nosotros seamos fáciles de amar o porque le hagamos sentir bien él nos ama porque él es amor. Él nos creó para tener una relación amorosa con él y sacrificó a su propio hijo (quien también estaba dispuesto a morir por nosotros) para restaurar esa relación.

DIOS ES AMOR

DIOS  ES AMOR

 

DIOS ES AMOR

EL AMOR DE DIOS

 

 

Pretender explicar el amor de Dios no es cosa fácil puesto que se trata de un sentimiento que rebasa ampliamente no solo nuestras expectativas,  más aun, está por encima de nuestra capacidad de comprensión.

 

Cuando la Escritura dice: “porque de tal manera amo Dios al mundo que ha dado a su hijo único para que todo aquel que en el cree no se pierda mas tenga vida eterna” (Juan 3:16), nos muestra la magnificencia de ese amor.

 

Es probable que hasta este punto no entiendas aun que tan grande es el amor de Dios, así que para tratar de entender esto quiero que pienses que hay una persona que tu no conoces que para poder sobrevivir necesita le dones uno de tus riñones, ¿Estarías dispuesto a hacer tal donación?, si eres absolutamente sincero lo mas probable es que tu respuesta sea “NO”, sin embargo si la persona necesitada fuera tu hijo o un ser amado por ti  muy seguramente no dudarías en ceder tu riñón.

 

Con esto quiero que entendamos que Dios cedió a su hijo amado a fin de que la humanidad sea salva, Dios por amor permitió que Jesucristo fuera el sacrificio para asegurar a la humanidad (que lo acepte) una eternidad feliz. Esto significa para ti la seguridad de vivir para siempre en el reino de Dios. La humanidad no merece tal regalo, pero Dios lo ha hecho solo por amor; mientras que tú o yo estaríamos dispuestos a dar lo que fuera necesario y posible por el ser amado, Dios dio su vida en Cristo aun por aquellos que no le aman, Dios ama a toda la humanidad incluidas las personas que no creen en Él.

 

Aun es así es probable que te resulte difícil comprender esto, permíteme poner un ejemplo más; una publicación narra el caso de una mujer a quien le fueron implantados unos aparatos en sus oídos para que pudiera escuchar, ella antes no oía, era sorda, una vez que pudo hacerlo pasaba tiempo disfrutando los diferentes sonidos; alguien que no sabía que esta mujer había sido sorda le dijo que era un absurdo que dispusiera tanto tiempo solo para escuchar “ruidos”, esta mujer explicó que antes era sorda y no sabía si algún día volvería a dejar de escuchar, así que tenía que aprovechar el tiempo y conocer todos los sonidos diferentes.

 

Así, muchos cristianos andamos por la vida sin apreciar las ricas bendiciones que tenemos, es tanto lo que Dios nos da cada día que dejamos de apreciarlo, hemos perdido la capacidad de asombro por un bello paisaje, una flor, el canto de un ave, y por la vida misma de todas las personas con las que convivimos. Nos parece muy “normal” amanecer cada día, contar con un hogar, sustento, salud y lo más importante, contar con la vida misma, ¿será necesario que dejemos de gozar de las bendiciones de Dios para valorar su amor por nosotros?, espero que no.

 

Es muy común en los templos apreciar “caras largas”, personas aburridas que asisten con desgano, algunos quizá lo hacen a fuerza de la costumbre, otros por obligación, y quienes están así quizá se han preguntado ¿Por que debo congregarme con otros en un templo?, la respuesta es: para alabar y adorar a Dios junto con otros que comparten tu fe, y esto debe ser motivado por gratitud al amor que Dios tiene por ti. De hecho los templos deben ser centros de Adoración y Alabanza, donde puedas libremente reconocer la grandeza de Dios y manifestar con ello tu gratitud porque Dios te ama, te sustenta  te cuida, y te da vida eterna feliz.

 

Cuando Jesús nos dice: “Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos,  bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre  que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?” (Mateo 5:44-46), el Señor nos exhorta a vivir y practicar ese mismo amor que El tiene para nosotros.

 

Un amor difícil de entender, pues ¿Por que debo amar a mi enemigo o a quien ni siquiera conozco?. Hace unos días, fue capturado un personaje quien por casi 20 años estuvo prófugo y que fuera considerado el enemigo publico número uno. Este hombre aseguró estar arrepentido de sus crímenes y dijo que Dios le transformó, asegurando que Cristo mora en su corazón y citó algunos versículos. No solo la policía no cree en su cambio, sino que aun algunos “cristianos” no creen que Dios haya perdonado a un asesino de tal calaña; hoy esta en un penal de máxima seguridad.

 

A muchos cristianos nos cuesta trabajo entender que el amor de Dios comprende su perdón, sin importar la gravedad de nuestros pecados. Inclusive nos atrevemos a condenar a otras personas y hay quienes tienden a rechazar al pecador. Pero, Dios no es así. Debemos comprender que el pecado nos separa de Dios, Satanás que anda como león rugiente buscando devorarte, te incita a pecar, te ofrece “cosas bellas” que son pecado para que caigas, y una vez que lo haces, te acusa y te dice cuan malo eres y que no mereces el amor de Dios, te dice que eres un hipócrita y que no debes siquiera intentar la reconciliación.

 

La Biblia afirma: En 1 Juan 2:1-2 1Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. 2Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

 

Este pasaje pone de manifiesto que el perdón de Dios sigue siendo asequible para quienes ya son cristianos, es decir para quienes ya alguna vez pidieron perdón a Dios y reconocieron a Jesucristo como Salvador y Señor. Una de las grandes mentiras de Satanás que algunos cristianos han aceptado, es que después de haber reconocido a Jesucristo como Salvador donde al arrepentirnos fuimos perdonados y hechos nuevas criaturas, para nosotros ya no hay segundas ni terceras oportunidades, y si alguien peca, el diablo se encarga de poner en tu mente versos bíblicos tales como 2 de Pedro 2:20 al 22 que refiere que aquellos que después de haber sido salvos se vuelven atrás son como el perro que vuelve a su vómito a la puerca lavada vuelve a revolcarse en el cieno, y aunque esto es verdad, de ninguna manera la Escritura nos dice que se ha perdido a oportunidad de reconciliarse con Dios.

 

Es cierto que el pecado tiene un precio y que se cumple la sentencia “Dios no puede ser burlado, todo lo que el hombre sembrare eso también segara”(Gálatas 3:16), pero los brazos perdonadores de Dios siempre estarán abiertos, por una simple y sencilla razón. DIOS NOS AMA.

 

Dios es fiel a todas sus promesas, incluso pese a nuestra infidelidad. Jesucristo a respuesta expresa de Pedro respecto del perdón le dijo que hay que perdonar hasta 70 veces siete a quien peque contra nosotros, (Mateo 18:21-22) y en la parábola que conocemos como el “hijo pródigo” (Lucas 15:11) y que más bien debe llamarse “la parábola del Padre amoroso”, vemos como el Padre perdonó a su hijo pese a todo, así nosotros quienes hemos reconocido a Jesucristo como Señor y Salvador, somos HIJOS, y cuando nos volvemos atrás, cuando Satanás nos domina, seguimos siendo HIJOS DE DIOS, y el Señor está siempre dispuesto a perdonarnos y recibirnos de nueva cuenta.

 

Lo que quizá sea difícil de evitar son las consecuencias del pecado, pero de ninguna manera estamos condenados pues abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.

 

Tal como lo mencioné al principio, pretender explicar o comprender el amor de Dios para los hombres no es cosa fácil, pero quiero que comprendas que Dios te Ama, Cristo por amor murió por ti, y no estás solo, el Señor ha enviado al Consolador, que es el Espíritu Santo para estar contigo por siempre.

 

No permitas que Satanás te aparte de Dios, reconoce la grandeza de Dios en tu vida y alábale porque Cristo vive, y acude al tempo a alabar y glorificar el nombre de Dios, no te contagies de quienes no aman a Dios, recuerda que la relación con Dios es absolutamente personal y gózate en el amor de Dios.

 

Dios te bendiga y te de sabiduría.