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CARLOS MARIO GALLO MARTÍNEZ

NO ES FÁCIL

NO ES FÁCIL

NO ES FÁCIL
  
    No es fácil pedir perdón cuando hemos fallado.

    No es fácil admitir nuestros errores, ni volver a empezar cuando "nuestro mundo" se nos ha derrumbado.

    No es fácil dominar nuestras pasiones y nuestras debilidades.

    No es fácil ser constante y considerado.

    No es fácil tener éxito y prosperidad, sin envanecernos.
  
Nada de esto es fácil.  Sin embargo, con nuestro esfuerzo, podemos lograrlo.
  
Autor Desconocido 

DAME FUERZAS

DAME FUERZAS

DAME FUERZAS
 
Señor;

    Dame fuerzas para llevar ligero mis alegrías y mis penas.
    Dame fuerzas para que mi amor dé frutos útiles.
    Dame fuerzas para no renegar nunca del pobre ni doblar mi rodilla al poder insolente.
    Dame fuerzas para levantar mi pensamiento sobre la pequeñez cotidiana.
    Dame fuerzas, en fin, para rendir mi fuerza, enamorado, a tu voluntad.

Rabindranath Tagore

LA ESCUELA DEL AMOR

LA ESCUELA DEL AMOR

LA ESCUELA DEL AMOR
 
En la escuela del amor aprendí:
 
    Que todos los conocimientos tienen una finalidad.
    Que la abundancia económica no es abundancia espiritual.
    Que la vida de los otros, no es la mía.
    Que callar en ocasiones es mejor que parlotear.
    Que la tolerancia es aceptar aquello que más me disgusta.
    Que la paciencia es la única que permite alcanzar las metas.
    Que detrás de un suceso hay una acción.
    Que todos somos iguales.
    Que no debemos juzgar, para no ser juzgados.
    Que los niños son el camino de la felicidad.
    Que los hijos no son míos, son del mundo.
    Que las almas son las que reinarán en la próxima etapa de la tierra. 
    Que el hombre encadena al hombre.
    Que Dios es infinito amor.
    Que la tierra es un ser que llora y siente.
    Que las almas necesitan de mi oración.
    Que la muerte no existe. 
    Que tengo una misión que cumplir.
    Que los deseos impulsan, pero no debo permitir que me aten.
    Que no debo perder el tiempo en lograr satisfacciones materiales.
    Que no puedo hacer nada por nadie si no lo desea. 
    Que el camino es fácil cuando vas de la mano de quien te ama.
    Que mi rostro es el reflejo de mi alma.
    Que nada es por casualidad. 
 
En la escuela del amor, también aprendí:
 
    A desatar mis lazos familiares.
    A reconocer el verdadero amor.
    A llorar por los otros y no por mí.
    A respetar a mis semejantes.
    A prestar mi hombro al que lo necesite.
    A ver el alma en los ojos de los demás.
    A reprimir el llanto para consolar a los demás.
    A asumir la responsabilidad de mis actos.
    A mantener la calma en momentos difíciles.
    A dar lo máximo de mí en el trabajo. 
 
También aprendí:
 
    Cómo el ego me tienta para dejar el camino.
    Que no debemos temer si estamos en "gracia".
    Y que el Amor Divino es el único que da completa paz.
 
Autor Desconocido 

LOS CHISMES

LOS CHISMES

LOS CHISMES

    Siembra un chisme y recogerás una cosecha de pesares.
    El chismoso escucha una pequeña brisa y la convierte en un ciclón.
    Contar un chisme es como arrojar barro a una pared limpia. Tal vez no se quede pegado, pero siempre dejará una mancha.
    No creas la mitad de lo que escuchas y no repitas la mitad de lo que crees.
    Cuando escuches un comentario insidioso, quítale la mitad, luego un cuarto, y no digas nada del resto.
    Ojo con la verdad a medias; es posible que hayas recibido la mitad equivocada.
    El rumor es la cosa más flotante que hay. Es muy fácil hacerlo flotar, pero muy difícil hundirlo.
    Decir chismes es un delito que la ley no castiga.
    La única diferencia entre el calumniador y el asesino está en que el primero mata la reputación en lugar del cuerpo.
    La lengua criticona recibe órdenes de un ojo inexperto, de una mente irreflexiva y de un corazón ingrato.
    Al echarles tierra a los demás, lo único que hacemos es ensuciarnos las manos.
    Vale la pena recordar que las moradas del Cielo no se edifican con el barro que arrojamos a los demás.
    Si uno acepta que no es perfecto, no anda criticando a los demás por sus errores; pero si uno se cree muy bueno entonces comienza a criticar a los demás.
 
Autor Desconocido 

EL MAESTRO

EL MAESTRO

EL MAESTRO
 
El Maestro se reunió con su discípulo preferido y le preguntó cómo iba su progreso espiritual:
-    El discípulo respondió que había conseguido dedicar a Dios todos los momentos del día.
 
Entonces, dijo el Maestro:
-    Sólo falta que perdones a tus enemigos.

El discípulo se volvió, sorprendido:
-    ¡Pero no es necesario! ¡No siento rabia hacia mis enemigos!
 
El Maestro preguntó:
-    ¿Crees que Dios siente rabia hacia ti?
 
El discípulo respondió:
-    ¡Claro que no!
 
El Maestro le contestó:
-    Pero aun así pides Su perdón, ¿no es verdad?  Haz lo mismo por tus enemigos, aunque no sientas odio hacia ellos.  Quien perdona, lava y perfuma su propio corazón.
 
Paulo Coelho   
Tomado de su libro: "Maktub"

¿QUÉ ES EL SILENCIO?

¿QUÉ ES EL SILENCIO?

¿QUÉ ES EL SILENCIO?

    Silencio es recordar que toda palabra tiene un hoy y un mañana, es decir, un valor del momento y un alcance en el futuro incalculable.
    Silencio es recordar que los conflictos se resuelven mejor callando, que no hablando y que el tiempo influye más en ello que las palabras.
    Silencio es recordar que sería libre hoy, si no hubiera dicho la palabra de ayer, y que la palabra de hoy, será mi cadena de mañana.
    Silencio es recordar que si hubiera diferido una sola hora mi juicio, sobre tal o cual persona o suceso, en esta hora pudo llegar un dato nuevo, que haría variar aquel juicio temerario o cruel.
    Silencio es recordar que el simple hecho de repetir lo que otros dicen, es formar una avalancha, que luego arrastra la reputación y la felicidad de los demás.
    Silencio es no contaminar mis proyectos de miedo a que no se realicen, o de miedo a que me los estorben.
    Silencio es recordar que la palabra al articularse, lleva en sí misma, una parte de la energía necesaria para realizar la idea que encarna.
    Silencio es no exponer la idea o el plan a medio concebir, ni leer la obra en borrador, para no dar como criatura, lo que sólo es un anhelo.
    Silencio es el capullo donde la oruga se transforma en mariposa y donde la nube se convierte en rayo.
    Silencio es concentrarse, es seguir la propia órbita, hacer la propia obra, cumplir el propio designio.
    Silencio es la palabra justa, la intención recta, la promesa clara, el entusiasmo refrenado, la devoción que sabe a dónde va.
    Silencio es ser uno mismo y no el tambor que suena bajo los dedos de la muchedumbre.
    Silencio es no quejarse para no aumentar el dolor de los demás.
    Silencio es la semilla y por eso germina.
    Silencio es la raíz y por eso sostiene.
    Silencio es Meditar, Medir, Pesar, Aquilatar y Acrisolar.
 
Autor Desconocido  

SIEMPRE CONTIGO

SIEMPRE CONTIGO

 
SIEMPRE CONTIGO
 
    Si sientes que no puedes lograr algo...
    Piensa en el ave, que paja a paja hace su nido,
    En el sol, que alumbra hasta llegar a su destino,
    En la planta, que lucha por florecer a tiempo pedido,
    En la hormiga, que carga un pedazo de trigo,
    En la roca, que es perforada por el constante rocío,
    En un niño pequeño, que a hablar ha aprendido,
    En las viejas cicatrices del alma, que con el tiempo han desaparecido.
    Y en Dios, que en su inmenso amor, siempre estará contigo.
 
Autor Desconocido

APRENDÍ A VIVIR

APRENDÍ A VIVIR

 

APRENDÍ A VIVIR
 
Aprendí a vivir; a pesar de las espinas
  
    ¿Qué cómo aprendí a vivir y cuándo aprendí a querer?
    ¿Qué cómo aprendí a sufrir?
    ¿Cuándo? ¿Cómo? No lo sé.
  
    Aprendí a mirar las estrellas, alumbrando los sueños con ellas.
    A mirar los colores del viento y a sentir el sabor del silencio.
    Aprendí a encender ilusiones y a escuchar hablar los corazones, con palabras calladas, con matices de mil sensaciones.
    Cuando un día, el dolor tomó mi mano, conocí de frente a la tristeza, la pena y el llanto se marcharon, al sentir el amor y su grandeza.
    La soledad, querida compañera, la que con tanto miedo rechazaba, me mostró la paz y la armonía de los momentos que con ella estaba.
    Comprendí, el sentido de la vida, viviendo el amor y la desdicha, sintiendo la alegría y la tristeza, conociendo lo breve de la vida.
    Aprendí el valor de la paciencia, a calmar los vientos de mi ira, a llenar con mares de esperanza las zonas más oscuras de mi vida.

    Es así, que aprendí a vivir.  Por todo ello... aprende a vivir sin espinas.  ¡No empieces el día de hoy con las espinas de ayer!
    El día de ayer y todos los días y años anteriores han pasado ya, están enterrados en el tiempo. Y no puedes cambiar ya nada en ellos.

    ¿Te han quedado espinas?  ¡No las traigas arrastrando!
    Porque seguirán pinchándote cada día hasta no dejarte vivir.
    Hay espinas que puedes sacudirte echándoselas en las manos a Dios.
    Hay heridas de espinas que puedes curar si sabes perdonar de veras.
    Pero hay heridas que no podrás curar con todo el amor de este mundo.
    ¡Pues, olvídate de que existen!
    ¡Quita el cristal de aumento que pones encima de tus desdichas!
    ¡Muévete, grita, llora, respira profundo y trata de ser feliz!
 
Autor Desconocido