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CARLOS MARIO GALLO MARTÍNEZ

LA SABIDURÍA DEL SILENCIO INTERNO

LA SABIDURÍA DEL SILENCIO INTERNO

LA SABIDURÍA DEL SILENCIO INTERNO
 
Habla simplemente cuando sea necesario. Piensa lo que vas a decir, antes de abrir la boca. Sé breve y preciso, ya que cada vez que dejes salir una palabra, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu energía. De esta manera aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía.

Nunca hagas promesas que no puedas cumplir. No te quejes y no utilices en tu vocabulario palabras que proyecten imágenes negativas, porque se producirá alrededor de ti todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de negativismo.

Si no tienes nada bueno, verdadero y útil que decir, es mejor quedarse callado y no decir nada. Aprende a ser como un espejo. Escucha y refleja la energía. El Universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo que la naturaleza nos ha dado, porque el Universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones, y nos envía de vuelta el reflejo de nuestra propia energía bajo la forma de las diferentes circunstancias que se representan en nuestra vida.

Si te identificas con el éxito tendrás éxito. Si te identificas con el fracaso, tendrás fracaso. Así podemos observar que las circunstancias que vivimos son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra habladuría interna. Aprende a ser como el Universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios, porque siendo como un espejo sin emociones, aprendemos a hablar de otra manera, con el poder mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones emocionales excesivas, simplemente permitiendo una comunicación sincera y fluida.

No te des mucha importancia y sé humilde, pues cuanto más te muestres superior, inteligente y prepotente, más te vuelves prisionero de tu propia imagen y vives en un mundo de tensión e ilusiones.  Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de las opiniones de los otros y llevarás una vida tranquila volviéndote invisible, misterioso, indefinible, insondable.

No compitas con los demás, vuélvete como la tierra que nos nutre, que nos da lo que necesitamos. Ayuda a los otros a percibir sus cualidades, a percibir sus virtudes, a brillar. El espíritu competitivo hace que crezca el ego y crea conflictos inevitablemente. Ten confianza en ti mismo, preserva tu paz interna evitando entrar en la provocación y en las trampas de los otros.

No te comprometas fácilmente. Si actúas de manera precipitada sin tomar consciencia profunda de la situación, te vas a crear complicaciones. La gente no tiene confianza en aquellos que muy fácilmente dicen "sí", porque saben que ese "sí" no es sólido y le falta valor. Toma un momento de silencio interno para considerar todo lo que se presenta y toma tu decisión después. Así desarrollarás la confianza en ti mismo y la sabiduría.

Si realmente hay algo que no sabes o no tienes la respuesta a la pregunta que te han hecho, acéptalo. El hecho de no saber es muy incómodo para el ego, porque le gusta saber todo, siempre tener razón y siempre dar su opinión muy personal. En realidad el ego no sabe nada, simplemente hace creer que sabe.

Evita el hecho de juzgar y criticar, sé imparcial.  Cada vez que juzgas a alguien, lo único que haces es expresar tu opinión muy personal.  Juzgar es una manera de esconder las propias debilidades. El sabio tolera todo y no dirá ni una palabra.  Recuerda que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de todo lo que todavía no has resuelto en ti mismo. Deja que cada quién resuelva sus propios problemas y concentra tu energía en tu propia vida.
 
Ocúpate de ti mismo, no te defiendas. Cuando tratas de defenderte, en realidad estás dándole demasiada importancia a las palabras de los otros y le das más fuerza a su agresión. Si aceptas el no defenderte estás demostrando que las palabras de los demás no te afectan, que son simplemente opiniones y que no necesitas convencer a los otros para ser feliz.

Tu silencio interno te vuelve impasible. Practica el arte de no hablar. Progresivamente desarrollarás  el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna reemplazará tu personalidad artificial, dejando aparecer la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría del silencio. El poder permanece cuando el ego se queda tranquilo y en silencio. Si tu ego se impone y abusa de este poder, el mismo poder se convertirá en un veneno y todo tu ser se envenenará rápidamente, perdiendo la paz.

Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo. No trates de forzar, manipular y controlar a los otros. Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son, o lo que tienen la capacidad de ser. 
 
Autor Desconocido

FILOSOFÍA DE LA VIDA

FILOSOFÍA DE LA VIDA

FILOSOFÍA DE LA VIDA
 
La vida contemporánea se ha tornado muy dinámica. Unido a tal dinamismo, resultado del desarrollo mundial, el hombre se beneficia de las facilidades brindadas por la tecnología moderna. Este movimiento evolutivo trae consigo un cambio de mentalidad y de patrones de referencia que, a su vez, conllevan a nuevos intereses que la humanidad tiene y quiere saciar: demandas materiales y espirituales.

Quizás lo ideal fuese que el hombre lograra cierto equilibrio entre lo material y lo espiritual, sea facilitado por el medio o conquistado por él mismo. No obstante, existen preferencias porque la balanza se incline hacia uno u otro lado, lo cual depende mucho de factores como la preparación cultural del individuo, su origen, valores, y cualidades.
 
Quien se hace rodear sólo de confort tiene una gran pobreza en el alma y quien vive únicamente el mundo de lo espiritual se priva de otros placeres muy agradables.  No es menos cierto que los valores materiales constituyen, en algunos casos, ingredientes de la felicidad; pero, son sólo un complemento del bienestar humano. Lo cierto es que se puede ser feliz sin ellos o sin muchos de ellos, bien porque sean desconocidos, bien porque encontremos refugio y alimento de otro tipo: amor, amistad, arte, creencia en un ser supremo, adquisición de conocimientos, paz, creatividad, filantropía.

Los tesoros espirituales de cada cual no merman con las devaluaciones monetarias ni con las crisis económicas; tampoco pueden ser robados; en fin, no se acaban sino con la muerte y en muchos casos pasan a la posteridad.  Quien se enriquece con cualidades imperecederas será rico y fuerte, y tales riquezas lo acompañarán siempre, esté vestido o desnudo. Cuántos hombres y mujeres ricos y poderosos, en el plano económico, claman en su intimidad por una migaja de cariño, por un amor sincero, por una tranquilidad imperturbable o por el regreso a la vida de un ser querido.
Más, con el dinero vienen las caricias, no el cariño; viene el sexo y la compañía, no el amor; viene la calma exterior, pero sigue el alma convulsa.  Pueden ser edificados lujosos panteones, sin que por ello regresen los muertos al mundo de los vivos.
 
La felicidad no es una posada en el camino, es una forma de caminar por la vida.  Muchas personas se preguntan ¿cómo encontrar la felicidad? "Encontrar" quizás sea un término errado.  Difícilmente exista como un objeto en un tiempo y espacio determinado. Quien la busca como se busca un tesoro, puede que nunca la encuentre. No está localizada en alguien, en algo o en determinado lugar, será menester diseñarla y edificarla a nuestra forma, porque la felicidad de unos puede no ser la de otros. No es una posada en el camino, la cual podemos hallar, es una forma de caminar por la vida, aunque algunos sólo la conciban como días, horas o instantes.

La felicidad no depende, necesariamente, de lo que pasa a nuestro alrededor, si no de lo que ocurre dentro de nosotros y se mide por el espíritu con el cual nos enfrentamos a los problemas de la vida. Es, entre otras cosas, un asunto de valentía, porque lo fácil es sentirse deprimido y desesperado en los malos momentos.  No se trata de lograr siempre nuestras metas o cumplir la voluntad propia sino ser feliz con lo que se tiene, sin depender de muchas cosas para estar satisfechos de la vida.
 
Consideremos a la felicidad como un estado de la mente: no seremos felices en tanto no decidamos serlo. Haciendo siempre lo que quiere no será usted más feliz que si ama todo lo que hace, si pone el corazón en las cosas que emprende diariamente.  Lo principal es encontrar algo con lo cual entusiasmarse.  No es necesario ni aconsejable ajustar todos los hechos a nuestros deseos. Resulta mejor aceptar ciertas realidades y personas como son.  La belleza de la vida, según muchos aprendemos, parte de vivir cada hora del día lo mejor posible.
 
Si tú permaneces enfadado durante un minuto, haz de cuenta de que eres infeliz por ese tiempo.  La belleza de la vida, según muchos aprendemos, parte de vivir cada hora del día lo mejor posible.  ¿Cómo enfrentar las adversidades?: sobreponiéndonos a ellas. Y si están por encima de nuestras posibilidades, tomar calma y resignarse, intentar restarle importancia o darle una salida humorística, según el caso.  ¿Qué más se puede hacer?  Reflexiona, si tú permaneces enfadado durante un minuto, haz de cuenta de que eres infeliz por ese tiempo.

Es seguro que disfrutaremos más la vida al detenernos en sus mejores instantes y menospreciar las adversidades.  Hay quienes acostumbran a echarle la culpa de sus males y fracasos a la falta de suerte o al destino.  Esa justificación no tiene sentido.  Generalmente la falta de éxito depende de nosotros mismos: por errores que cometemos, falta de preparación, poca perseverancia o pesimismo que incluimos al proceder.  Pero, aún cuando las derrotas fueran por causas ajenas a nosotros, tampoco resolveremos nada con lamentaciones. El tiempo perdido en lamentos bien pudiéramos dedicarlo a darnos aliento y rediseñar la táctica a seguir en pos del objetivo anhelado.

Es seguro que en cada amanecer podemos encontrar un vivo poema de esperanza.  Uno de los secretos es cultivar el optimismo, si lo convertimos en costumbre estaremos siempre animados y con buena disposición.  Las personas impregnadas en optimismo tiene más posibilidades de éxito, porque el éxito comienza con la voluntad, con la seguridad en sí mismo. Si tú crees que puedes, si estás seguro de que puedes, podrás.  No seas de los que pierden una batalla antes de echarla.

Un ingrediente esencial del arte de la felicidad es el hecho de sacar las aristas positivas de los acontecimientos cotidianos. Sin dudas, así estaremos, con más frecuencia, contemplando la cara bonita de la realidad.  Aprende, entonces, a contar tu jardín por las flores, no por las hojas caídas.  Es seguro que disfrutaremos más la vida al detenernos en sus mejores instantes y menospreciar las adversidades.

¡Qué nada nos rompa la gracia de un momento agradable!. No reparemos esfuerzos, dinero ni tiempo en crear y extender tales ocasiones.  Concentrarse en disfrutar al máximo es la clave del placer. Y el placer, el placer es VIDA.
 
Luis Ángel González

¿ACASO YO MISMO HE DE PERDONAR A DIOS?

¿ACASO YO MISMO HE DE  PERDONAR A DIOS?

 

¿ACASO YO MISMO HE  DE   PERDONAR A DIOS?
 
Hay momentos en que he estado al borde de mi vida, aniquilado por las adversidades, derrotado por las tribulaciones, agobiado por las lamentaciones, penas y amarguras; masticando en mi boca únicamente el sabor más intimo de la miseria.
 
Encontrándome sin ningún vestigio de luz, en una oscuridad tan fría como desolada, sin esperanza o quizás en su total presencia; sin el menor indicio de aliento, consuelo o coraje para seguir viviendo; sólo y abandonado, lamiendo mis propias heridas.  He comprobado la muerte aún estando con vida, he podido sentir la peor de las cegueras humanas, al cerrar mis ojos al espíritu; permitiendo que todo mi ser fuera sólo carne, carne tan podrida y tan insípida, que ni los mismos gusanos querrían comerla.

Y, estando en el mismo borde de mi vida, a un sólo paso de cruzar la línea, línea que por cierto no imaginé fuera tan ancha, he dicho: ¿Por qué sigo viviendo?… ¿Por qué aún no he muerto?… ¡Dios, ten compasión de mí, quítame este tormento! ¡Perdóname, porque no quiero seguir viviendo…! Pero, en ese momento, escucho una voz, y digo: ¿qué pasa?, ¿qué es esto?, ¡¿acaso un sueño…?!

La voz que escucho, sale de mí, desde lo más adentro, y entonces, pregunto: ¿Quién es?… ¿De quién es la voz?… ¿Eres Tú, mi Dios?… ¡Dime, ¿eres Tú…?!
 
Y la voz dice:
 
“¡Sí! ¡Soy Yo! Yo quien te digo: “¡Hijo, perdóname…!”
 
¡Señor, mi Dios! ¿Pero, cómo?… ¿Cómo Tú, me dices eso?… ¿Qué puedo yo perdonarte, cuando es todo lo contrario…?

Nuevamente, escucho la voz:
 
“¡Hijo, desde antes que tú lo pidieras o quisieras, Yo, ya te había perdonado…! Ahora, mi querido hijo, sé que te servirá más que tú me perdones a Mí…”

Y continúa diciendo:
 
 “Hijo, perdóname, por regalarte: La vida, el universo, la luz, el día, la noche, el sol, la luna, las estrellas,…”

“Hijo perdóname, por darte: El agua, el aire, el viento, el mar, los árboles, las montañas, las flores, los animales,…”

“Hijo perdóname, si por haberte amado tanto, sentiste que te abandonaba…”

“Hijo perdóname, si por dejarte libre, sentiste que no te ayudaba…”

“¡Hijo, mi amado hijo: Perdóname, si por dártelo todo, sentiste que no daba nada…!”
 
Autor Desconocido
 
ESTÁS EN MANOS DE DIOS
 
Piensa que estás en manos de Dios, tanto más fuertemente agarrado, cuanto más decaído y triste te encuentres.  Vive feliz, te lo suplico. Vive en paz. Que nada te altere.  Que nada sea capaz de quitarte tu paz.  Ni la fatiga psíquica. Ni tus fallos morales.  Haz que brote y conserva siempre en tu rostro una dulce sonrisa, reflejo de la que el Señor continuamente te dirige.
 
Y en el fondo del alma coloca, antes que nada, como fuente de energía y criterio de verdad, todo aquello que te llene de la paz de Dios.  Recuerda: cuanto te reprima o inquiete es falso.  Te lo aseguro en nombre de las leyes de la vida y de las promesas de Dios.  Por eso cuando te sientas apesadumbrado y triste, adora y confía...
 
P. Teilhard de Chardin
 
Un Abrazo, que Dios te bendiga, te muestre su rostro, te sonría y permita que prosperes en todo, y derrame sobre ti, muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, y mucha Prosperidad; 

 

EL TESORO ENTERRADO

EL TESORO ENTERRADO

EL TESORO ENTERRADO
 
Había una vez en la ciudad de Cracovia, un anciano piadoso y  solidario que se llamaba Izy.  Durante varias noches, Izy soñó que viajaba a Praga y llegaba hasta un puente sobre un río; soñó que a un costado del río y debajo del puente se hallaba un frondoso árbol. Soñó que él mismo cavaba un pozo al lado del árbol y que de ese pozo sacaba un tesoro que le traía bienestar y tranquilidad para toda su vida.
 
Al principio Izy no le dio importancia, pero después de repetirse el sueño durante varias semanas, interpretó que era un mensaje y decidió que él no podía desoír esta información que le llegaba de Dios o no se sabía de dónde, mientras dormía.  Así que, fiel a su intuición, cargó su mula para una larga travesía y partió hacia Praga.
 
Después de seis días de marcha, el anciano llegó a Praga y se dedicó a buscar, en las afueras de la ciudad, el puente sobre el río.  No había muchos ríos, ni muchos puentes. Así que rápidamente encontró el lugar que buscaba. Todo era igual que en su sueño: el río, el puente y a un costado del río, el árbol debajo del cual debía cavar.  Sólo había un detalle que en el sueño no había aparecido: el puente era custodiado día y noche por un soldado de la guardia imperial.
 
Izy no se animaba a cavar mientras estuviera allí el soldado, así que acampó cerca del puente y esperó. A la segunda noche el soldado empezó a sospechar de ese hombre cerca del puente, así que se aproximó para interrogarlo.  El viejo no encontró razón para mentirle. Por eso le contó que venía viajando desde una ciudad muy lejana, porque había soñado que en Praga debajo de un puente como éste, había un tesoro enterrado.
 
El guardia empezó a reírse a carcajadas:
-    Mira que has viajado mucho por una estupidez -le dijo el guardia-.
 
Hace tres años que yo sueño todas las noches que en la ciudad de Cracovia, debajo de la cocina de la casa de un viejo loco, de nombre Izy, hay un tesoro enterrado, ja, ja, ja.... 
 
Izy agradeció humildemente al guardia y regresó a su casa.  Al llegar, cavó un pozo debajo de su propia cocina y sacó el tesoro que siempre había estado allí enterrado.
 
Nadie tiene la respuesta a tus preguntas, solo tú.  Las respuestas las encontrarás en ti, en ningún otro lado sólo en ti.  Siéntete afortunado y tranquilo de saber, por fin, que el tesoro está contigo, que siempre lo estuvo y que es imposible perderlo.
 
Autor Desconocido

EL TESORO BAJO LA TIERRA

EL TESORO BAJO LA TIERRA

EL TESORO BAJO LA TIERRA
 
Era un día cualquiera.  Un labrador oyó un ruido bajo la rueda del rastrillo del arado; mira desconcertado descubriendo que ha desenterrado un tronco llenó de monedas de oro, una inconmensurable fortuna para él.  El hombre arrastra el tronco hasta el frente de su rancho y lo entierra profundamente en su jardín.
 
Por días piensa y piensa:  ¿qué hacer con todo eso? Imagina todo lo que podría comprar y decide dejarlo enterrado... Con ese tesoro, cualquier cosa podrá resolverse.  Este tronco lleno de monedas de oro, será su seguridad ante el acontecimiento de un imprevisto, una calamidad o una dura temporada.
 
Tener la seguridad de su tesoro enterrado cambia sustancialmente el carácter de nuestro hombre: de precavido, se transforma en un ser relajado; de gruñón y taciturno, pasa a ser un hombre chispeante y agradable, elimina su temor y su intolerancia y los cambia por confianza, fe y compasión. De hecho, ahora concibe la vida como una experiencia hermosa y feliz, sabiendo que, aunque lleguen cosas duras, podrá hacerles frente.
 
Toda la vida de este ser da un giro radical para bien suyo, de su familia, amigos y allegados, llegando incluso a transformar el estado de la comarca, pues se va tornando en un hombre esforzado, positivo e influyente, su marco de acción se engrandece sustancialmente. La abundancia sin límites caracteriza ahora su vida.  Pero tras muchos años de buen vivir, las últimas horas de este notable y amado hombre llegan.  Antes de expirar, nuestro amigo reúne a sus hijos y les revela su increíble y bien guardado secreto. Entonces, tranquilo, muere en paz.
 
Al día siguiente, muy temprano, sus hijos cavan afanosamente en el lugar indicado, y encuentran el tronco.  Pero, para sorpresa de todos, está vacío.  Las monedas habían sido robadas por unos aventureros desde hacía más de 10 años.
 
Reflexión:
 
¿Cuál es el verdadero tesoro?  Observa que no fue el hecho de ser rico lo que dio seguridad y felicidad a nuestro héroe, sino más bien, la idea de que tal riqueza y felicidad existían.  Esta historia nos da una perspectiva acerca del poder que tienen nuestros pensamientos.  Cuando tengamos la sensación de que somos desgraciados, apartados, olvidados, no merecedores de algo, o decididamente malvados, pensemos si no estamos otorgando un poder especial a nuestros pensamientos. Apresurémonos a dar un giro mental a la situación y desenterremos nuestro tesoro.
 
Autor Desconocido

ENCUENTRA LA FELICIDAD EN TU INTERIOR

ENCUENTRA LA FELICIDAD EN TU INTERIOR

ENCUENTRA LA FELICIDAD EN TU INTERIOR

La felicidad que has venido buscando con tanto afán, no se encuentra en las cosas materiales ni en otras personas; se encuentra dentro de ti mismo.  Lo importante no es tener mucho, sino apreciar, valorar, agradecer, aprovechar y disfrutar lo que se tiene. Conocemos personas que tienen mucho, pero no son felices.

Deshazte de una vez de la creencia de que tú necesitas demostrarle a los demás tu propia valía para que te respeten, te valoren o te admiren. Tu propio valor personal brillará mucho más si actúa con naturalidad y sencillez.  La arrogancia y la soberbia no te brindarán el respeto de nadie.  Sé tú mismo.  Tú vales por lo que eres, no por lo que pretendes mostrar o aparentar.

Buscar siempre a quién echarle la culpa de todo lo que te pasa en la vida, intentar culpar a otros, a las circunstancias, a la suerte (buena o mala), o al destino, no te solucionará nada.  Hazte responsable, toma en tus manos las riendas de tu propia vida, tú puedes mejorar tu calidad de vida si realmente te lo propones.

No te quejes de nada, si lo que te molesta tiene solución arréglalo, si no, olvídalo.  Tú puedes elegir entre amar o lamentarte por los que no te aman, agradecer por lo que tienes o lamentarte por lo que te falta.  Tener esperanzas en las cosas que puedes realizar, o lamentarte por las que no hiciste.     No le des vuelta a los pensamientos tristes, busca lo alegre y lo sano.

Enfrenta tus problemas como retos a vencer.  Sé entusiasta y optimista en todo lo que hagas.  Llena tu mente de buenas noticias.  Disfruta lo que tienes y sé agradecido. Siéntete vivo, observa lo hermoso que hay a tu alrededor y disfrútalo, esta ahí para ti.  Dale a las cosas su justa importancia y no te preocupes por tonterías.

No critiques.  Perdona,  el rencor es una pérdida de tiempo y terrible para tu salud.  Sé comprensivo con la gente.  Sobre todo, no pierdas las verdaderas amistades ya que son un tesoro.

La felicidad no es un destino, es un camino.  Tú eres libre, y cada nuevo día es una nueva oportunidad para ser feliz.

Entonces vivamos cada día, el hoy es lo que importa, el ayer ya paso y no hay porque recordar o lamentar, cuenta es lo que puedes hacer para reponerte, levantarte si caído estás y continuar tu camino.
 
Autor Desconocido    

QUE NO TE DETENGAN

QUE NO TE DETENGAN

QUE NO TE DETENGAN

Nunca dejes de soñar, tus sueños son parte esencial de tu persona.  Haz todo lo que esté en tus manos para convertirlos en realidad mediante el rumbo que le des a tu vida, con tus planes y tus acciones.

No te detengas demasiado en los errores pasados, deja atrás el ayer, junto con sus problemas, preocupaciones y dudas.  Comprende que no puedes cambiar el pasado, pero sí puedes hacer algo por el futuro que se encuentra ante ti.

No trates de lograrlo todo de una vez, la vida puede tener momentos difíciles y no es necesario añadir frustraciones a la lista.  Avanza dando pasos de uno en uno, y trata de lograr una meta a la vez, de esta manera, descubrirás lo que es un verdadero logro.

No tengas miedo de hacer lo imposible, aún cuando los demás piensen que no lo puedes lograr.  Recuerda que la historia está repleta de logros increíbles alcanzados por aquellos que fueron bastante locos para creer en sí mismos.

Apenas te levantes todas las mañanas, haz afirmaciones positivas de alegría y de triunfo, y verás cómo tus sueños se volverán realidad.  Aprende a sonreír a todos con el corazón, y siente la felicidad que todo esto te reporta.  No olvides que en ti se encierran cualidades extraordinarias, singulares y únicas.

Por tanto que tu vida sea llena de satisfacciones y logres todo lo que te has propuesto, avanza con fe y tesón, luchando por lo que te has trazado, no temas, pues el temor hace que no avances, confía en el Señor que Él te ayudará en todo.
 
Autor Desconocido   
 

«Y Jesús les salió al encuentro»

«Y Jesús les salió al encuentro»

«Y Jesús les salió al encuentro»

     Ofrezcan los cristianos
ofrendas de alabanza
a gloria de la Víctima
propicia de la Pascua.

     Cordero sin pecado
que a las ovejas salva,
a Dios y a los culpables
unió con nueva alianza.

     Lucharon vida y muerte
en singular batalla
y, muerto el que es Vida
triunfante se levanta.

     «¿Qué has visto de camino,
María, en la mañana?»
«A mi Señor glorioso,
la tumba abandonada,
los ángeles testigos,
sudarios y mortaja.

     ¡Resucitó de veras
mi amor y mi esperanza!
Venid a Galilea,
allí el Señor aguarda;
allí veréis los suyos
la gloria de la Pascua».

     Primicia de los muertos,
sabemos por tu gracia
que estás resucitado;
la muerte en ti no manda.

     ¡Rey vencedor, apiádate
de la miseria humana
y da a tus fieles parte
en tu victoria santa!
Amén. Aleluya  


  Versión original:  
     
     Victimae paschali laudes
immolent Christiani.
Agnus redemit oves: 
Christus innocens Patri 
reconciliavit peccatores. 
Mors et vita duello 
conflixere mirando: 
dux vitae mortuus, 
regnat vivus. 
Dic nobis Maria, 
quid vidisti in via? 
Sepulcrum Christi viventis, 
et gloriam vidi resurgentis: 
Angelicos testes, 
sudarium, et vestes. 
Surrexit Christus spes mea: 
praecedet suos in Galilaeam. 
Scimus Christum surrexisse 
a mortuis vere: 
tu nobis, victor Rex, 
miserere. 
Amen. Alleluia.

  Para escuchar Victimae Pascali laudes en canto gregoriano: http://www.christusrex.org/www2/cantgreg/cantus/seq_victimae_paschali.mp3