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CARLOS MARIO GALLO MARTÍNEZ

SÓLO QUEDA LO QUE DAMOS

SÓLO QUEDA LO QUE DAMOS

 

SÓLO QUEDA LO QUE DAMOS
 
    Sólo nos acariciará, el amor que prodigamos.
    Sólo nos alegrará, la sonrisa que regalamos.
    Sólo nos refrescará, el agua que juntos bebimos.
    Sólo nos alimentará, el pan que compartimos.
    Sólo nos cubrirá, el vestido con que al prójimo arropamos.
     Sólo nos descansará, el cansancio del peregrino que hospedamos.
    Sólo nos consolará, la palabra con que reconfortamos.
    Sólo nos guiará, la verdad que proclamamos.
     Sólo nos sanará, el consuelo del enfermo que visitamos.
    Sólo nos librará, el peso que de muchos hombros quitamos.
    Sólo nos dará paz, la ofensa que perdonamos.
    Sólo hará renacer la esperanza,la mirada que al cielo dirigimos y las manos con que  abrazamos.
    Sólo nos conducirá a la vida la confianza que en Dios depositamos.
 
Que tu fe sea grande y convencida para que, al final, recojas lo que crees.  Para que nuestra herencia cuando nos vayamos de este mundo sea grande, todo depende de lo que hayamos dado. Eso quedará en los corazones de muchos y será un legado de amor.  Así que siembra para que mañana cuando Dios recoja, piense en ti y diga que cumpliste tu labor.  El cielo se conquista con el hoy.
  
Autor Desconocido

 

 

SÓLO DIOS

SÓLO DIOS

SÓLO DIOS
  
    Sólo Dios puede dar la fe, pero tú puedes dar tu testimonio.
    Sólo Dios puede dar la esperanza, pero tú puedes dar la confianza a tus hermanos.
    Sólo Dios puede dar amor, pero tú puedes enseñar a amar a los demás.
    Sólo Dios puede dar la paz, pero tú puedes suscitar la concordia.
    Sólo Dios puede dar la fuerza, pero tú puedes sostener al desfallecido.
    Sólo Dios es el camino, pero tú puedes mostrarlo a los demás.
     Sólo Dios es la luz, pero tú puedes hacerla brillar a los ojos de todos.
    Sólo Dios es la vida, pero tú puedes devolver a otros el deseo de vivir. 
    Sólo Dios puede hacer lo que parece imposible, pero tú puedes hacer lo que es posible.
    Sólo Dios se basta a sí mismo, pero prefiere contar contigo.

MI TESTAMENTO PARA DIOS

MI TESTAMENTO PARA DIOS

MI TESTAMENTO PARA DIOS
 
Amigo mío, te dejo primero mi niñez, con ella mi inocencia, mi fantasía y mis viajes hacia ti, llevada por el ángel que pediste desde siempre que me cuidara a mí.  Te dejo de ella mis dolores, porque no sabía el porqué, aunque Tú siempre me decías que era un buen camino, que paso a paso yo lo entendería, que no lo resistiera, que le diera presencia, que él sería mi destino, no para que yo pensara que él era cruel conmigo o con otros niños como yo, que yo me daría cuenta de los bienes que obtendría, de todo lo que mi espíritu capitalizaría, al poderles superar que entendería con él, la razón del valor y la virtud, el camino de la sabiduría y de la beatitud, que no pensara que tendría de mi lado lo que yo creía que debería tener, como una familia, o unos hermanos, o unos hijos o una pareja o unos amigos, o un trabajo, o unos estudios, que eso solo sería una maestría para la única profesión que se obtiene en esta honrosa misión de ser sus hijos, sus amigos, sus servidores sus oradores, sus fervientes pregoneros de su fe y de su palabra, de su obra a su servicio.  Un oficio redentor, catártico, limpiador, elevador de conciencia, sensibilizador práctico y dinámico cuando se ejecuta con amor, cualquier acción en beneficio del prójimo, de la naturaleza, de quién bien nos necesita, todo elevado en su honor no porque él sea el del poder, sino porque todos unidos somos siempre él, así de que no podremos jamás estar separados, divididos exiliados, juzgados, oprimidos, asesinados, secuestrados, agredidos, porque sería hacérselo a él, como se lo hicimos cruelmente a su Madre a su Hijo y a tantos hermanos que por nosotros han muerto.

Te dejo Maestro, mi adultez y adolescencia donde aprendí que sólo Tú eras mi divina esencia, que no buscara por fuera la razón de dónde estabas, que sólo mirara por dentro primero, que mi corazón me diría y su lámpara encendería mostrándome su luz, que en la oración encontrara la fuerza de mi rendición, que en ella siempre tendría su amor y su bendición, que cada palabra elevada con amor hacia Él, era una forma preciosa de emitir de nuestra alma, el más bello sonido que de inmediato entraba en su Crística frecuencia y de ello obtendríamos correspondencia, gozo, gracia y plenitud.
 
Te dejo Padre mi perdón por todos mis errores, te dejo todos los amores que jamás yo comprendí y que pretendí que eran mi puerto seguro para mi futuro, mas nunca fue así y mis lágrimas rodaron, mas Tú me diste mis remedios, mi bálsamo, mi cura para lo que como mujer inmadura nunca alcancé a comprender. Te dejo también mis errores y las debilidades que aún no superé.  Sé que Tú eres Magnánimo, que siempre tienes a mano la clave para entender hasta dónde cada hijo tuyo puede llegarte a ofrecer.
 
Quiero dejarte mis libros, mis poemas, mis escritos que siempre tuvieron tu fuerza, tu impulso, tu motivo, tu fe en mí, porque sabías que yo bien los usaría para mostrar de alguna manera cómo se puede usar la palabra en bien de nuestros hermanos, de todo el que lo necesita, del que por algún medio sabe que Él envía su discípulo y creo que yo lo supe cumplir.
 
Quiero por último dejarte este mi final, mi último pedido, quiero morir sin ser para otros una dura carga, que se de mi despedida en un instante, que sé que Tú determinas, y que si es pronto y se avecina, esté bien preparada para esa última hora, donde espero con amor llegar muy cerquita de Ti, que ojalá Tú me recibas, que todo lo que yo hice y te ofrecí, bien valió la pena.  Te dejo todas mis horas buenas, mi alegría
mi música, mi valor y mi virtud.
 
Gracias Padre, Maestro y Amigo
 
Escrito por:  Victoria Lucía

QUISIERA ESTAR SEGURO

QUISIERA ESTAR SEGURO

QUISIERA ESTAR SEGURO
 
Hijo; quisiera estar seguro de haberte enseñado..."
 
    A disfrutar del amor
    confiar en tu fuerza
    A enfrentar tus miedos
    A entusiasmarte con la vida
    A pedir ayuda cuando la necesites
    A permitir que te consuelen cuando sufres
    A tomar tus propias decisiones
    A hacer valer tus elecciones
    A ser amigo de ti mismo
    A no tenerle miedo al ridículo
    A darte cuenta que mereces ser querido
    A hablar a los demás amorosamente
    A decir o callar según tu conveniencia
    A quedarte con el beneficio de tus éxitos
    A amar y a cuidar el pequeño niño que hay en ti
    A superar la adicción de la aprobación de los demás
    A no absorber las responsabilidades de todos
    A ser consciente de tus sentimiento y actuar en consecuencia
    A no perseguir el aplauso sino tu satisfacción con lo hecho
    A dar porque quieres, nunca porque creas que es tu obligación
    A exigir que se te pague adecuadamente por tu trabajo
    A aceptar tus limitaciones y tu vulnerabilidad sin enojo
    A no imponer tu criterio ni permitir que te impongan el de otro
    A decir que sí, sólo cuando quieras y decir que no sin culpa
    A vivir en el presente, a tomar más riesgos
    A aceptar el cambio y revisar tus creencias
    A trabajar para sanar tus heridas viejas y actuales
    A tratar y exigir ser tratado con respeto
    A llenar primero tu copa y, después, la de los demás
    A planear para el futuro pero no vivir en él
    A valorar tu intuición
    A celebrar las diferencias entre los sexos
    A desarrollar relaciones sanas y de apoyo mutuo
    A hacer de la comprensión y el perdón tus prioridades
    A aceptarte así como eres
    A crecer aprendiendo de los desencuentros y de los fracasos
    A permitirte reír a carcajadas por la calle sin ninguna razón
    A no idolatrar a nadie, y a mí, menos que a nadie

Jorge Bucay 

Un puente llamado Amistad

Un puente llamado Amistad

Un puente llamado Amistad

Los puentes son como ciertas personas:

 Su importancia se valora cuando ya no están,

o cuando están rotos y no se los puede usar...

Existe una cantidad impresionante de puentes:

Cortos y largos, anchos y estrechos, seguros e inseguros,
 
caros y económicos...

Todos tienen sin embargo, algo en común:

 Sirven para unir dos orillas...
 
Atravesándolos, uno siente que, de algún modo,

lleva un mensaje al otro lado...

También las personas estamos llamadas a ser puentes,

para facilitar el encuentro, para superar aflicciones,

para estimular el perdón...
 
Hacer de puente a veces cuesta, pero cuando da resultado,
 
la gratificación es grande...
 
Quiero ser para ti como un puente sobre el río...

Del lado de acá está tu hoy...

Del lado de allá tu mañana...

Entre los dos lados, el rio de la vida, a veces sereno,

a veces turbulento,

a veces traicionero y a veces profundo y revuelto...

ES NECESARIO ATRAVESARLO

No soy Dios ni pretendo jugar a serlo

Sólo Él puede llevarte con seguridad al otro lado...

Pero yo quiero ser el puente que haga más fácil la travesía...

Si crees que no es bueno pasar sólo, usa mis hombros...

Si me balanceara, no tengas temor...

Dios me ha colocado en tu camino para ayudarte a cruzar el río...

No dudes en utilizarme, y cuando llegues, dejame si quieres...

Si!!! me entiendes bien, dejame donde estoy.
 
Otros han pasado por medio de mi, igual como tu pasarás...

Pero quiero que continues tu marcha...

Soy tu puente para muchas travesías de la vida,

pero aún tengo otro nombre...

SOY UN PUENTE LLAMADO AMISTAD... Y SIEMPRE CONTARAS CONMIGO 

 

autor  desconocido

LA VERDAD, MI VERDAD, TU VERDAD

LA VERDAD, MI VERDAD, TU VERDAD

 

LA VERDAD, MI VERDAD, TU VERDAD
  
Uno de los valores más confusos de la humanidad, es la verdad.  ¿En qué lugar del mundo reside la verdad?.  La buscamos en nuestra familia, en los amigos, en las religiones, en nuestra vocación, y no logramos encontrarla.
  
El mundo en el que vivimos, es un círculo viciado de la verdad, al final de cuentas, eso nos enseñan, y eso aprendemos.  La verdad no tiene un sitio en especial para vivir, no es exclusiva del cielo, ni de la tierra.  Si quieres buscarla, encontrarla y vivir dentro de ella, solo tienes que asomarte a tu corazón. Ahí se encuentra la verdad; tu verdad.
  
La verdad no se puede generalizar porque parte de cada corazón, de cada ser. Cada persona es un ser único, por lo tanto guarda un mundo diferente y una verdad diferente. Todas las verdades son válidas si provienen del corazón.
  
Desde que nacemos, vivimos en una lucha constante contra nuestra verdad. Nos acostumbramos a buscar la aceptación y el amor de la gente igualando nuestros pensamientos y creencias con la de los demás, adoptamos sus formas de dirigirse y de actuar aunque esto signifique ahogar tanto la voz de nuestro corazón que termine siendo inaudible ante nuestros oídos, ocultándonos a nosotros mismos nuestra propia verdad, nuestra razón de vivir, y nuestra propia identidad. Entonces nos olvidamos de vivir nuestra vida y empezamos a vivir como quieren los demás que vivamos, nuestra vida se convierte en un continuo suicidio, en una alarma silenciosa, que nos indica que caminamos con un cuerpo físico vivo, pero con el alma muerta.
  
Cristo dijo: "La verdad os hará libres".  A esta frase se le pueden buscar mil interpretaciones, y cualquier perspectiva, siempre será igual:  ¿quieres libertad? ¡Vive dentro de la verdad!. Practícala hasta en las cosas más simples de tu vida.
 
Cuanto te inviten a un sitio al que no deseas asistir, no inventes pretextos, será difícil recordarlos y defenderlos después, menciona tus motivos y deja la puerta abierta para otra posible invitación.  Tus creencias, pensamientos, y sentimientos valen.  Defiéndelos y no trates de convencer a nadie con tu ideología, recuerda que cada quien tiene su propia verdad, limítate a comentar tus puntos de vista, y recibe libremente los de los demás, crea un intercambio de opiniones, sin apasionamientos.
 
Abre tus oídos a la voz del corazón, es tu mejor guía. Las intuiciones, tus gustos, tu vocación, las cosas que te llenan de energía y te hacen feliz, son los caminos del corazón y son tu verdad. Lo que te hace sufrir, lo que desgasta tu energía, lo que te desagrada, son las indicaciones de que estás equivocando el camino. Ahí es donde es necesario cambiar.
 
La verdad no es el dolor, es el amor.  La verdad es un compromiso con nosotros mismos, es asumir nuestra responsabilidad y dejar de culpar al destino, a la gente y a las circunstancias, de nuestra mala suerte.
 
TU VERDAD
 
Algunas veces, es prudente callarla por caridad con el necio.  Pero si crees que debes hablar, di siempre la verdad, porque aún aquellos que en primera instancia te condenen, más tarde acabarán respetándote, acabarán humillándose, no ante ti, sino ante el peso de su propia farsa. 
 
Sé fiel contigo mismo y no temas por los resultados.  No quieras alcanzar la cima descuidando la firmeza de cada paso.  Que la suave cadencia de tu andar tenga la solidez imperecedera de lo cierto; porque entonces ni el huracán, ni el rayo podrán borrarlos.  Mientras que si edificas sobre lo falso, pronto verás desmoronarse tu obra.
 
Que no ahoguen tu sentir el miedo y la comodidad, que no sea la indiferencia el escudo de tu idiotez, porque sin heroísmo, ¿qué vale la vida?  Por muy largo y erudito que resulte tu discurso, si carece de sinceridad caerá en el vacío.  Todo será como si no hubieses dicho nada, porque el tiempo sepulta implacablemente, y sólo ha de permanecer brillante entre las sombras aquello que en esencia tiene algo de eterno.
 
Pon siempre la verdad por encima de ti, porque tú tienes errores, pero ella es perfecta.  Y sobre todo, ten la valentía de gritarla aún siendo tú el perjudicado; ya verás como siempre sales ganando.
 
Autor Desconocido   
 
DEBO SER
 
Debo ser fuerte sin ser rudo
Ser amable sin ser débil
Aprender con orgullo pero sin arrogancia
Aprender a ser gentil sin ser tonto
Ser humilde sin ser tímido
Ser valioso sin ser agresivo
Ser agradecido sin ser servil
Meditar sin ser flojo.
 
Por eso te pido Señor;
 
Dame grandeza para entender
Capacidad para retener
Método y facultad para aprender
Sutileza para interpretar
Gracia y abundancia para hablar.
 
Dame acierto al empezar
Dirección al progresar
Y perfección al acabar.
 
"Señor, no permitas que me quede donde estoy. Ayúdame a llegar donde Tú quieres".
 
Amén   

 

BIENAVENTURADOS LOS PADRES

BIENAVENTURADOS LOS PADRES

 

BIENAVENTURADOS LOS PADRES
 
Bienaventurados los padres:
 
Comprensivos, porque ellos tendrán la amistad de sus hijos.
Cariñosos, porque serán amados por sus hijos.
Honestos, porque tendrán la verdad de sus hijos.
Que dan buen ejemplo, porque los imitarán con alegría. 
Que se entienden, porque sus hijos los entenderán.
Justos, porque no serán juzgados por sus hijos.
Que acompañan a sus hijos, porque no se sentirán solos.
Que apoyan a sus hijos, porque éstos serán su apoyo.
Que siembran armonía, porque cosecharán felicidad.
Que escuchan a sus hijos, porque siempre serán atendidos.
Que consuelan a sus hijos, porque nunca les faltará consuelo.
Que velan por sus hijos, porque podrán cada noche dormir tranquilos.
 
Autor Desconocido   
  
CONSEJOS PRÁCTICOS PARA LOS PADRES
 
Que tu autoridad sea flexible, tus mandatos justos y tus argumentos comprensibles.  Que tu prohibición se ejerza con cariño.  Trata de razonar antes que imponer.  Si algo tienes que imponer, que sea sin herir y si algo tienes que decir que sea sin lastimar.  Enséñales a caminar para cuando no puedan ir llevados de tu mano.  Dedícales tiempo, pues el hijo se siente importante y dichoso de que lo tomes en cuenta.
Hazlos fuertes, no insensibles.
 

 

Siémbrales la fe de raíz y enséñales a usarla, porque con ella la tormenta puede convertirse en calma, el fracaso en victoria, los defectos en virtudes.  Dale a tu hijo amor todos los días, de niño sé su protector, de adolescente sé su maestro.  Cuando el hijo fracasa, no tomes el camino de los reproches, sino el de la solución y el aliento.  Usa el sentido del humor, que  desvanece muchas tormentas y déjales una libertad con el espacio  necesario para que crean que están manejando su vida, pero en el fondo, sígueles los pasos, entiéndeles las miradas, ajústales el dinero y ábreles el corazón.
  
 
ORACIÓN DE LOS HIJOS POR SUS PADRES
 
Dios, concédeme comprender mejor a mis padres, y saber devolverles amor por amor.  Si yo no puedo amarlos como antes es que debo amarlos más.  No ya como un niño que balbucea, sino como un hombre que sabe lo que tiene que decir, y que expresa su alma en un lenguaje dulce y fuerte.  Yo me acercaré a mi padre y a mi madre, que sufren por mí, y cuyo trabajo hasta ahora no he apreciado.
 
Esta noche diré y repetiré, con más comprensión que otras veces, la antigua oración de mi infancia: Padre nuestro, que estás en los cielos, escucha a tus hijos. Te pedimos por nuestros padres. Por medio de ellos nos lo diste todo, devuélveles todo el bien que nos han hecho.  Nos han dado la vida: consérvales la salud.  Nos han dado el alimento: dales el pan de cada día. Nos han dado el vestido: que sus almas se hallen vestidas siempre de tus gracias. Concédeles sobre la tierra la felicidad que se encuentra en servirte y amarte. Y haz que podamos estar un día reunidos en el cielo.
 
Amén    

 

 

 

LA VIDA TIENE SENTIDO

LA VIDA TIENE SENTIDO

LA VIDA TIENE SENTIDO

 

     La vida empieza a tener sentido cuando ayudas a otro, a ponerse de pie y a andar.

    Cuando respiras hinchando tus pulmones de aire, y notas que no estás solo a pesar de estar en el desierto.

    Cuando miras al cielo y ves las estrellas que dominan el firmamento, comprendes que no estás solo, comprendes que la vida es mucho más que el simple palpitar de tu corazón.

    La vida tiene sentido cuando andas, cuando evolucionas, y dejas tras de ti amargura.

    Cuando has dejado un grato recuerdo en todo aquel que te ha conocido.

    Si tras de ti has dejado odio, ésas serán las raíces que darán en el futuro frutos amargos; si la planta que crece tiene raíces de amor, los frutos serán dulces y serán tu alimento en el andar de cada día. 

    Apoya tu mano sobre el hombro de aquellos que andan contigo, porque si te sientes débil ellos te reconfortarán y si te sientes fuerte andarás más de prisa.

    No te ates a las alabanzas. El que te quiere no te alaba, te apoya sin palabras. 

    Sabrás quién es el que te quiere cuando te veas reflejado en él.

    Busca tu gloria, en la gloria de los demás, y los demás buscarán su gloria en ti.

    Si hablas a los demás, que tu palabra sea limpia; pero no hables con orgullo, porque hacerlo es hablar con falsedad.

    Usa todo lo que la naturaleza pone a tu alcance.

    No malgastes tu tiempo. Tienes poco tiempo; justo el que estás disfrutando ahora.

    Trata de conocerte. No te mal utilices. Busca dentro de ti la solución a tus problemas.

    Si tienes que atarte, átate a ti mismo.

    No culpes a los demás de tus propios errores. Sé tu propio juez; pero un juez justo.

    Si andas por un bosque ten cuidado, porque habrá ramas bajas, te puedes golpear contra esas ramas. No es necesario que las cortes, simplemente agáchate un poco para volver a levantarte inmediatamente, la rama  quedará frustrada en su intento de dañarte.

    No pronuncies la palabra imposible, porque todo es posible dentro de ti si vas dirigido positivamente, si vas dirigido negativamente, poco a poco te irás hundiendo; conseguirás tal vez logros parciales, inmediatos, pero te estarás hundiendo.

    Si vas positivamente, quizás los logros sean más a largo plazo, pero te estarás elevando.

    Sólo pasa hambre el que no sabe que tiene dos manos. Si alimentas tu cuerpo para que te sirva, debes también alimentar tu alma, para que también te sirva.

    Un alma poco alimentada es un alma débil, sin fuerza. Un alma bien alimentada es un alma que genera energía, que contagia, que anima.

    Cuida bien todas aquellas cosas que afectan la evolución de tu alma.

    Nunca hables con miedo, porque las palabras se volverán contra ti. Si tienes miedo no hables, porque el miedo es también contagioso.

    Habla mirando a los ojos, transmite tu fuerza en tu mirada.

    Si quieres saber cómo es Dios, mira volar un ave, mira crecer una flor, mira a los astros moverse, y verás que en ellos se expresa la perfección.

Autor Desconocido